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FERROCARRIL

Los Avant de Huesca y Calatayud son los que menos servicios ofrecen del país

Todas las líneas de lanzaderas tienen al menos el doble de frecuencia y algunas hasta cuatro veces más.

Los Avant que conectan Zaragoza con Huesca y Calatayud son los que menos servicios tienen del país. Todas las líneas de alta velocidad y media distancia disponen al menos del doble de frecuencias, y en algunos casos hasta cuatro veces más. Ante esta oferta que entró en servicio el 28 de abril, ya se han escuchado las quejas de los usuarios que demandan más trenes y horarios adaptados a las necesidades de los clientes habituales: trabajadores y estudiantes.

El secretario de Estado de Planificación, el oscense Víctor Morlán, prometió el pasado lunes la adecuación de los horarios en estas líneas, pero Renfe todavía no ha anunciado cuándo se producirán los cambios. Además, se espera que con esa adaptación se anuncie la puesta en marcha del mismo servicio de lanzadera entre Zaragoza y Lérida, que también prometió el número 2 del Ministerio de Fomento. En principio, debería haberse iniciado el servicio al mismo tiempo que las líneas aragonesas. Es más, incluso llegó a hablar de frecuencias y horarios.

Las líneas de Huesca y Calatayud tienen 3 servicios diarios por sentido, por lo tanto un total de 6 trenes en cada una. La siguiente ruta que menos frecuencia tiene es la de Barcelona-Lérida con 6 por sentido, lo que supone el doble que en las aragonesas. En el lado opuesto (según se puede comprobar en el cuadro adjunto), está el recorrido Madrid-Ciudad Real-Puertollano, con 28 trenes. Es la primera línea de este tipo de servicios de alta velocidad para medias distancias que se estrenó en España en 1992. La siguiente fue la Córdoba-Sevilla, con 16 trenes en la relación; y Madrid-Toledo, que pone a disposición de los usuarios 24 trenes.

Las líneas más recientes, Madrid-Segovia y Córdoba-Málaga, que comenzaron a prestarse tras la llegada en diciembre de los servicios de alta velocidad a ambas capitales, tienen 22 y 16 trenes diarios respectivamente.

Uno de los parámetros que tiene en cuenta Renfe en el momento de ofertar los trenes es la demanda de origen y destino, y las líneas aragonesas son las que unen capitales con menor número de habitantes. Según explicó recientemente el director de Media Distancia y Cercanías de Renfe, Javier Pérez, están pensados para lo que llaman "demanda recurrente", para los ciudadanos que por trabajo o estudio tienen que utilizarlo todos los días.

Recogida de firmas

De ahí que los vecinos y trabajadores de Calatayud hayan iniciado una recogida de firmas por los distintos centros de trabajo para pedir a Renfe la adecuación de los horarios. El problema que se planteó desde el mismo día 28, cuando el Avant entró en servicio, es que los horarios no se adaptan a las necesidades. Los tiempos están diseñados para que con una misma máquina se puedan realizar los 12 servicios diarios que se prestan en Aragón. De esta forma, los zaragozanos que trabajan en Huesca disfrutan de los mejores enlaces (por ejemplo, la salida es a las 7.02), el primero de Huesca llega a la capital a las 8.37, pero a Calatayud no se puede ir antes de las 9.30 y el primero en sentido contrario llega a Delicias a las 11.05. Al mismo tiempo, se suprimieron más servicios TRD (1 en Calatayud y 2 en Huesca) de los Avant que se ofertan.

La Asociación de Consumidores Torrerramona de Zaragoza ha comenzado ya una recogida de firmas, que canalizarán a través de la Plataforma "Todos por el tren". El zaragozano Carmelo Sánchez, que impulsa esta iniciativa, denuncia que ni los políticos responsables, entre los que cita a Víctor Morlán, ni Renfe se han puesto en contacto con los usuarios para conocer sus necesidades.

Avant a Lérida

Por otro lado, la Plataforma Bonos AVE, que hace un año se movilizó y se manifestó en la estación de Delicias para demandar las lanzaderas entre Zaragoza y Lérida, también reclama el servicio. Dejó en suspenso su reclamación a la espera de que la línea alcanzara Barcelona y se pusieran los servicio. Sin embargo, el día en que se anunciaron las lanzaderas a Huesca y Calatayud, pero no se dijo nada de Lérida, se llevaron una gran decepción. En principio se esperaba que la lanzadera cubriera el trayecto completo desde Zaragoza hasta Barcelona, con paradas en Lérida y Camp de Tarragona. De hecho, el propio secretario de Estado dio detalles del servicio para esta relación. Ahora, sus impulsores confían en que Fomento cumpla su compromiso. No obstante, Renfe ya respondió la semana pasada que durante esta no habría cambios.

Los precios

En cuanto al precio, los recorridos Madrid-Segovia y Madrid-Toledo comparten tarifas, que a su vez son similares a las de los trayectos Zaragoza-Huesca y Zaragoza-Calatayud, puesto que hay muy pocos kilómetros de diferencia. En este sentido, la política tarifaria que aplica Renfe es la misma. Además de los clásicos billetes sencillos o de ida y vuelta, se pueden adquirir abonos de entre 10 y 50 viajes, con los que se consiguen descuentos de hasta el 50 por ciento.

Las asociaciones de consumidores y usuarios no se han quejado de los precios, puesto que con un bono de 44 viajes cuesta 4,55 euros a Huesca y 4,74 a Calatayud. Pero como los horarios no son adecuados es complicado que un viajero adquiera uno de estos bonos pensados para trabajadores que se desplazan todos los días de la semana.

El problema, y eso es así para todos los recorridos Avant del país, es que el billete caduca al mes natural desde que se realiza el primer viaje. Antes, sin embargo los bonos regionales de 20 viajes tenían una duración de cuatro meses.

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