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La campaña de 2022 en la cueva de Coro Trasito confirma la actividad agrícola en el Neolítico

Está en Tella y es el yacimiento excavado a mayor altitud de la Península Ibérica. Las investigaciones del Grupo de Arqueología de la Alta Montaña de la UAB y el CSIC constatan además una ganadería diversificada. 

Campaña de excavaciones en la cueva de Coro Trasito en 2022.
Campaña de excavaciones en la cueva de Coro Trasito en 2022.
Heraldo.es

Esta semana han culminado las excavaciones arqueológicas en la Cueva de Coro Trasito, situada en el término de Tella (municipio de Tella-Sin, comarca de Sobrarbe) a 1548 m de altitud en la ladera sur de la sierra de Tucas. El yacimiento está en una cavidad de grandes dimensiones que alberga indicios de la estabulación de ganado a lo largo de diferentes épocas: moderna, la edad del Bronce (datadas entre 1430-1280 antes de nuestra era) y del Neolítico antiguo. Este enclave es objeto de estudio desde el año 2011 bajo la dirección de los arqueólogos Javier Rey (Departamento de Educación Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón), Ignacio Clemente (Institució Milà i Fontanals CSIC) y Ermengol Gassiot (Departamento de Prehistoria, UAB).

El resultado más relevante, no obstante, es la confirmación de los indicios de una agricultura consolidada de cereales (trigo y cebada) durante el Neolítico antiguo. La excavación de 2022 ha proporcionado nuevamente abundantes restos de cereales. Esta evidencia, junto con la presencia herramientas vinculadas al procesamiento de cereales (dientes de hoz y molinos), y polen de cereal en numerosas capas del yacimiento consolida la imagen innovadora de la presencia de una agricultura en zonas elevadas del Pirineo en las primeras etapas del Neolítico.

Esta información modifica la imagen tradicional del poblamiento de las zonas de montaña de la Península y, especialmente, del Pirineo durante el Neolítico. Según esta noción, el poblamiento humano del Pirineo al inicio del Neolítico habría sido residual y asociado al aprovechamiento estival de pastos de altura en una ganadería ovina. La evidencia arqueológica, en cambio, muestra otra situación: un asentamiento más estable, con agricultura, un ganado diversificado y una amplia gama de actividades asociadas.

Los vestigios neolíticos son los que actualmente centran la atención de los investigadores.  Consisten en los restos generados por la estabulación de ganado en el interior de la cueva entre el 5300 y el 4450 antes de nuestra era, durante el Neolítico antiguo, en una sucesión de estratos que cubre más de un metro de espesor. Junto a ellos se documentan también indicios de almacenamiento de alimentos en pequeños silos excavados en el suelo así como fases en las que el espacio estudiado de la cueva fue un lugar de trabajo. La excavación a lo largo de 45 m2 está permitiendo su estudio detallado.

Uno de los aparatos empleados en la investigación arqueológica.
Uno de los aparatos empleados en la investigación arqueológica.
Heraldo.es

Alto valor científico

Los resultados tienen un alto valor científico. Por una parte, aportan información inédita sobre las primeras formas de ganadería en el alto Pirineo, que se fundamentaban en rebaños mixtos de ovicapridos, bóvidos y suidos. Este hecho contrasta con las formas ganaderas tradicionales imperantes a finales del s. XIX e inicios del s. XX, con cabañas esencialmente de ganado ovino. 

Otro aspecto relevante de la investigación es el amplio abanico de actividades que realizaron en el yacimiento sus pobladores durante el Neolítico: manufacturaron cerámica así como una amplia gama de herramientas líticas, de hueso y de madera; procesaron lácteos, además de carne del ganado consumieron alimentos procedentes de la caza, de la recolección de un amplio espectro de frutos, trabajaron minerales para elaborar pigmentos... Llama también la atención la amplia presencia de adornos, desde cuentas de collar y colgantes en conchas marinas hasta un brazalete de mármol que confirma la relación del yacimiento con otras áreas geográficas del levante peninsular.

En la presente campaña se ha retomado el programa Excava con el Geoparque de Sobrarbe. Desde 2013, este programa de la Comarca de Sobrarbe promueve la participación de dos voluntarios/as cada semana en las excavaciones de Coro Trasito como herramienta para la divulgación de la investigación en arqueología. También ha acogido estudiantes en prácticas del grado de Arqueología de la UAB

Las investigaciones en Coro Trasito se realizan en el marco del proyecto de investigación PID2020-115205GB-I00 Las primeras comunidades agropastorales de la vertiente sur del Pirineo Central (5600-4500 calANE): economía y paisaje financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y co-dirigido por Ermengol Gassiot e Ignacio Clemente y en el marco de sucesivas ediciones del proyecto Arqueología del pastoralismo en el bien Pirineos- Monte Perdido (vertiente española) financiado por el Ministerio de Cultura y la Comarca de Sobrarbe.

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