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EDUCACIÓN EN ARAGÓN

Unos 600 niños estudiarán en aulas prefabricadas

Los módulos se repartirán por al menos diez localidades aragonesas, la mayoría en el área metropolitana de ZaragozaHay solo dos casetas menos que en 2010.

Las casetas cuentan con baños adaptados para los niños.
Unos 600 niños estudiarán en aulas prefabricadas
G. MESTRE

La falta de planificación del anterior equipo de Gobierno, la escasez de fondos para acometer obras o los problemas con la cesión de terrenos municipales obligará a los centros educativos de al menos diez localidades aragonesas a comenzar el curso en precario y con más alumnado del que pueden albergar. Para atenderlo, tendrán que recurrir a las aulas prefabricadas en las que estudiarán unos 600 escolares.

Este es un problema heredado y en camino de convertirse en crónico. De hecho, la cantidad de módulos apenas ha variado en los últimos cursos y en septiembre se mantendrá esa tendencia: se baja solo de 32 a 29 gracias a la apertura de un centro en San Mateo de Gállego (Zaragoza) en sustitución del viejo edificio.

La existencia de barracones ha sido una de las debilidades que el PP más ha recriminado al Departamento de Educación del Ejecutivo PSOE-PAR mientras ha permanecido en la oposición. Ahora en el Gobierno, los populares deberán definir la fórmula que acabe con ellos. El objetivo -señalaron desde el Departamento de Educación- es preparar una programación de infraestructuras que permita rebajar este número.

Mientras tanto, las aulas prefabricadas seguirán repartidas por las tres provincias y se concentrarán, sobre todo, en los municipios de Zaragoza (Épila, La Almunia, Calatayud, Utebo, María de Huerva y Cuarte).

El problema afecta especialmente a las localidades del área metropolitana que ven cómo sus colegios se quedan pequeños a los pocos años de abrir sus puertas. María de Huerva es un claro ejemplo. El colegio público San Roque -inaugurado en 2005 y ampliado en 2008- tiene capacidad para 300 niños, pero en él estudian más de 500, a los que se sumarán los que se incorporen en septiembre. Para dar cabida a todos habrá que reducir de nuevo el espacio de patio de recreo y colocar dos aulas prefabricadas. Allí ya hay otros dos barracones instalados.

Algo parecido sucede en la localidad más joven de Aragón: Cuarte. Las instalaciones de las dos escuelas existentes son insuficientes para dar cabida a todos los alumnos y esto obligará a abrir en septiembre dos módulos en el colegio Foro Romano. Además, habrá que utilizar como aula alguno de los espacios que ahora se usan para tutorías o para dar lecciones con la pizarra digital. Los padres critican que el centro ya nació pequeño: se abrió en 2008 después de años de reivindicaciones y de que los niños de Cuarte estudiaran en barracones en la otra escuela (el Ramón y Cajal).

En la provincia de Huesca, estudiarán en este tipo de aulas alumnos de Monzón, Jaca y Fraga. En el primer caso, lo harán los que acudan al colegio de educación infantil y primaria Aragón (se instalarán dos clases) y en Jaca serán los del instituto Domingo Miral (un aula). La instalación y arrendamiento de los módulos tiene un presupuesto de 54.248 euros en Monzón (de septiembre de 2011 a junio de 2013) y 15.170 en Jaca (para un curso), según el anuncio publicado por el Gobierno de Aragón.

Más grave es la situación que se vive en Fraga, donde el colegio San José de Calasanz sigue saturado y 132 alumnos han tenido que dar clase en seis barracones durante este curso pasado. La falta de acuerdo entre el Ayuntamiento y la DGA para la cesión de un solar ha retrasado la construcción de un nuevo edificio que amplíe el espacio y habrá que seguir utilizando las casetas.

Teruel es la provincia que menos problemas de infraestructuras tiene y solo se habilitarán barracones en el colegio de Calamocha.

 

Otros problemas

Los módulos prefabricados son una de las soluciones para responder a la falta de previsión en la construcción de centros. Pero no la única. En algunos casos, se opta por saturar durante algunos meses algún colegio existente, mientras acaban las obras del nuevo. Esto sucederá en septiembre en Valdespartera y Miralbueno. Allí se están construyendo dos escuelas, pero un retraso en la licitación de las obras pospondrá su apertura a diciembre o enero. Por tanto, los alumnos que estén allí matriculados tendrán que pasar el primer trimestre en aulas habilitadas en otros centros del barrio.

Miralbueno II y Valdespartera II se planificaron para responder al incremento de población infantil de los barrios del mismo nombre. Con ellos se pretendía crear vacantes suficientes para los niños que no lograran entrar en las otras escuelas de la zona.

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