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Aragón
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Los obispos urgen la devolución

Los arzobispos de Zaragoza Manuel Ureña y Elías Yanes (emérito); el obispo de Barbastro, Alfonso Milián; y el Administrador de Huesca y Jaca, Jesús Sanz, urgen la devolución.

Obediencia y justicia. No piden nada más. En estas palabras se resume la exigencia de los obispos aragoneses que reclaman la devolución "inmediata" de las piezas de arte sacro propiedad de las parroquias de la diócesis de Barbastro-Monzón. El obispo de esta última, Alfonso Milián; el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña; el arzobispo emérito de Zaragoza, Elías Yanes; y el arzobispo de Oviedo y administrador apostólico de Huesca y de Jaca, Jesús Sanz, piden que se cumpla la sentencia del Tribunal de la Signatura Apostólica, que reconoció la propiedad aragonesa de las piezas y ordenó su devolución. Al mismo tiempo, critican la postura de Cataluña.

Alfonso Milián, como responsable de la diócesis de Barbastro afectada por el agravio de Cataluña, lamenta "todo lo que afea" a la Iglesia, de la que ha recibido "lo más grande de su vida, "la fe en Jesucristo". Por ello, "pido obediencia y cumplimiento de lo que ella ha dictaminado en la sentencia del Tribunal Superior de la Iglesia", añade.

"Deben ser devueltos ya". Así de contundente se muestra el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, que muestra su preocupación por la devolución. La misma celeridad exige el arzobispo emérito de Zaragoza, Elías Yanes, quien estima que "se trata de una exigencia de justicia, que debe ser respetada, desde el punto de vista de la moral cristiana y desde el punto de vista de las leyes de la Iglesia".

El administrador apostólico de Huesca y Jaca, Jesús Sanz, que también ha reclamado las piezas de Bernegal y Peralta de Alcofa, es especialmente crítico con la posición que mantiene Cataluña: "La evidente injerencia de otros intereses, la obstrucción de administraciones civiles, y una muy diversa vara de medir por parte de Cataluña, cuando reclama 'sus cosas' a cuando debe devolver 'las que no son suyas', hace que tengamos este penoso panorama que tanto está crispando socialmente e incluso tanto está escandalizando a la comunidad cristiana".

Sanz reconoce que desde su consagración episcopal como obispo de Huesca la pregunta de los fieles y de la sociedad en general ha sido la misma: Qué ocurre con el litigio de los bienes de las diócesis de Barbastro-Monzón que no quieren ser devueltos por la diócesis de Lérida. Siete años después, sigue sin tener una respuesta.

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