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El tesoro del litigio por fin verá la luz en Aragón después de más de un siglo

El Museo de Barbastro mostrará desde el martes piezas inéditas que han estado ocultas durante décadas en los almacenes del Museo de Lérida. Su colección permanente incorpora de una vez 24 Bienes de Interés Cultural que devolvió Cataluña por una orden judicial.

Varias de las piezas más valiosas que se exhibirán en el museo a partir del martes.
Varias de las piezas más valiosas que se exhibirán en el museo a partir del martes.
Heraldo

El tesoro artístico de las parroquias del Aragón Oriental, oculto a los ojos de los aragoneses, por fin verá la luz en su lugar de origen el próximo martes, tras un exilio que ha durado más de un siglo y un tormentoso pleito que ya se prolonga 26 años y aún no ha acabado. Cuando el próximo martes, día 21, reabra sus puertas el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón, colgarán de sus paredes 50 piezas nuevas devueltas hace nueve meses por Cataluña, como el retablo de San Antonio Abad, que en 1895 ordenó llevarse de una iglesia de Monzón el obispo ilerdense o el el frontal de San Vicente, arrancado de la pequeña iglesia de Treserra (Arén) en 1893.

El museo ha estado cerrado un mes y medio para incorporar a su colección permanente parte de las 111 obras devueltas entre febrero y marzo por el Museo de Lérida en ejecución de la sentencia dictada por el juzgado de instrucción número 1 de Barbastro. No estarán todas, pero sí las más valiosas. De una vez, sumará las 24 declaradas Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón hace ahora 10 años: los retablos de las iglesias de Lascuarre, Monzón, Santaliestra, Binaced o Tamarite de Litera; los frontales de altar de Treserra o Buira; esculturas como la Virgen María de Zaidín; casullas y capas pluviales utilizadas por los obispos, algunas con cinco siglos de historia, procedentes de la antigua catedral de Roda; o un sagrario de un retablo gótico de Benavente de Aragón.

El público podrá ver además piezas tan singulares como la arqueta de madera de Buira, también BIC, considerada una obra única del gótico aragonés; o un bol de estaño del siglo XIV de la localidad de Benavente, de tradición mameluca, que probablemente llegó de Siria.

La mayoría de las 50 expuestas en Barbastro a partir de la próxima semana han permanecido ocultas al público, como la colección textil de Roda de Isábena. El Museo de Lérida únicamente mostraba en sus salas 17 piezas, y otras dos se ubicaban en la iglesia de San Lorenzo de la misma ciudad. El resto estaban guardadas en los almacenes.

Ocultas al público

"Algunos de los bienes se contemplarán por primera vez en un museo", destaca Marisancho Menjón, directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón. "Los propios habitantes de las parroquias de las que proceden no las conocen porque desaparecieron de sus lugares de origen a finales del XIX o muy principios del XX y no queda nadie que las hubiera visto", aclara.

Menjón recuerda que el Museo de Lérida solo exhibía una pequeña parte de las 111 que tenía en depósito, ya que no todas tenían el mismo interés artístico. "En Barbastro se expondrán en mayor número", asegura, ya que podrán ir rotando para que el público pueda verlas todas.

Los últimos bienes recibidos en el Museo de Barbastro.
Técnicos del Museo de Barbastro desembalando las piezas tras su regreso.
Obispado de Barbastro-Monzón

La directora general anticipa la realización de un estudio de la colección para reforzar el conocimiento de una época que fue muy brillante en las comarcas orientales. "Es el retorno de un patrimonio del que Aragón tiene que sentirse profundamente orgulloso porque corresponde a una zona que durante la Edad Media fue muy activa, un foco creador muy potente en torno a Benabarre, Graus o Roda de Isábena, que expandían su trabajo por un amplio territorio. Hay que reivindicar no solo las piezas en sí sino lo que conlleva de recuperación de la historia, de la potencia artística que tuvo ese lugar". 

El Gobierno de Aragón ha ido de la mano del obispado para conseguir el regreso tras una larga batalla judicial iniciada en 1995, primero en los tribunales eclesiásticos y luego en los civiles. Su presidente, Javier Lambán, estará en el acto de inauguración, que ha limitado el número de invitados por la pandemia. Acudirán también los alcaldes de Monzón y Barbastro, las ciudades sede de la diócesis, y los presidentes de las seis comarcas (Sobrarbe, Ribagorza, Cinca Medio, Bajo Cinca, Litera y Somontano). Para las 43 parroquias propietarias de los 111 bienes se organizarán visitas.

Aurelio Ricou, párroco de Roda de Isábena, espera "con mucha ilusión" el momento, sobre todo para contemplar la rica colección textil que salió de la antigua catedral, compuesta por 27 piezas, cinco de ellas declaradas BIC. "Van a enriquecer tremendamente el museo. Es muy emocionante después de esperar tanto tiempo. Todavía sigue el suspense por los recursos judiciales, pero de momento las podremos ver", declara.

Los alcaldes también aguardan con interés la ocasión para ver por fin en Aragón las obras que partieron de sus iglesias hace un siglo. Del municipio de Bonansa proceden, por ejemplo, el frontal y la arqueta de Buira, dos de las más excepcionales. Su alcalde, Marcel Iglesias, que irá a la inauguración como presidente de la comarca de la Ribagorza, aspira a que en un futuro pueda haber una extensión del museo en la antigua catedral de Roda, la que más aportó, 26 de las 111. También el alcalde de Tamarite de Litera, Francisco Mateo, expresa su deseo de que pueda ser itinerante, "para que cada municipio disfrute de las que salieron de sus parroquias". Eso sí, matiza, siempre contando con la seguridad y la situación judicial de las obras, algunas valoradas en más de un millón de euros.

De momento no podrá ser, ni en 4 o 5 años, hasta que el Supremo ratifique la propiedad del legado. No están propiamente en depósito judicial, pero en la práctica es como si lo fuera. La sentencia del juez de Barbastro no es firme, está recurrida a la Audiencia Provincial y se da por seguro que acabará en el Supremo. Los bienes fueron entregados al obispo, Ángel Pérez, en su sede, como mandatario de las parroquias, auténticas propietarias, y él es responsable de su custodia. Por eso, como señala el abogado de la diócesis, Joaquín Guerrero, deben quedarse en Barbastro a la espera de acabar el proceso judicial. Hasta entonces, se podrán disfrutar tras una ausencia que en algún caso ha durado 126 años.

Estas son 10 de las piezas más destacadas de las 50 del litigio que a partir del martes podrá contemplar el público en el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón:

Frontal de San Vicente de Treserra (Arén), valorada en 1.200.000 euros. Tabla del siglo XIII.
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Frontal de Treserra (Arén)

Considerada la pieza más importante de la colección del litigio (está valorada en 1,2 millones de euros), datada en el siglo XIII, salió de Aragón en 1893, cuando el obispo leridano Messeguer la cambio por una cruz pequeña.

Museo de Lerida. Piezas de procedencia aragonesa. / 24-08-2016 / FOTO: GUILLERMO MESTRE[[[HA ARCHIVO]]]
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Frontal de Buira (Bonansa)

Del siglo XIII, prueba del valor de este frontal de altar de la pequeña iglesia de Buira son las numerosas exposiciones en las que ha sido reclamado y por las que salió del museo de Lérida, entre ellas la Exposición Universal de Barcelona en 1929.

Tabla del Calvario. Esta pintura sobre tabla del siglo XV, atribuida a PedroGarcía de Benabarre, se encuentra en exposición permanente en el Museo de Lérida. Es una de las más valiosas y está catalogada como BIC.
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Tabla del Calvario (Tamarite)

Datada a finales del XV, se cree que la pudo realizar el célebre pintor ribagorzano Pedro García de Benabarre. Se trata de un curioso ático de retablo pintado al temple, que fue restaurada por el museo de Lérida.

Retablo de Portaspana (Graus). 600.000 euros.
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Retablo de Portaspana (Graus)

Es un pequeño retablo con un delicado dibujo, cuyas características inclinan a atribuirlo a García de Benabarre, quien pudo realizarla al fial de su vida, en el último cuarto del siglo XV.

Arqueta.  Procedencia: Buira. Cronología: Siglo XIV. Materiales: Madera, estuco dorado y policromado, hierro forjado. Medidas: 16. x 27,5  x 18
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Arqueta de Buira (Bonansa)

Se trasladó a Lérida en el año 1903. De solo 20 centímetros de altura, sus elaborados relieves y sus misteriosas inscripciones la convierten en única y uno de los más refinados ejemplos de arte gótico del siglo XIV.

Tabla de San Juan Bautista.
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Tabla de San Juan Bautista (Zaidín).

Esta obra del artista zaragozano Martín Bernat, del siglo XV, fue restaurada en 1986. Es una de las últimas expresiones del gótico aragonés, con influencias de la pintura flamenca y alemana.

Nacimiento y epifanía, tabla de Binaced.
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Nacimiento/epifanía (Binaced).

Una de las tres tablas de un retablo gótico procedente de esta localidad. Datada en la primera mitad del siglo XV, se atribuye a Jaime Ferrer I, con el valor añadido de que es la única que se conserva con la firma del pintor leridano.

Virgen de Zaidín 400.000 euros.
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Virgen María (Zaidín)

Con rasgos del gótico francés, la escultura en piedra policromada y del siglo XIV, de 120 cm, carece de la rigidez de otras similares. Partió a Cataluña en 1897. Especialmente bella y de fina talla, transmite la nostalgia del gótico francés.

Tabla de San Martín, de Lascuarre.
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Tabla San Martín (Lascuarre)

Se la llevaron a Lérida en 1897. Pintada al óleo en el último cuarto del siglo XV, se ha atribuido al maestro de Alfajarín. Además de su valor estético y de factura técnica, la pintura ofrece la singularidad de su iconografía.

Retablo de San Cristóbal (Santaliestra). 600.000 euros.
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Retablo de San Cristóbal (Santaliestra) 

Es uno de los retablos más valiosos que se podrán ver, encuadrado en la pintura gótica hispanoflamenca, realizada en el último cuarto del siglo XV.. 

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