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Huesca

Aparecen pintadas, una vez más, sobre la ventana románica de la iglesia del Castillo de Guarga, en el parque de Sabiñánigo

La Asociación de Amigos de Serrablo denuncia que lleva ocurriendo varios años. 

Vandalismo en las ruinas del Castillo de Guarga, en Sabiñánigo
Vandalismo en las ruinas del Castillo de Guarga, en Sabiñánigo
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La ventana románica de la iglesia en ruinas del Castillo de Guarga, ubicada en el parque municipal de Sabiñánigo, amanecía este lunes llena de pintadas. Y no es la primera vez que alguien “deja su basura mental” sobre esta pieza de gran valor patrimonial, porque tal y como denuncian desde la Asociación de Amigos de Serrablo, lleva ocurriendo varios años. Los hechos se han puesto en conocimiento del Ayuntamiento de Sabiñánigo, ya que se trata de mobiliario público y de la Policía Local, que está realizando el informe y éstos lo trasladarán a la Guardia Civil para hacer la denuncia pertinente.

“El año pasado ocurrió lo mismo y hace dos o tres años también”, recuerda Pilar Piedrafita, presidenta de Amigos de Serrablo. Es un acto “que nos indigna mucho, porque hay gente que no tiene conciencia”, así que esperan que se pueda identificar al vándalo.

Mientras se siguen los trámites reglamentarios para realizar la denuncia “nosotros lo hemos puesto en redes sociales para ver si concienciamos a la gente”. La ventana románica está fechada en el siglo XII y pertenece a la iglesia en ruinas de Castillo de Guarga, “mil años de andadura para que llegue un descerebrado y estropee lo que es de todos”, subrayan desde la asociación.

Y es que, además del daño que hacen a la propia pieza, “es muy costoso quitar las pintadas, porque lo tiene que hacer una empresa especializada”, añade la presidenta. Hace dos años, hicieron lo mismo en el ábside de la iglesia de Santa María de Gavín “y a raíz de eso hubo un proceso educativo en el instituto San Alberto Magno con actividades que sirvieron para que los jóvenes reflexionaran sobre la importancia del patrimonio”. Al fin y al cabo “es lo que queremos, que se valore lo que tenemos, porque no son piedras sin más, tienen un valor patrimonial y cultural”, añade.

El consistorio tendrá que hacerse cargo de su limpieza, al ser un elemento público, “un trabajo muy costoso”, insiste Piedrafita. La valoración de los daños se hará cuando la Policía Local finalice el informe, aunque el Ayuntamiento “tiene otras valoraciones de cuando se pintó el ábside y otros elementos”.

El parque municipal de Sabiñánigo, que incluye el Paseo Julio Gavín, guarda algunas piezas de la riqueza arquitectónica de la zona: el ábside de la iglesia de Santa María de Gavín, del siglo X, perteneciente a la parroquial de Santa María que fue destruida durante la Guerra Civil, la ventana románica fechada en el siglo XII, de la iglesia en ruinas de Castillo de Guarga, el capitel procedente de la ermita de Arasilla o la pila bautismal de la iglesia en

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