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LA MUELA

Las palomas exóticas que aparecieron muertas en el Aviapark fueron atacadas por un felino

La necropsia desvela que sufrieron el ataque de un gato doméstico que logró colarse en el aviario del centro zoológico de La Muela. Se barajaba la posibilidad de que les hubieran disparado con una carabina o un arma similar.

Un trabajador del centro da de comer a unos animales.
Aparecen 14 palomas muertas en el Aviapark de La Muela
E. L.

Las catorce palomas, trece domésticas y una de tipo bronce crestuda, que aparecieron muertas en el voladero del Aviapark, centro zoológico de La Muela, en la mañana del pasado día 11, fallecieron tras sufrir el ataque de un gato doméstico. Así se desprende de la necropsia a la que los ejemplares fueron sometidos en el Centro de Recuperación de la Fauna Salvaje, ubicado en la localidad de La Alfranca.

Los animales fueron descubiertos por el personal del parque, quienes avisaron a los agentes del SEPRONA, entidad dependiente de la Guardia Civil. El hecho fue, del mismo modo, denunciado por Marisol Aured, alcaldesa de la localidad.

En un primer momento existían sospechas de que los animales hubiesen sido tiroteados con un arma de fuego, e incluso se llegó a apuntar que las aves fueron atacadas con una carabina o un artefacto similar. En la radiografía de los ejemplares, según señala un informe del departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, «no se observan proyectiles de ningún tipo, ni restos de plomo atribuibles a los mismos». La gravedad de las lesiones, según apunta el dossier, «hubo de producir forzosamente la muerte inmediata de los animales».

Se confirma el ataque de un felino doméstico

Todos los ejemplares presentaban lesiones virtualmente idénticas, consistentes en dentelladas distribuidas por el dorso del tronco, con marcas de caninos profundas, desgarros musculares y fracturas en las vértebras. En el informe último de la necropsia se destaca «la ausencia de mordiscos en el cuello y cráneo, salvo en un ejemplar». Ésta es la forma característica en la que atacarían a las presas de este tamaño los carnívoros salvajes presentes en el entorno.

Este tipo de lesiones habrían sido infligidas por un mamífero carnívoro, pero la potencia de los mordiscos decartaría una jineta o garduña, y apuntaría hacia un gato de tamaño más bien grande. «La presencia de profundos arañazos corrobora por completo la hipótesis del gato, ya que los felinos son los únicos carnívoros presentes en la zona que obran con sus garras de ese modo», concluye el dossier.

La distribución al azar de los mordiscos y, sobre todo, la ausencia de estos en cuello o cráneo, lugares elegidos por los pequeños carnívoros salvajes para matar a presas del tamaño de una paloma, así como el predominio de mordeduras en zonas relativamente duras y el hecho de presentar cada ave varios mordiscos, indica que el felino implicado era un gato doméstico, el cual, manteniendo el instinto predatorio, «carece de las habilidades de los carnívoros salvajes», apunta el escrito forense.

Se descarta la desnutrición

Asimismo, de la necropsia se desprende que los ejemplares presentaban un excelente estado nutricional y albergaban en el buche restos de ingesta, consistente en trigo y semillas, habitual en la alimentación de palomas. Este último aspecto choca con las críticas a la sociedad gestora del centro, dirigida por tres concejales de la corporación muelana, a la que se acusa de permitir la desnutrición de los animales.

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