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EDUCACIÓN

Las Cortes demoran una petición urgente del rector para hablar de financiación

A la Universidad se le empieza a agotar la paciencia. El rector, Manuel López, espera desde el pasado día 8 a que las Cortes de Aragón respondan a su solicitud de comparecencia urgente para exponer las necesidades de financiación de la institución. Las cuentas de la DGA avanzan y en el Rectorado temen que cuando la Cámara les permita hablar sea demasiado tarde.

Para evitar que esto ocurra, López envió ayer de nuevo un escrito oficial al presidente de las Cortes pidiéndole que le deje hablar ante la comisión de Ciencia, Tecnología y Universidad. "Considera importante exponer al conjunto de la sociedad las necesidades de financiación de la institución antes de que se aprueben los Presupuestos para 2010", comentaron ayer desde la Universidad de Zaragoza.

Este año, el Rectorado ha tenido que gestionar las cuentas más restrictivas de la última década (ascendían a 284,2 millones de euros) y, según las previsiones, el próximo ejercicio llegará también marcado por los recortes. De momento, los únicos que han trascendido son los de los grupos de investigación, que sufrirán una merma del 20% (contarán con 3,28 millones de euros a repartir entre más de 200 grupos frente a los 4,1 que tenían este año). Con la comparecencia del rector se pretenden enumerar las necesidades de la institución y que esto pueda servir para evitar algún tijeretazo.

Desde las Cortes indican que la solicitud debe seguir un trámite y que es lógico que este se demore varias semanas. Primero, la petición se registra, pasa a la mesa de la Cámara, que la califica y la envía a la mesa de la comisión correspondiente, en este caso, a la de Ciencia, Tecnología y Universidad. Ese órgano es el que decide cuándo la incluye en el orden del día. "Desde que se presenta hasta la comparecencia es habitual que pase un mes y medio", comentaron en el Parlamento autonómico. En algunas ocasiones, los retrasos han llegado a ser de más de un año como en el caso de la Asociación Aragonesa de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Azajer). Este organismo denunció hace unos días "trato discriminatorio" por parte de las Cortes, ya que había solicitado hace más de un año una comparecencia en la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos, que a principios de mes aún no había sido calificada por la mesa.

Falta un modelo de financiación

La comparecencia en las Cortes no es el único asunto económico que mantiene en vilo a la Universidad. En teoría, antes de que acabe 2009, la institución debe contar con un nuevo modelo de financiación, ya que el actual 'caduca' este año. Esa fórmula que lo sustituya debe pactarse con el Gobierno de Aragón.

Pero, en la práctica, los plazos dejan entrever que será complicado que ese modelo se cierre antes del 1 de enero de 2010: de momento, ni siquiera se han iniciado de manera formal las negociaciones.

Cuando se produzca ese debate con la DGA, la institución pedirá al Ejecutivo que fije una partida básica (dinero que se destina para personal y gasto corriente) más alta. Como ocurre en la mayoría de los países europeos, las universidades se financian básicamente con fondos públicos. En Aragón, las aportaciones de la DGA suponen un 70% del presupuesto total que a juicio de los responsables académicos no resulta suficiente.

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