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Patrimonio 

Las obras de Montearagón dejarán a la luz claustros y galerías del antiguo castillo

Los trabajos, con un coste de 1,2 millones de euros y un plazo de ejecución de 14 meses, tienen como objetivo consolidar lo que queda de la fortaleza románica de Quicena y garantizar la seguridad de los visitantes

El claustro, las caballerizas, las cocinas o los depósitos de agua son algunas de las estructuras que las obras del castillo de Montearagón, en Quicena, sacarán a la luz. Ahora, todo está oculto bajo la vegetación y los escombros acumulados durante siglos sobre la construcciones de la fortaleza, edificada entre los siglos XI y XII  por Sancho Ramírez a escasos kilómetros de Huesca. 

Los trabajos para la consolidación y restauración del castillo de Montearagón comenzaron en febrero. Tienen un plazo de ejecución de 14 meses y un coste de casi 1,2 millones de euros, a cargo del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), propietario del monumento. Estas obras garantizarán la estabilidad del edificio y la correcta evacuación de aguas de lluvia para preservar la integridad del conjunto.

Los arquitectos Sergio Izquierdo y José María Sanz, autores del proyecto de obras, han manifestado este miércoles que el primer objetivo de esta intervención es "que el castillo sea eterno". "Si ha durado desde el siglo XI hasta el XXI, ahora queremos que llegue hasta el XXX", han comentado este miércoles durante una visita a las obras. Para ello, es necesario estabilizarlo sobe la colina en la que está edificado.  

Además, los trabajos, que acomete la empresa altoaragonesa Damarin S.L., conllevarán la limpieza de vegetación y escombros del solar que cubre los elementos que formaban parte del castillo y del paseador que lo rodea. "Hemos hecho alguna cata y han aparecido ya niveles de pavimento primitivo que intentaremos recuperar, ya que el tercer objetivo es que el castillo esté abierto a todo el mundo, que se pueda visitar y entender lo que fue para Huesca y Aragón", han explicado.  

Las autoridades invitadas a la visita a las obras de Montearagón escuchan las explicaciones de los técnicos.
Las autoridades invitadas a la visita a las obras de Montearagón escuchan las explicaciones de los técnicos.
Delegación del Gobierno

Entre 4.000 y 5.000 m3 de escombros

Los arquitectos han señalado que, tal y como está ahora, el castillo de Montearagón "es muy difícil de entender, hace falta un plano". "Lo que queremos es que, cuando la gente venga no lo necesite sino que vea los restos emergentes de los claustros, las galerías, los muros que aparecieron, las caballerizas, las distintas partes que compusieron realmente este castillo y abadía", ha apuntado Sanz. Se estima, que en algunos puntos los escombros alcanzan hasta tres metros de altura. Con una superficie de 3.550 m² que tiene el perímetro del recinto, se calcula que puede haber entre 4.000 y 5.000 m³ de desechos de las edificaciones interiores que han caído.

Los técnicos han apuntado que Montearagón, que 60 años después de su construcción se convirtió en abadía, nunca ha estado abandonado. "Se ha venido interviniendo en él desde mediados del siglo XIX, con mayor o menor acierto, con los criterios que ha habido en cada momento", ha indicado Sergio Izquierdo. Esta circunstancia le ha dotado de una cierta complejidad, "que queremos eliminar para recuperar el orden que tuvo y poco más", ha añadido.   

La estabilidad y los desagües

Izquierdo  también ha destacado que el problema de Montearagón a lo largo de la historia ha sido la estabilidad de los muros, debido al terreno donde está apoyado. "Uno de los objetivos que recoge el pliego que el Ministerio nos trasladó era aguantar esos muros, evitar que se caiga y quitar los escombros los empujan" ha detallado. Otro cuestión fundamental de la intervención es encontrar el camino de salida para el agua. "Queremos recuperar los diferentes canales de desagües detectados en los sondeos para encauzar las aguas por el lugar original por donde salían, ha afirmado. A todo ello hay que añadir la limpieza de las pintadas vandálicas realizadas en los muros. 

La delegada del Gobierno en Aragón, Pilar Alegría, ha manifestado que la de estas obras es "una inversión considerable, la más importante que recibe el castillo desde el año 2000". "El objetivo es reabrir al público este edifico, emblemático para todo Aragón por su peso histórico desde el siglo XII", ha añadido. Por su parte, Ana Cabrera, subdirectora del IPCE, organismo del Ministerio de Cultura y Deporte, ha destacado que el de Montearagón es "un castillo muy importante en la comarca,  un punto de inflexión en cuanto a la frontera que hay en la época medieval (siglo XI)". Además, ha resaltado que es una de las intervenciones más importante que el Instituto del Patrimonio acomete este año.  

El Plan Director

El alcalde Quicena, Javier Belenguer, ha incidido en que con esta obra se mejorará la seguridad del monumento y, sobre todo, de la visita. Asimismo, ha comentado que durante los 14 meses en los que el castillo estará cerrado al público, el Ayuntamiento, que tiene la encomienda de gestión del monumento, y la Asociación de Amigos de Montearagón. que preside Antonio Turmo, se pondrán en contacto con el Gobierno de Aragón y todas las instituciones que, de una forma u otra, pueden colaborar para que el castillo esté señalizado desde la autovía e incluido en todos los programas de promoción y protección de Patrimonio.

Belenguer ha recordado que se trabajará para sacar adelante proyectos como un Plan Director para investigar en el castillo y su entorno y la traída de agua a la que se comprometió el Ayuntamiento de Huesca para poder disponer de un centro de visitantes.   

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