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Huesca

El hielo invade los canales de riego en Huesca y hay que sacarlo con excavadoras

El Canal de Aragón y Cataluña lucha estos días contra la formación de las placas en las conducciones por la ola de frío, como no se recordaba hace 20 años. 

El hielo forma tapones enormes en las compuertas de los canales.
El hielo forma tapones enormes en las compuertas de los canales.
Canal de Aragón y Cataluña

La ola de frío está provocando numerosas incidencias y no solo en las carreteras. A la imagen de las cascadas heladas en el Pirineo se suma estos días la de los canales de riego cubiertos de placas de hielo que ha obligado incluso al uso de máquinas excavadoras para extraerlo, ya que formaban tapones, al ser arrastradas por el agua en las compuertas, con el riesgo de desbordamiento. 

Los operarios de mantenimiento del Canal de Aragón y Cataluña no recordaban algo igual en dos décadas, desde las heladas de 2001. La dificultad es mayor teniendo en cuenta que el canal principal se extiende a lo largo de 150 kilómetros, y el fenómeno se ha repetido desde su inicio en Estada hasta Fraga, pasando por Almunia de San Juan, Tamarite de Litera o San Esteban de Litera. También a la entrada en Cataluña, en la zona de Alfarrás. 

Durante la jornada se ha usado maquinaria pesada para romper el hielo.

El director de explotación de la Comunidad General de regantes, Roberto Quintilla, explica que las placas de hielo se forman en el fondo de las conducciones por la presencia de charcos que no se evaporan y se quedan congelados. En invierno el canal está vacío, ya que no hay suministro en los campos y se aprovecha para hacer el mantenimiento, pero cada mes, durante cuatro días, se suelta agua para abastecimiento a las poblaciones. Esta corriente va arrastrando el hielo hasta que se acumula en las compuertas.   

"En muchos tramos, en las soleras del canal, se han formado placas de hielo por los charcos que se quedan. Algunas tienen un grosor considerable, de 3 o 4 centímetros. Aunque soltamos el agua poco a poco, porque ya lo sabemos, al llegar a donde está el hielo se despegan y flotan", explica Roberto Quintilla. Con 150 km de canal, metros y metros de hielo se van acumulando hasta topar con las compuertas de regulación. Los regantes han tenido que recurrir al uso de maquinaria empleada para el movimiento de tierras, como retroexcavadoras, para extraerlo. "Nos hace un tapón y el agua no corre, nos puede llegar incluso a desbordar".

Quintilla se ha felicitado porque el personal ha sabido reaccionar para resolver el problema "y estamos dando el servicio de abastecimiento a las poblaciones". Suele suceder con episodios de frío muy intenso justo antes de los periodos de abastecimiento. Sin embargo, las temperaturas gélidas de estos días, uno tras otro, han provocado un episodio que el director de explotación no recordaba tan extremo desde el años 2001. "El 15 de diciembre de ese año nevó y como heló la nieve estuvo dos semanas. Se quedó en el canal, no se había deshecho. La Confederación dio el abastecimiento justo antes de Navidad y aquello fue terrible", recuerda. 

La operación llega casualmente cuando la Confederación Hidrográfica del Ebro acaba de ceder la explotación del canal, mediante un convenio, a la Comunidad General de Regantes, que desde el 1 de enero se ha hecho cargo de la misma. 

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