Huesca
Suscríbete por 1€

Las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza reafirman su voluntad de colaboración ante el monolito en honor de Gonzalo I

Los presidentes comarcales, Marcel Iglesias y José Manuel Bielsa, mantuvieron un encuentro en el Barranco de Usía, lugar en el que se sitúa el fallecimiento del último monarca que gobernó ambos territorios.

Presidentes y alcaldes de las dos comarcas posan junto al monolito en honor de Gonzalo I.
Presidentes y alcaldes de las dos comarcas posan junto al monolito en honor de Gonzalo I.
Comarca de Ribagorza

En un escenario cargado de simbolismo, las comarcas vecinas Ribagorza y Sobrarbe reafirmaron este lunes su vínculo de unidad en un institucional protagonizado por los presidentes de ambas entidades ante el monolito que conmemora el lugar donde algunas crónicas sitúan el fallecimiento de Gonzalo I, último conde independiente de los históricos condados medievales ribagorzano y sobrarbense. 

Junto al barranco de Usía, frontera natural entre ambos territorios, entre Foradada del Toscar y La Fueva, el ribagorzano Marcel Iglesias y el sobrarbense José Manuel Bielsa compartían un sentido homenaje a su figura. Asimismo, se comprometían a mantener los estrechos lazos de todo tipo que han preservado desde hace siglos las gentes de estas comarcas y hacían votos para afrontar retos comunes e iniciativas de progreso.

Marcel Iglesias resaltaba el valor simbólico de este acto entre "dos tierras vecinas y hermanadas por la historia, el presente y el futuro". Por su parte, José Manuel Bielsa subrayó la "excelente relación" que nunca se ha perdido entre Sobrarbe y Ribagorza "no solo por su legado compartido, sino por las sinergias que se generan por dos comarcas con similares preocupaciones y un entendimiento que hace fluir un sentimiento de cooperación natura". En el acto estuvieron también presentes Pedro Manuel Puyalto, alcalde de Foradada del Toscar, y Ramón Laplana, alcalde de La Fueva.

Con esta reunión, ambas instituciones han querido reivindicar su patrimonio y cultura compartida y la solidez de los cimientos para seguir edificando un destino con identidad propia. Ribagorza y Sobrarbe coinciden en retos fundamentales para dos territorios vecinos con unas características físicas, geográficas y poblacionales muy similares. Entre ellos la lucha contra la despoblación y el desarrollo de estrategias para la captación de nuevos recursos en un ámbito donde impere el respeto y la protección hacia la cultura y el medioambiente.

Aunque puesta en duda su veracidad por numerosos historiadores en este y otros muchos aspectos, la Crónica de San Juan de la Peña -documento datado a mediados del siglo XIV- es el texto que narra cómo el 26 de junio de 1045, acabando de entrar en la mayoría de edad, Gonzalo fue alevosamente asesinado en un puente, el antiguo de Monclús, por un vasallo gascón llamado Ramonet, quien le asestó un lanzazo en la espalda. 

Sus restos fueron colocados junto a los de Íñigo Arista en el Real Monasterio de San Victorián y actualmente se alza en homenaje al conde este monolito en las orillas del barranco de Usía y una monumental escultura de Frank Norton junto al puerto de Foradada del Toscar, visible en la ruta de la N-260, justo en el límite entre ambas comarcas. Hijo legítimo y el menor del rey Sancho III de Pamplona y su esposa la reina Muniadona de Castilla, Gonzalo figura por primera vez en la documentación medieval en 1024 siendo todavía niño. 

Su padre, Sancho III, repartió sus estados entre sus hijos no antes de 1034; el primogénito legítimo, García, recibió el reino de Pamplona y una parte del territorio del condado de Castilla, Fernando, que ya era conde de Castilla desde 1029, recibió un mermado condado de Castilla, y como reyes subordinados a García, Ramiro recibió el condado de Aragón, mientras que a Gonzalo le dejó los "honores" de Loarre y Samitier así como los condados de Ribagorza y de Sobrarbe, aunque no parece que llegase a gestionarlos.

A pesar de que existen muchas teorías sobre la vida y la muerte de Gonzalo, no se sabe mucho sobre su figura. De hecho, una de las teorías que va ganado más adeptos en la actualidad sostiene que nunca vivió en su condado de Sobrarbe-Ribagorza, ya que era muy débil de salud y permaneció en un segundo plano en la Corte de Nájera, donde falleció de forma natural. Sus restos fueron trasladados al Real Monasterio de San Victorián como un símbolo de la efímera unión de los dos condados pirenaicos y, por no haber tenido aparentemente descendencia, por petición de sus vasallos sus territorios pasaron a su medio hermano Ramiro dando como resultado la creación del reino de Aragón.

Etiquetas
Comentarios
Debes estar registrado para poder visualizar los comentarios Regístrate gratis Iniciar sesión