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Los padres piden alternativas ante los problemas que causa el periodo de adaptación

Los niños de 3 años van a clase durante dos semanas solo una o dos horas, lo que dificulta a las familias atenderlos sin dejar de trabajar

Martes, clase de 9.00 a 10.00 con presencia de los padres; miércoles, de 11.00 a 12.00 sin las familias; jueves de 9.00 a 10.30 y viernes, de 11.00 a 12.30. Este es el horario que un colegio de la capital aragonesa ha marcado esta semana para los niños de tres años que se incorporan al centro por primera vez (la próxima semana también habrá jornadas reducidas). Con estas cortas estancias en la escuela -denominadas periodo de adaptación-, se pretende que el niño se habitúe a las instalaciones, al maestro y a la convivencia con otros pequeños sin la presencia de sus padres. Aunque los pedagogos defienden los beneficios de esta fase, las familias consideran excesiva su duración y critican que con ella resulta complicado atender a los niños sin dejar los compromisos laborales. Algunos padres se ven obligados incluso a faltar al trabajo o a contratar a personas para que lleven y recojan a los pequeños.

 

Por ello, solicitan que este periodo no sea obligatorio para todos los pequeños y que para aquellos que no lo necesitan se ofrezcan alternativas como horas de clase o actividades lúdicas. "La mayoría de los pequeños han ido a la guardería antes de ir al colegio, por lo que ya están acostumbrados a ir a clase. No les hace falta ese periodo de adaptación", explica Ana Abán, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Aragón (Fapar). Esta considera que debe existir un periodo de adaptación, pero con horarios flexibles para que las familias puedan adaptarse a ellos.

 

Con esta idea coinciden los pedagogos, que recuerdan que la entrada escalonada es positiva para los niños de tres años porque les resulta menos traumático dejar a sus padres y estar con gente extraña, pero añaden que la Administración debe dar respuesta a las familias que no puedan compatibilizar esos horarios con sus trabajos.

 

"Es bueno que el primer día, los más pequeños vayan solo una hora para que no sientan que sus padres les abandonan en un lugar extraño, que es el motivo por el que rompen a llorar algunos niños. Las horas de clase deben ir aumentando conforme avanza la semana", comenta Juan Antonio Planas, presidente de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía. "Las horas de clase deben ir aumentando conforme avanza la semana. Este apunta que resulta también beneficioso para los alumnos que el primer día esté con ellos uno de sus progenitores, "y es muy importante que estos participen lo máximo que puedan durante todo el curso", añade.

También en otras edades

Pero el principio de curso no solo llega con cambio de horarios para los niños de 3 años. También el resto de los pequeños de Educación Infantil y Primaria estarán hasta el 25 de septiembre con menos clases de las habituales. Hasta ese día, asistirán solo por la mañana, como ocurre siempre al inicio y al final del curso.

 

Este año, en total serán 14 días lectivos (del 8 al 25, descontando los fines de semana) los que haya jornada continua, mientras que en el mismo periodo de 2008, los alumnos estuvieron sin ir al colegio por la tarde desde el 9 de septiembre hasta que se reincorporaron el 6 de octubre, lo que supusieron 19 días. Esto causó el enfado de los padres que consideraron este tiempo "demasiado largo" y criticaron que no favorecía el aprendizaje de los menores.

 

Cuando se aprobó establecer estas fechas (en mayo), Educación argumentó que el cambio se debía a la voluntad de que durante todo el año hubiera en total 30 lectivos sin lecciones por la tarde: 15 a principio de curso para dar un tiempo a los niños a adaptarse al colegio y otros 15 en junio debido a las condiciones meteorológicas, para que no pasen calor por la tarde.

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