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AGUA

Los regantes anuncian un duro y tenso debate sobre la revisión del plan de cuenca del Ebro

Los usuarios estiman que será más difícil el acuerdo porque hay asuntos que pueden suponer pérdidas de derechos.

Los regantes prevén que el debate del borrador del nuevo Plan Hidrológico de Cuenca del Ebro será más largo y con más "tensiones" que cuando se negoció el actual, vigente desde 1996. "Como en 12 años no se ha hecho nada, y nos sentimos defraudados, ahora vamos a hablar en serio. Ya vale de papel mojado", aseguró ayer el presidente de la Federación de Regantes del Ebro, César Trillo. Aunque están dispuestos a participar en todas las reuniones que sean necesarias, exigirán el cumplimiento del plan hidrológico y los calendarios de las obras.

"El debate va a ser más complicado que el anterior porque este plan cierra muchos temas y puede suponer la pérdida de muchos derechos. Todavía es pronto para decirlo, pero correrán muchos ríos de tinta", anunció Trillo. Aunque aceptan las bases que se han establecido como punto de partida para la negociación, también resaltan que en el documento solo se mencionan los temas a tratar sin profundizar, y que además no habla de intervenciones concretas. Por ello, auguran que el último trimestre de este año será "movido". Aunque esperan que las conversaciones se retomen a principios de septiembre, todavía no están convocados a reuniones.

Al mismo tiempo, el presidente de la Federación resaltó los asuntos que más interesan a los usuarios y que estima que serán los más controvertidos. En primer lugar, menciona las obras de regulación que están pendientes en el actual plan. Aunque ya admitieron que hay que revisar el listado de embalses, tal y como propondrá el nuevo Plan Hidrológico del Ebro, exigen la ejecución inmediata de todas las actuaciones que reciban el visto bueno. No obstante, saben que algunas se podrán descartar puesto que después de 12 años la demanda ha cambiado.

Otros de los temas en los que costará alcanzar un acuerdo son los caudales ecológicos que hay que dejar en cada tramo, la expansión de los regadíos, la contaminación difusa que afecta a la agricultura y la ganadería, la lucha contra el mejillón cebra y la explotación de las aguas.

El presidente del Canal Imperial, Ángel Lasheras, exige la ejecución de los embalses: "Se puede hablar de lo que quieran pero hay que hacer las obras, porque desde 1992 no se ha hecho nada". Por su parte, el presidente de la Comunidad de Regantes de Bardenas, Luis Ciudad, resaltó la necesidad de acometer las obras del recrecimiento de Yesa. "El Gobierno de Aragón está de acuerdo y tiene que respetar las Bases de la Política del Agua (aprobadas por las Cortes en 2006) si quiere mantener la población en Aragón", afirma.

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