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Refugios de Aragón

Un trabajo de altura

Un puñado de guardas velan por el buen funcionamiento de los 14 refugios de alta montaña en Aragón. Una labor que se endurece en pleno invierno.

26/02/2013 a las 06:00
10 Comentarios
Refugio de Respomuso.FAM

Vocacional. Este es el término que eligen los guardas de los refugios aragoneses de montaña cuando se les pide que adjetiven su trabajo. Un empleo duro y laborioso, pero muy gratificante al desarrollarse en un entorno que estos amantes de la montaña respetan y sienten suyo. Y eso, a pesar de lo agotador que puede resultar el cuidado de las instalaciones en pleno invierno, cuando están aisladas de la civilización durante varios días y presentan unas distracciones más bien limitadas.

La montaña, para algunos, es una pasión que viene de familia. Este es el caso de Antonio Lafón, guarda del refugio de La Renclusa. A los 15 años se marchó un verano entero a echar una mano a su tío, que necesitaba apoyo en la época del año en que más manos se precisan en este tipo de instalaciones. Una experiencia que repetiría al año siguiente, y al otro. Con la mayoría de edad se convirtió en el guarda titular de La Renclusa, al pie del Aneto, a 2.140 metros de altura.

"Si no fuera vocacional, no trabajaríamos ahí", señala Antonio con contundencia. La oscuridad no es compatible con el desarrollo de las actividades de montaña, por lo que quienes se alojan en el refugio aprovechan los primeros rayos de sol para marcharse. El horario de los montañeros marca, entonces, el de los guardas. "Empiezas cuando hace falta y terminas cuando hace falta", explica Antonio con estoicismo. No en vano, es su trabajo. El que ha elegido y el que no cambiaría.

Aislados

Las condiciones laborales de estos profesionales se endurecen, y de qué manera, cuando llega el invierno. Aislados en las alturas, aquellos que hacen la guardia en soledad pueden pasar varias semanas sin ver a otra persona, encerrados en unos pocos metros cuadrados para evitar temperaturas máximas de 10 grados bajo cero. Este es el caso de Segis Martínez, uno de los actuales guardas del refugio de los ibones de Bachimaña, labor en la que se turna con José Ángel y Martín desde este verano después de 14 años en la Casa de Piedra de Panticosa.

"Estamos a 2.200 metros, y cuando el invierno se pone crudo, apenas viene gente. He llegado a pasar quince días sin ver a nadie. Además, los temporales complican el cambio en el refugio, que se llevan a cabo cada quincena y puede llegar a posponerse, como esta misma semana". La fortaleza mental es clave para soportar el enclaustramiento. "Lees mucho, intentas dar un pequeño paseo si la climatología lo permite, haces cortes de nieve para el parte...", explica el guarda.

A pesar de la dureza de esta dedicación, Segis no la cambiaría por nada. "Trabajo en el medio que más me gusta, la montaña. Desde luego es algo que tiene que ser vocacional. No es fácil, por ejemplo, estar quince días aislado, a cuatro horas de travesía por nieve del balneario de Panticosa".

Una forma de vida

Chema Grau pasa buena parte del año a 2.150 metros de altura, en el refugio Ángel Orús, en el valle de la Aigüeta de Eriste. En sus labores se turna, desde 1997, con Fernando Román, el otro guarda de invierno. Para el verano contratan a 3 ó 4 personas para atender a la avalancha de montañeros que pernoctan al pie de las Agujas del Forcau.

Este 'loco' de la montaña, de 52 años, ha llegado a pasar más de 20 días sin cruzarse con otro ser humano. No es problema. "Lo que más valoro de este trabajo es hacer algo que va con mi personalidad. Si tu trabajo no te gusta, lo soportas ocho horas al día y luego te evades haciendo otra cosa. Pero esto es diferente, es vocacional al 100%, es una forma de vida. El que lo hace por dinero se quema en seguida y lo deja", subraya este montisonense.

Cocinero, limpiador, carguero...

El de guarda es mucho más que un oficio. Son varios. Los responsables de atender a los senderistas preparan las comidas, limpian las habitaciones y otras zonas comunes, arreglan los grupos electrógenos y las cañerías, hacen partes meteorológicos...

También, en determinados casos, tienen que ejercer de 'mula' y cargar a la espalda pan para varios días, huevos, y otros productos frescos. "Cada vez que toca relevo, en nuestro caso cada semana, aprovechamos para llenar un poco la despensa, llevando todo lo que podemos a pie desde Eriste", aclara Chema Grau. El resto de la comida y útiles básicos les llegan en helicóptero, transporte que ellos mismos sufragan.


  • Maria Carmen Burgos Jiménez26/05/13 00:00
    Me encanta....a pesar del aislamiento despertar ahi no tiene precio je.je...enhorabuena chicos por vuestra forma de vida...realmente hay qe estar muy bien preparado mentalmente para estar ahi
  • Albert26/05/13 00:00
    Chema Grau:"Si tu trabajo no te gusta, lo soportas ocho horas al día y luego te evades haciendo otra cosa. Pero esto es diferente, es vocacional al 100%" Venga ya!!!!!! los guardas de Ángel Orús son los más mal educados que conozco en Pirineos y Alpes. Por favor, vocacional dice, todos conocemos los modos con que se nos trata en ese lugar, por no hablar del mal gusto de su cocina. 
  • Maria26/05/13 00:00
    A mi me da mucha envidia, me gustaría ser guardesa. Pero he intentado mirar como hacerlo, y creo que te tiene que venir de herencia, porque no se como... Hay algún tipo de titulación o algo?  Y basajaun no digas gilimemeces, anda, no quiero ni imaginarme tu perfil. Lxs guardesxs, son amantes de la montaña y eso es todo lo que cuenta. Un respeto, anda
  • maria26/05/13 00:00
    A mi siempre me ha gustado ser guardesa, aunque no se como hacerlo. Hay algún tipo de titulación, o te llega por algúntipo de herencia? Animo a lxs guardesxs, hacéis un buen trabajo. Este invierno poca tregua (de tiempo), pero ya se acaba... 
  • pablo26/02/13 00:00
    Muy bueno el reportaje. Solo una duda: ¿que ellos pagan el helicoptero que les lleva viveres y útiles? No me l puedo creer. Supongo que será un error.
  • Basajaún26/02/13 00:00
    Poco tranquilos que deben de vivir ahí en ese entorno sin contaminar(en el pleno sentido de la palabra), allí no llegan los kamikaces del volante, no disfrutan de"la multiculturalidad"  urbana ni del jaleo borreguno -gregario..¡Y encima ganan dinero! Lo que no me gusta es el perfil de la mayoría de guardas, la mayoría  de claro perfil perroflauter, nada que ver con los genuinos y sabios  hombres del medio de antes.
  • Fernando E26/02/13 00:00
    Lo del helicóptero no es un error, es algo que a mí también me sorprendió cuando me lo comento algún guarda. En ocasiones si que aprovechan cuando sube por otras causas. Ademas, el refugio  es  una concesión de explotación como cualquier otra que conocemos por la cual, si no me equivoco, también pagan a la FAM. La pregunta es, ademas de para el seguro, ¿para que mas se utiliza el dinero de la cuota federativa?
  • chusco26/02/13 00:00
    El primer guarda del refugio Angel Orús, cuando era todavía un pequeño refugio sólo guardado en verano, fue Angel Duerto. Gran conversador, gran fotógrafo, gran persona. Parece que ha tenido buenos sucesores.
  • chusco26/02/13 00:00
    El primer guarda del refugio Angel Orús, cuando era todavía un pequeño refugio sólo guardado en verano, fue Angel Duerto. Gran conversador, gran fotógrafo, gran persona. Parece que ha tenido buenos sucesores.
  • Diego Lopez26/02/13 00:00
    muy interesante, un buen reportaje. Es curioso como esta gente se esfuerza tanto y se sacrifica tanto, y aun asi, disfrutan con su oficio como pocas personas.


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