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CAMBIO CLIMÁTICO

Los ríos de la cuenca perderán hasta el 20% de su caudal por el cambio climático

Un estudio sobre los impactos del cambio climático encargado por la Confederación Hidrográfica del Ebro a la Universidad de La Coruña concluye que, a lo largo de este siglo, el caudal de muchos de los ríos de la demarcación puede reducirse entre un 10 y un 20%. La investigación, la primera que se centra específicamente en los efectos que este fenómeno tendrá en la cuenca, confirma que la disminución "significativa" de la pluviometría media anual y el aumento de las temperaturas conducirán a impactos "considerables" en todos las variables de la hidrología.

"En el periodo 2070-2100 la precipitación disminuirá de media un 15%, la temperatura aumentará un 28%, la escorrentía superficial bajará un 45%, el caudal total se reducirá un 18% (…) y la precipitación nivel dejará de ser importante", advierte el informe. Aunque sus autores reconocen que el estudio presenta distintas "incertidumbres" asociadas a los modelos de predicción y de simulación, también destacan que este trabajo es, actualmente, "la mejor herramienta posible para estimar los impactos del cambio climático en los recursos hídricos".

Los resultados de esta investigación se suman a los datos sobre descenso de los recursos hídricos que la CHE hizo públicos a mediados de julio. Según el organismo de cuenca, en el último cuarto de siglo el Ebro ha perdido un 14% de sus aportaciones en régimen natural, lo que vuelve a constatar que el cambio climático es una realidad. Si a esa reducción ya constatada se le suma las predicción para las próximas décadas, el resultado es que hacia 2050 la demarcación puede tener casi un 33% menos de caudales que en el último tercio del siglo XX.

Consciente de esa amenaza, a finales de 2005 la Confederación adjudicó a la Universidad de La Coruña una asistencia técnica con la que pretendía evaluar la variación que sufrirán los recursos hídricos del Ebro debido al cambio climático. Los trabajos los ha dirigido el catedrático de Hidrogeología Javier Samper, y básicamente han consistido en analizar detalladamente 15 ríos -8 de ellos aragoneses- que, por sus características, permiten extrapolar los resultados al conjunto de la demarcación.

Las subcuencas seleccionadas debían ser representativas de la variabilidad de la cuenca del Ebro y además disponer de datos de aforos fiables para poder calibrar el modelo matemático con el que se ha calculado el balance hidrológico de cada una de ellas, es decir, la relación entre todas las variables que intervienen en su ciclo del agua: precipitación, evapotranspiración, caudal superficial, almacenamiento, escorrentía, caudal total...

Una vez realizados esos 15 balances hidrológicos, los autores del estudio recopilaron los últimos escenarios de cambio climático previstos para el siglo XXI en la demarcación y los aplicaron a cada subcuenca analizando cómo influirán las variaciones de la precipitación y la temperatura en su ciclo del agua y especialmente en la disponibilidad de caudales superficiales.

Los resultados

El informe ha tenido en cuenta cuatro escenarios climáticos posibles que a lo largo de este siglo prevén un calentamiento medio de entre 1,1 y 3,2 grados y una reducción de las precipitaciones de entre 28 y 63 litros por metro cuadrado y año. Además, en todas las hipótesis las simulaciones se han realizado para tres periodos distintos: el 2010-2040, el 2040-207 y el 2070-2100.

Por tanto, se han evaluado los impactos del cambio climático en 180 casos (15 subcuencas, 4 escenarios posibles y 3 periodos de cálculo). No obstante, en el estudio se presentan solo los valores medios de esos 180 casos.

Los resultados de los modelos indican que se producirán "cambios importantes de todas las componentes hidrológicas en todos los periodos de simulación". Para el intervalo 2010-2040 se prevé una reducción del caudal total del 12% que llegará al entorno del 20% en los otros dos periodos.

La escorrentía superficial -el agua que se desliza por el terreno hasta llegar a los ríos- también se reducirá entre un 17 y un 25% en función del intervalo analizado, y algo similar sucederá con el flujo hipodérmico -el agua que fluye bajo tierra- y el flujo subterráneo -la que se infiltra en el terreno-.

Siempre según el estudio de la Universidad de La Coruña, el único factor hidrológico que no sufrirá variaciones será la evapotranspiración -la pérdida de agua por evaporación y por transpiración de las plantas-, ya que, a pesar de que hará más calor, el nivel de humedad del suelo será menor porque lloverá menos.

Incertidumbres

Los investigadores que han desarrollado los trabajos admiten que sus resultados conllevan incertidumbres relacionadas con la evolución del cambio climático, con la exactitud de las predicciones realizadas a nivel internacional y con la traslación de esos datos a la escala de la cuenca del Ebro. "A pesar de todo lo anterior, este es el mejor medio de estimar los posibles impactos del cambio climático en los recursos hídricos", insisten los autores del estudio.

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