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COMERCIO

Masiva afluencia de público en las rebajas tras unas Navidades muy flojas

Los comercios esperan recuperarse de las pérdidas del ?peor mes de diciembre de la historia?

Decenas de personas hacían cola ayer para pagar los productos rebajados.
Masiva afluencia de público en las rebajas tras unas Navidades muy flojas
CARLOS MONCÍN

Como si no hubiera crisis. Antes de que los grandes almacenes y los pequeños comercios de la ciudad abrieran ayer sus puertas, largas colas de ciudadanos esperaban la llegada de las rebajas de enero. Hacía cinco años que Zaragoza no vivía unas rebajas así, con miles de personas en busca del precio más ajustado, con sus agobios, sus pequeños empujones y sus interminables horas de espera en probadores y cajas. Unas rebajas como las de antaño. Incluso en El Corte Inglés se quedaron sorprendidos. “Hacía por lo menos cuatro o cinco años que no había tantos clientes esperando a la apertura de puertas”, aseguraba el director de comunicación, Rafael García Noguero. En sus tres tiendas, El Corte Inglés esperaba ayer 60.000 visitas. “Como sigamos así, superamos las previsiones”, indicaba.

El primer día de descuentos fue un ir y venir constante de gente, de mucho mirar y probar, y de bolsas con el lema ‘rebajas’ paseando por toda la ciudad. Tras una de las peores campañas de Navidad para muchos comerciantes, el sector de la confección, con descuentos de hasta el 70%, vio por fin la luz con las rebajas de principios de año.

Según un estudio de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI) los aragoneses gastarán una media de 91 euros por persona, y comprarán, sobre todo, ropa y zapatos. La Asociación de Usuarios y Servicios Bancarios (Ausbanc) prevé que las ventas del sector textil y el calzado aumenten, por tanto, entre un 5 y un 10% respecto a la temporada pasada. “¡Ojalá sea verdad!”, comentaba la encargada de la zapatería Mary Paz, que espera “remontar las pérdidas de diciembre porque se ha vendido muy poco”.

La mayoría de los comercios opinan que las últimas Navidades han sido “las peores de la historia”. Esther Bellosta, que tiene una tienda de ropa en el Arrabal, explicaba que la campaña de este año ha sido “flojísima”. Lleva 41 años al frente de su negocio y “nunca” se había enfrentado a “un bajón de consumo tan drástico”.

Lo mismo piensa la presidenta del sector textil de la Federación de Empresarios de Comercio de Zaragoza (ECOS), Margarita Ballarín, quien considera que “aún es pronto, pero se estima que las ventas de estas Navidades hayan caído un 20%”.

La ropa y los zapatos no son la principal opción para regalar por Navidad “porque se suele fallar mucho con las tallas y los colores”, apuntaba una dependienta de Stradivarius. “Y para comprar ropa para uno mismo es mejor esperar a las rebajas”, añadía.

En muchos hogares, incluso los regalos de Reyes se han aplazado unos días hasta las llegada de las rebajas. “Vengo con mi hija, que ya es mayor, a comprarle ropa por Reyes. Nos esperamos un día y, con el mismo dinero, le compro más cosas”, contaba Eva Languerola. “Sin embargo -reconocía- “no me imaginaba que había tanta gente y me estoy agobiando un poco”.

Comprar por necesidad

Los hábitos cambian, y el abrigo que antes se renovaba año tras año, ahora dura lo que haga falta. “Los clientes apuran hasta última hora con la ropa que tienen en el armario y compran en rebajas por necesidad, no por capricho”, afirmaba la encargada de Promod.

Y es que, aunque cientos de personas se fueran ayer de rebajas y todo hace pensar que van a crecer las ventas, los comerciantes no se aventuran a afirmar cuánto subirán. “Las rebajas ya no son como eran. Antes se despilfarraba mucho y cada persona compraba cinco o seis prendas. Este año hay más gente, pero compran una o dos cosillas”, explicaba Martín González, encargado de Zara.

En este sentido, muchos clientes se muestran reticentes a comprar incluso en periodo de rebajas “por los gastos que pueden venir después”, como la subida de la luz o la revisión de la hipoteca. “Vengo a comprarme un par de jerséis porque los necesito pero no quiero mirar mucho porque acabaré picando y no puedo permitírmelo”, decía Dolores Gracia.

Sin embargo, la mayoría picaba. “Está muy barato, casi todo al 50%. Por fin se han dado cuenta de que no nos da para más y ponen ropa más accesible”, comentaba otro cliente.

A pesar de la crisis y el miedo a no llegar a fin de mes, lo cierto es que ayer a las 12.00 muchas tiendas ya habían superado las ventas respecto al primer día de rebajas del año pasado. “Esto va bien”, opinaba la encargada de Intimisimi, “espero que siga así para superar las pérdidas de diciembre”. En Bershka las dependientas estaban seguras: “Lo que no hemos vendido en Navidad, lo vamos a vender en rebajas”.

Decenas de personas hacían cola ayer para pagar los productos rebajados. carlos moncín

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