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AGUA

Más de 250 municipios aragoneses tienen pendientes mejoras en su abastecimiento

El borrador del nuevo plan hidrológico del Ebro incluye decenas de actuaciones para mejorar el agua de boca en cantidad y calidad. Esos proyectos tienen un coste total de casi 350 millones de euros, y corresponden tanto a la DGA como al Ministerio y a la CHE.

Los nuevos suministros que el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino ha puesto en marcha en la Comunidad en el último año y medio han permitido mejorar el agua de boca a casi seis de cada diez aragoneses -unas 782.000 personas en total-. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer en este ámbito. Según refleja el borrador del nuevo plan hidrológico del Ebro que ultima la CHE, más de 250 municipios aragoneses tienen pendiente alguna actuación para mejorar su abastecimiento.

Esos proyectos pueden ir encaminados tanto a garantizar un caudal suficiente durante todo el año -incluso en épocas de sequía- como a incrementar la calidad del suministro actual. Su coste total ronda los 350 millones de euros, y la gran mayoría de ellos correrán a cargo del Gobierno de Aragón o del Ministerio y la CHE.

Curiosamente, el abastecimiento de agua potable, al igual que el saneamiento de los vertidos, es una competencia municipal. Sin embargo, tanto el Estado como los gobiernos autonómicos colaboran con los pequeños y medianos ayuntamientos para mejorar la calidad de ambos servicios. De hecho, uno de los objetivos de los planes de cuenca es garantizar de forma sostenible las demandas de agua de cada demarcación, y en ese apartado los abastecimientos para usos urbanos tienen una especial relevancia.

La CHE destaca que, "en general", los grandes municipios de la demarcación del Ebro disponen de una buena garantía de suministro. Sin embargo, el borrador del nuevo plan hidrológico también reconoce que los pueblos pequeños "son vulnerables a las condiciones de sequía al depender de captaciones en pequeños manantiales o acuíferos de escasa potencia".

Para tratar de solucionar esa debilidad, el futuro plan de cuenca -que sustituirá al aprobado en 1998-, incluirá un amplio programa de medidas encaminadas a minimizar los problemas de cantidad y calidad, sobre todo los que se dan en el medio rural.

Esas actuaciones incluyen medidas de todo tipo: desde la creación de nuevas fuentes de suministro que sustituyan o complementen a las actuales -como sucederá, por ejemplo, con los abastecimientos a Huesca desde Montearagón y al Bajo Jiloca desde Lechago- hasta la realización de pequeñas obras en las redes o la protección de acuíferos.

En el caso de Aragón, los proyectos que deberán impulsar el Ministerio, la Confederación y la DGA beneficiarán, en su totalidad o en parte, a más de 250 municipios y costarán unos 350 millones de euros.

Entre las obras que correrán a cargo del Estado destacan varios nuevos abastecimientos -Montearagón, Lechago, el Matarraña, Las Parras, acabar el de Zaragoza y su entorno...- y la elevación de agua del Ebro a Andorra y a otros municipios del Bajo Aragón.

Por su parte, el Ejecutivo autonómico deberá acometer todas las mejoras en el abastecimiento programadas por el Instituto Aragonés del Agua -que beneficiarán a decenas de localidades de toda la Comunidad- y también las incluidas en los convenios entre Adelpa y el Ministerio -que se centran en el Pirineo-, además de algunos abastecimientos.

El plan de cuenca también prevé realizar captaciones de aguas subterráneas por todo Aragón que permitirán mejorar la garantía de suministro de muchos municipios con carencias.

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