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La covid amenaza las hogueras de San Antón y otras fiestas de invierno en Huesca

El Ayuntamiento de la capital todavía no ha tomado una decisión respecto a San Vicente, el copatrón de la ciudad, pero ve "difícil" la celebración del multitudinario reparto de patatas. Otros municipios ya han cancelado sus festejos.

Hoguera y reparto de patatas en la víspera de San Vicente, copatrón de Huesca.
Imagen de archivo de la hoguera y el reparto de patatas en la víspera de San Vicente, copatrón de Huesca.
Rafael Gobantes

Aragón se quedó sin fiestas patronales este verano y va camino de suceder lo mismo con los festejos menores de invierno, que se extienden por muchas localidades en las últimas semanas de enero. Con San Antón y otras celebraciones ligadas a los santos barbudos a la vuelta de la esquina, la situación sanitaria no está para festejos. Algunos ayuntamientos ya han tomado la decisión de suspenderlos mientras otros reducen el programa a los actos culturales y dejan los multitudinarios para el año que viene. 

El 22 de enero, Huesca celebra a su copatrón, San Vicente. El año pasado ya se suspendió la hoguera y el reparto de patatas en la plaza de Mosen Demetrio Segura. De hecho, la ciudad estaba confinada y tuvo que resignarse a quedarse también sin los típicos desplazamientos a Zaragoza para ir de rebajas ni al Pirineo para esquiar. El concejal de Fiestas, Ramón Lasaosa, ve "difícil" que en este 2022 se produzca la imagen de las largas colas de oscense esperando recibir las patatas asadas. "Será complicado con la situación actual, porque no puede haber una aglomeración de personas que además se quitan las mascarillas para comer", ha precisado. 

"Estamos valorando distintas cuestiones y cuando las definamos solicitaremos la autorización de Salud Pública", ha explicado. A poco más de una semana de la fiesta, que este año coincide con un sábado, el Ayuntamiento asegura que habrá actividades culturales, "pero las más populares están pendientes de la evolución sanitaria". "Buscaremos la seguridad y evitar aglomeraciones que no podamos controlar", en palabras de Lasaosa.

El que ya ha tomado una decisión es el Ayuntamiento de Zaidín. Ya aplazó la fiesta preparada para el 8 de enero de presentación de Mozos y Mozas y lo mismo hará con las de San Antón, a pesar de tener todos los actos organizados y las orquestas contratadas, incluso habiendo pagado el 30% por adelantado. En un bando, el alcalde, Marco Ibarz, comunica la decisión de suspenderla, "al no poder garantizar la no transmisión de contagios entre la población". Se respetará el reparto de bollos, como es tradición el día del patrón, por las calles, con la intención de no juntar a la gente en espacios cerrados como la ermita o el pabellón. 

Son muchos los municipios que limitan los actos al mínimo. En Castejón de Monegros únicamente repartirán bolsas con naranjas entre los vecinos con el fin de no perder esta antigua tradición

Graus celebra San Antonio Abad y aunque antes de Navidad se planteó seguir adelante con la fiesta, la alcaldesa, Gema Betorz, no lo ve tan fácil "vistas las circunstancias", porque se organiza una subasta bastante concurrida en un sitio cerrado. En la Llega, los cofrades recorren la localidad ofreciendo los cordones del santo y estampas a cambio de los productos que por la tarde se subastan. El año pasado se suspendió, pero se mantuvo la bendición de animales, el reparto de cordones y los volteos de campanas.

La normativa actual no prohíbe los festejos, como sí lo estuvieron en verano, pero la prudencia aconseja limitar las celebraciones. Por ello, también en el valle de Chistau se está analizando si se organiza la popular fiesta de los Trucos, en la que los vecinos recorren las calles haciendo ruido. La comitiva se inicia en Saravillo y va de un pueblo a otro dentro del valle. "No hay ningún acto en un espacio cerrado, pero en la calle la gente está codo con codo", comenta el alcalde de San Juan de Plan y mayoral, Roberto Serrano. El año pasado ya no se hizo.  

Aínsa conmemora tradicionalmente San Sebastián el 20 de enero con una comida popular y un baile, que probablemente se suspenderán, indica el primer edil, Enrique Pueyo. Está por concretar el programa, aunque él cree que alguna actividad cultural sobrevivirá. Habrá que esperar para saber si podrá haber aperitivo, "de pie, al aire libre y con mascarilla", como se ha hecho en los concursos navideños en los distintos pueblos del municipio. Lo que parece que no se caerá del programa son las hogueras en los barrios el 19 de enero, eso sí, sin cena posterior. "Ya se suspendieron el año pasado y este van por el mismo camino", concluye. 

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