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TRANSPORTES

Nueva vida para el tren Pau-Olorón

Los viajeros mostraron ayer su satisfacción por la reapertura del ferrocarril entre Pau y Olorón y destacaron la comodidad de los nuevos trenes.

Un automotor pasa por el viaducto de Las Hies.
Nueva vida para el tren Pau-Olorón
JONATHAN DíAZ

Si el autobús que sustituyó al tren durante las obras en la vía Olorón-Pau en el último medio año tardaba 50 minutos en cubrir el trayecto, el moderno automotor diésel x73500 reduce el tiempo, porque llegó ayer en apenas 35 minutos en el día de la reapertura. El viaje garantiza un confort que desconocían todos los viajeros consultados por este diario. Tiene cuatro paradas (Ogeu, Buzy, Gan y Croix du Prince) que no retrasan demasiado el trayecto de cercanías.

Patricio Millás, un profesor de historia en un instituto de Pau, aplaudió el cambio porque se ahorra la gasolina y puede dejar aparcado el coche en la estación de Olorón, hasta donde llega desde su pueblo, Asasp. «Somos un grupo que hacemos el viaje de trabajo todos los días, de ida y vuelta. Ganamos en tiempo, dinero y confort», valora Millas, que todavía guarda el español de sus bisabuelos que emigraron a principios del siglo XX. Pagó 13,80 euros por el viaje de ida y vuelta.

El interventor del tren, Alexander Lescolier, explica que se mantienen los ocho servicios diarios de ida y vuelta y destaca que suelen transportar a unos 400 viajeros, aunque los lunes y viernes alcanzan los 650 con los estudiantes. «Antes teníamos limitaciones de la velocidad por el estado de la vía y ahora hemos subido la velocidad a 90 kilómetros por hora y se ha ganado en comodidad», apunta.

En el tren de las 10.30 viajaban varios miembros de la Creloc, la coordinadora francesa por la reapertura de la línea internacional Pau-Canfranc. El presidente, Alain Cazenave, se muestra muy contento, pero lamenta que el tramo Olorón-Bedous se haya retrasado hasta 2013 por la necesidad de suprimir los pasos a nivel. La coordinadora hubiera preferido que la línea se electrificara, y siguen apretando a su Gobierno porque «por el momento» no hay proyecto para llegar hasta Canfranc. «Todos los estudios dan buena nota a la reapertura para el tráfico de mercancías», señala Cazenave.

Cada día pasan más de 200 camiones por el túnel de Somport, pero la región de Aquitania empieza a tomar medidas restrictivas para el tráfico de camiones por el corredor atlántico porque recibe casi 10.000 camiones diarios por Irún-Hendaya.

Sin embargo, el ingeniero Alain Lallane, socialista como el presidente de Aquitania, Alain Rousset, hace el viaje y no ve a corto plazo la reapertura por "tantas idas y venidas" de un proyecto internacional. Sí que confía en retomar el tráfico entre Olorón y Bedous porque «existe la voluntad política». «Sé que Rousset pasa los fines de semana en el valle del Aspe y eso puede beneficiar esta solución porque conoce el terreno», dice.

No todos eran militantes entre los viajeros, sino simplemente pasajeros como la universitaria Pauline Estanget, que viaja los lunes y domingo desde Olorón a Pau. Su apellido, como el nombre del puente que cayó en 1970 y supuso el cierre del paso internacioal, no le impide pronunciarse a favor de la reapertura. «Olorón se ha quedado en una isla entre Francia y España, pero una línea internacional mejoraría nuestra situación», opina.

André Lacoumette es un coleccionista de trenes de 73 años que vive en Pau y exuda alegría. Se acuerda de sus viajes por la linea y los añora tanto que en febrero irá de Canfranc a Zaragoza para degustar el paisaje, como ayer, entre Pau y Olorón.

A Michelle no hace falta apretarle mucho para que vote sí a la reapertura de la línea internacional, aunque no la utilizará. «Viajo de Olorón a París. Es una maravilla de tren, más confortable, silencioso, mirando el paisaje y sin soportar camiones», describe su viaje antes de reconocer la dificultad de lograr el reto de la reapertura. «Hay que poner de acuerdo a la región y al Estado francés, pero sería un regalo", se despide con un buen viaje.

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