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Aragón

Los expertos aconsejan un uso adecuado de los tratamientos contra los piojos

Aseguran que hay que utilizarlos cuando el niño está infestado y no para prevenir, ya que los parásitos se vuelven más resistentes.Aunque hay picos, los farmacéuticos venden productos durante todo el año. Los más novedosos: a base de aceites de coco y anís

En el mercado hay un amplio repertorio de productos contra los piojos.
Los expertos aconsejan un uso adecuado de los tratamientos contra los piojos
JOSÉ MIGUEL MARCO

En el inicio escolar y durante todo el año. Los temidos piojos ya no son cuestión de una determinada época, los expertos advierten de que hay que estar alerta en cualquier momento y, aunque hay picos de mayor demanda (huyen del frío), las farmacias aragonesas venden los productos contra este de tipo de indeseables insectos de forma habitual durante todo el año. La buena noticia es que los tratamientos avanzan. Los últimos en hacer su aparición: unos a base de aceites esenciales de coco y anís que han resultado bastante efectivos.

 

Los piojos son unos insectos que viven entre los cabellos y que tienen de 2 a 4 milímetros de longitud. Son de color grisáceo y no tienen alas. Se alimentan de sangre y una de sus características es el elevado poder reproductivo de las hembras. Aunque no existe un registro concreto del número de niños aragoneses infestados -son especialmente frecuentes en Primaria y Secundaria-, el Ministerio de Sanidad calcula que entre el 5% y el 14% de los escolares sufren pediculosis capilar (piojos) anualmente.

 

Pero todos los expertos coinciden en recalcar que la mejor manera de hacer frente a los piojos es hacer un uso adecuado del tratamiento. Aunque generaciones completas de pequeños han ido al colegio con la consabida colonia para ahuyentarlos, los farmacéuticos explican que no se debe aplicar de forma preventiva. Las colonias o champús en niños no infestados pueden provocar que estos parásitos se vuelvan más resistentes.

 

¿Entonces cómo se debe aplicar los tratamientos? Lo primero que los padres tienen que comprobar es que los niños tengan piojos. Hay que revisar la cabeza habitualmente, especialmente detrás de las orejas, en la nuca y el flequillo. "Muchas veces las liendres y la caspa se pueden confundir, pero los piojos se quedan pegados a la superficie del cuero cabelludo", apunta Santiago Andrés, farmacéutico de Zaragoza.

 

Si finalmente se confirma la invasión por este tipo de insectos, Andrés recuerda que hay varios tipos de tratamientos con diferentes principios activos: permetrina (el más usado), lindano o malathion. Aunque recientemente -explica- han aparecido otro tipo de productos, muy efectivos y menos agresivos, que están hechos a base de aceite de coco y anís. El precio oscila entre los 13 euros y los 20.

 

Andrés recomienda una serie de pautas que hay que seguir. "Sobre todo es importante que la gente sepa que los tratamientos más efectivos son los que se aplican en espuma y, sobre todo, se deben aplicar con la cabeza seca", apunta. De hecho, este último consejo tiene una explicación, ya que cuando detecta el agua, el piojo cierra los pequeños orificios por los que respira. Así, ya no entrará en ellos la sustancia destinada a combatirlos. De hecho, puede aguantar varias horas sin respirar.

 

Con algunos productos se recomienda tapar el cabello, porque parece ser que la sustancia incide más sobre el cuero cabelludo. Una vez que se deja actuar el fármaco, normalmente unos 15 minutos, hay que lavar el cabello y pasar un peine para retirar las liendres. Una de las cuestiones más importantes es repetir el proceso durante un tiempo determinado. Puede parecer que se ha acabado con ellos y aparecer al cabo de las semanas.

 

Casi todos los tratamientos están destinados a niños mayores de 6 años, por ello, en los menores de esa edad, se recomienda acudir al médico.

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