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REGLAMENTO

Los profesores echarán de clase y suspenderán a los que pillen copiando

Los centros vigilarán las materias en las que la tasa de aprobados sea inferior al 45%, pero también en las que superen el 95%.

Las tradicionales chuletas de papel son todavía uno de los métodos más usados para copiar.
Los profesores echarán de clase y suspenderán a los que pillen copiando
HERALDO

Los alumnos que sean sorprendidos copiando de un compañero, mirando una chuleta o utilizando algún aparato para conocer las respuestas de un examen serán expulsados inmediatamente de clase y suspenderán la convocatoria. Sin dilaciones ni vacilaciones. Los docentes podrán actuar así incluso cuando vean que dos alumnos hablan entre sí sobre algún tema relacionado con la prueba. El nuevo reglamento de evaluación dará a los profesores un respaldo normativo para actuar ante los actos de plagio que atenten contra la legalidad o mérito individual y les obligará a levantar un acta acompañada de las pruebas pertinentes de todos los casos que se encuentren.

Hasta ahora, los docentes de la Universidad de Zaragoza carecían de un protocolo para estas situaciones y cada centro aplicaba como podía el régimen disciplinario general. Este es un documento base y común para todos los niveles educativos que data de 1953 y se aplica en las universidades españolas faltas de normativas propias.

El nuevo reglamento de los campus aragoneses permitirá también al profesor requerir la identificación de los estudiantes. Estos deberán mostrar su DNI, carné de estudiante, pasaporte o, en su defecto, "la acreditación suficiente a juicio del evaluador", según se lee en el artículo 31 del citado documento, que se votará hoy en consejo de gobierno.

No obstante, se mantendrá el proceso actual en el caso en el que un alumno copie y el caso no se resuelva ni con el profesor ni en la comisión de docencia del centro. Entonces será la facultad en cuestión quien lo remita al Rectorado. Este nombrará a un juez instructor y abrirá un expediente informativo y, si lo considera necesario, otro sancionador.

La Universidad ha aprovechado la elaboración de este nuevo documento para recordar a las facultades y a los profesores que tienen la obligación de asegurar que los estudiantes con discapacidad puedan hacer los exámenes con las mismas garantías que sus compañeros. Es decir, esos alumnos "podrán disponer de facilidades para la realización de las pruebas (...) así como adaptaciones curriculares, itinerarios o estudios alternativos", según dice el reglamento. Este añade que todos los estudiantes tienen derecho a una revisión individual en los siete días lectivos después de que se publiquen las notas.

Adiós a las 'hueso' y las 'marías'

La normativa que se presentará a la comunidad universitaria busca, además, evitar que en las titulaciones existan asignaturas 'hueso' y 'marías'. Por ello, la Universidad de Zaragoza hará públicos todos los años los datos estadísticos de cada materia e incluirá, al menos, el número de matriculados, presentados al examen y aprobados.

Si en estos datos aparecen casos en los que en los tres últimos años han suspendido más del 55% de los estudiantes o el anterior curso lo han hecho el 60%, se obligará a analizar qué motiva esas cifras. También se hará con las asignaturas en las que pasan las pruebas más del 95%, siempre que entre la diferencia entre la nota más baja y la más alta haya menos de dos puntos de diferencia.

¿Quién controlará esto? La junta de centro pedirá al departamento responsable de esa materia un informe detallado de las circunstancias que han causado esa situación. Posteriormente, una comisión -denominada de calidad de la titulación- elaborará un informe global. Otra comisión, esta vez formada por miembros que no son de la facultad, revisará ese documento y lo hará público.

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