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José Ignacio Castaño: "Más de la mitad del hospital de Barbastro está dedicado ya a pacientes covid"

El gerente de los sectores sanitarios de Huesca y Barbastro reconoce que es "muy complicado de explicar" que sea una de las provincias con mayor incidencia del país.

José Ignacio Castaño, gerente de los sectores sanitarios de Huesca y Barbastro, a las puertas del Hospital Universitario San Jorge.
José Ignacio Castaño, gerente de los sectores sanitarios de Huesca y Barbastro, a las puertas del Hospital Universitario San Jorge.
Rafael Gobantes

¿Hasta qué punto están tensionados los hospitales de Huesca y Barbastro tras el repunte de ingresos de las últimas semanas?

Los hospitales y centros de salud están sufriendo un estrés como nunca habían sufrido porque no ha habido descanso. Esperábamos al menos una tregua en verano y por desgracia no se produjo. El aumento de la incidencia acumulada desde mediados de octubre ya nos avisaba de que noviembre iba a ser un mes complicado. Ahora mismo tenemos un 30 o 40% de hospitalizados más que en los peores momentos de marzo y abril. Y los datos que apuntaban a que el efecto sería mayor en Barbastro se han confirmado. De hecho, más de la mitad del hospital está dedicado ya a pacientes covid, lo que habla de la intensidad de la pandemia en el sector oriental de la provincia.

¿Qué medidas han tomado para ampliar camas de planta y uci?

El concepto de uci única de Aragón nos ha dado un margen de actuación ya que hasta ahora hemos trasladado a Zaragoza a siete pacientes desde Huesca y once desde Barbastro. No obstante, hemos incrementado la capacidad. El hospital de Barbastro ha pasado de las seis camas habituales a 15 ocupando una zona del bloque quirúrgico, y el San Jorge, de 10 a 17 y con la posibilidad de usar más quirófanos si fuera necesario. Y en cuanto a las camas de hospitalización, en septiembre habilitamos 14 en el centro sanitario de Fraga, que nos han permitido aproximar la asistencia a la gente de la zona y descongestionar Barbastro, donde hemos puesto otras 14, ampliables a 20, en el gimnasio de rehabilitación, que se ha trasladado provisionalmente al Centro de Congresos. Y en San Jorge tenemos dos plantas ocupadas y una tercera disponible, y hemos preparado 20 camas más en Jaca como complemento aunque confío en que no lleguemos a usarlas.

¿Y hay medios humanos suficientes para atender todo?

Nunca son suficientes, pero tenemos que funcionar con lo que tenemos y la asistencia está garantizada. Es un problema generalizado en las ucis de España porque ahora mismo están sobredimensionadas y no hay intensivistas en el paro. Por eso, necesitamos la colaboración de otros especialistas como los anestesistas. Y en Enfermería hemos reforzado con otros servicios. Sabemos que el personal está soportando una sobrecarga que llega a duplicar y triplicar su trabajo y es de justicia agradecer públicamente su esfuerzo.

¿Qué consecuencias está teniendo para el resto de la actividad hospitalaria esta dedicación extra a la pandemia? ¿Se están suspendiendo operaciones?

Una de las diferencias respecto a la primera oleada es que entonces se notó un descenso muy sustancial de pacientes no covid que acudían a centros sanitarios quizá por miedo, mientras que en estos momentos lo están haciendo igual que en otras épocas del año. Eso nos obliga a modular continuamente toda la actividad y especialmente la quirúrgica. Estamos intentando mantener la programación con jornadas de tarde extraordinarias priorizando las patologías oncológica y todas aquellas que puedan comprometer la calidad de vida de los pacientes. Además, hemos potenciado las operaciones en Jaca, que es un hospital libre de covid, y se están desplazando especialistas para aprovechar los quirófanos libres de allí. Creemos que por ahora va a ser suficiente con estas medidas.

Parece que la curva de contagios por fin está descendiendo. ¿Espera que de aquí a Navidad haya bajado la presión hospitalaria?

Tendríamos que intentar reducir la tasa de contagios cuanto antes porque ello generaría que la presión del sistema sanitario se viera desahogada también y si fuese antes de Navidad sería fantástico.

¿Teme que la reanudación de la movilidad para la campaña turísticas de invierno, tan importante en la provincia Huesca, tenga un efecto negativo como parece que provocó el puente del Pilar?

La movilidad es una factor importante a la hora de difundir el virus pero hay otros como respetar las medidas de prevención y la propia responsabilidad individual y colectiva. Creo que ahora mismo tenemos que poner todas las fuerzas en paliar la situación actual. No obstante, parece difícil que vaya a haber una campaña de Navidad y turística normal.

¿Le sorprende que Huesca siga siendo una de las provincias con mayor incidencia del país?

Es muy complicado encontrar una explicación, aunque seguramente se deba a un efecto multifactorial por la movilidad, la relajación de las medidas de prevención, las aglomeraciones de personas...

¿Le preocupa que se complique con una epidemia de gripe?

Para eso se avanzó este año la campaña de vacunación, para que la mayor parte de la población estuviera inmunizada y que la confluencia de las patologías respiratorios que afectan el covid y la gripe fuera la menor posible.

¿Están creciendo mucho los test de antígenos respecto a las PCR?

Del 8 al 11 de diciembre hicimos 3.359 pruebas y de ellas 1.875 fueron PCR y 1.484, de antígenos. La proporción empieza a acercarse al 50%. y posiblemente en las próximas semanas haya más del segundo tipo. Eso está liberando un poco de actividad a los laboratorios de microbiología, aunque ya se reforzaron en la primera ola.

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