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EDUCACIÓN/ARAGÓN

Ocho de cada diez jóvenes con un ciclo formativo trabajan a los tres meses

La Formación Profesional se ha convertido en una garantía de empleo. Los últimos datos del Ministerio de Educación y Ciencia señalan que el 80% de los alumnos de este nivel de enseñanza se coloca en los tres meses después de finalizar el ciclo formativo. Además, solo un 10% está desempleado cuando ha pasado un año del fin de los estudios. Los contratos suelen ser de al menos 20 horas semanales y una duración mínima de seis meses.

Esta circunstancia se da, sobre todo, en algunas de las familias profesionales como las de mantenimiento industrial, hostelería y turismo, y madera y mueble. A la cabeza de todas las titulaciones se encuentran las pertenecientes a la rama del metal, en la que la colocación llega a ser hasta del 100% a los tres meses.

Curiosamente, la demanda de plazas escolares en los ciclos no suele corresponder con la oferta de puestos de trabajo. En los últimos cursos, los ciclos más demandados han sido los relacionados con la gestión administrativa y, sin embargo, el mercado laboral está saturado. Lo mismo sucede con los relacionados con la electricidad o los de las familias sanitarias, si bien estos últimos se han ido renovando en los últimos años con nuevos títulos más especializados. El caso más significativo es el de los ciclos de comunicación, imagen y sonido con un 46,3% de parados (cifra calculada a nivel nacional).

Además, la mujer que estudia FP lo tiene más complicado para encontrar trabajo. Un 21,4% de los hombres lo llega a hacer a los 8,4 días, algo que baja al 15,7% en el sector femenino.

Continuación de los estudios

Los datos publicados recientemente por el Ministerio de Educación apuntan también que entre los que terminan un ciclo formativo de grado superior, el 35% decide continuar sus estudios (el 25% en la Universidad y el 10% en otro ciclo formativo). Solo el 5% de los titulados en grados medios de Formación Profesional tarda más de 18 meses en encontrar trabajo.

Desde Educación insisten en la importancia de la FP en el desarrollo económico de los países. Como anécdota, en España el 40% de los estudiantes apuesta por los ciclos formativos y el 60% por la Universidad. En cambio, en Europa, la situación es la contraria, ya que la Formación Profesional tiene más demanda. Aragón está entre las tres primeras Comunidades en cuanto al porcentaje de alumnos que se decantan por la FP. Desde el año 1999, el número ha aumentado en cerca de 4.000.

El rápido acceso al mercado laboral es una de las principales razones por la que los jóvenes optan por los ciclos de grado medio o superior. Sobre todo cuando se compara con los datos de los licenciados. También lo hacen porque suelen garantizar un trabajo relacionado con lo que se ha estudiado, algo que no siempre ocurre en otras enseñanzas. De hecho, la mitad de los universitarios cubren puestos que requieren una formación menor, según un análisis realizado por las Cámaras de Comercio españolas.

Por poner un ejemplo, muchos puestos de auxiliar administrativo o asesor comercial (que requieren una titulación de FP) están cubiertos por universitarios. Esto se debe a la gran demanda por parte de las empresas de gente con ciclos de Formación Profesional, según apunta el citado informe.

En el caso de los licenciados en una carrera -y según el servicio de empleo y prácticas de la Universidad de Zaragoza- de media, consiguen un contrato temporal a tiempo completo relacionado con sus estudios a los 28 años. Hay que tener en cuenta, no obstante, que muchos jóvenes, cuando acaban la carrera cursan un posgrado, buscan especializarse en algunas áreas y quieren completar su formación con idiomas o conocimientos informáticos, por lo que no buscan empleo nada más terminar los estudios. Además, en bastantes ocasiones, empiezan a trabajar con becas (que no se contabilizan en el informe), por lo que la edad a la que consiguen un empleo sube.

Diferencias en el sueldo

Pese a que los alumnos de los ciclos de FP consiguen empleo antes, de media, la remuneración sigue siendo inferior a la de los que han cursado una carrera universitaria. Mientras que el salario inicial de un licenciado se sitúa entre los 15.000 y 18.000 euros brutos anuales, los alumnos de Formación Profesional se quedan entre los 9.000 y los 12.000 en las mismas áreas. El sueldo medio mínimo registra diferencias también según los estudios cursados de 9.000 en el primer caso a los 6.000 del segundo. Las cifras varían, además, en función de los ciclos formativos -según un informe de Fundación Universidad-Empresa- los peores remunerados son los de estética, mientras que todos aquellos relacionados con la fontanería y la albañilería tienen unos ingresos superiores.

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