Despliega el menú
Aragón
Suscríbete

EDUCACIÓN

La Universidad abrirá en un año un nuevo edificio para paliar la falta de laboratorios

El inmueble tendrá 1.500 m2 y se construirá en el campus Río Ebro. Dará servicio a los institutos de investigación que, dos años después de su estreno, se han quedado pequeños.

Los laboratorios se construirán en una parcela detrás de los institutos de investigación
La Universidad abrirá en un año un nuevo edificio para paliar la falta de laboratorios
GUILLERMO MESTRE

La Universidad de Zaragoza abrirá en otoño del año que viene en el campus Río Ebro de Zaragoza un nuevo edificio de laboratorios para solucionar la falta de espacio que sufren los científicos de la institución. En la actualidad, las facultades tienen todos sus espacios comprometidos y el crecimiento de los institutos de investigación los ha dejado pequeños solo dos años después de su inauguración. Si no se actúa, la falta de espacio podría poner en peligro a medio plazo la concesión o desarrollo de nuevos proyectos.

«La Universidad está cambiando y debemos potenciar como sea la investigación. Resulta difícil hacerlo si no tenemos las condiciones. Si no apostamos por esto, cada vez quedaremos peor en los ránquines», ha explicado el adjunto al rector para Infraestructuras, Joaquín Royo.

El nuevo edificio será preindustrializado, al estilo de la comisaría de la Policía Nacional del Actur, y tendrá unos 1.500 metros cuadrados de superficie repartidos en cuatro módulos. Estos últimos estarán divididos por tabiques flexibles que permitirán adaptar los espacios a las necesidades de los usuarios. Habrá, además, una nave adosada que contará con unos 430 m2.

Los laboratorios no estarán adjudicados a un centro ni a unas personas en concreto, sino que se concederán en función de los proyectos. «Ocurre que, por ejemplo, viene un investigador y nos dice que ha conseguido un millón y medio de financiación europea y que necesita montar un equipamiento para trabajar con otras cuatro personas. Nos pide espacio y no siempre tenemos dónde dárselo. El nuevo edificio servirá para estos casos», concretó Royo.

Ese científico puede pedir los metros que necesite (los tabiques pueden montarse y desmontarse para ampliar los espacios). La idea es alquilar los laboratorios por un precio simbólico de uno o dos euros y una vez el proyecto esté terminado, quedarán libres a la espera de otros candidatos.

«Los institutos universitarios han crecido mucho en poco tiempo, son buenos y cada vez consiguen más proyectos europeos. Necesitan espacio para desarrollarlos y suponemos que serán los que más usen los nuevos laboratorios», ha apuntado el adjunto al rector. Ahora, en el campus Río Ebro están agrupados en un mismo inmueble los institutos de Nanociencia de Aragón (INA), de Investigación en Ingeniería (I3A) y de Biocomputación Física de Sistemas Complejos (BIFI).

El proyecto se ha adjudicado por 2,2 millones (el presupuesto inicial era de más de 3) y se pagará con la financiación que la Universidad de Zaragoza recibió del Ministerio de Ciencia gracias al programa Innocampus, con el que se le concedió el sello de excelencia en investigación. De hecho, es la primera actuación de ese marco que se materializa.

El campus mantiene dos líneas

El inmueble se levantará en el campus Río Ebro, detrás del edificio de los institutos de investigación. En concreto, en la parcela A1 que está una vez pasado el aparcamiento y en dirección a Juslibol, donde ahora hay contruídas tres naves también con fines científicos.

Esto sigue con la idea de la Universidad de Zaragoza de dividir ese campus en dos líneas. Una es la docente y está representada por los edificios de la escuela de Ingeniería técnica industrial y el Centro Politécnico Superior (ahora fusionados como escuela de Ingeniería y Arquitectura) y la escuela de Empresariales (que también se ha unido con la de Económicas que hay en Gran Vía y ha pasado a denominarse facultad de Economía y Empresa).

El Rectorado cuenta con que esta infraestructura esté terminada en pocos meses. De hecho, quieren que pueda utilizarse a finales de verano o comienzos del otoño del año que viene.

En la línea docente, entre los proyectos de futuro para el campus Río Ebro se encuentra la construcción de una escuela de Arquitectura. Ahora, los alumnos de ese grado asisten a clases en los edificios del que hasta este curso se denominaba Centro Politécnico Superior (CPS). La titulación acusa la falta de aulas, despachos para profesores y talleres específicos.

Estas instalaciones habrá que negociarlas e incluirlas en el próximo plan de infraestructuras de la Universidad de Zaragoza. La institución académica analizará esa planificación con el Departamento de Educación, Universidad, Cultura, y Deporte en los próximos meses.

Etiquetas