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Iván Pardo se enfrenta a la primera prisión permanente revisable de Aragón tras ser declarado culpable de asesinar a Naiara

Los nueve miembros del tribunal popular deciden por unanimidad que tuvo "voluntad de matarla" con los golpes que le dio en la cabeza. También condenan a su hermano y a su madre por malos tratos a la niña. 

Iván Pardo, a la izquierda, escuchando el veredicto del jurado junto a su hermano y su madre.

El jurado ha declarado a Iván Pardo Pena culpable de asesinar a su sobrina Naiara, de solo 8 años, después de torturarla en su domicilio de Sabiñánigo durante horas el 6 de julio de 2017. Tras casi diez horas de deliberación, los nueve miembros del tribunal popular han considerado por unanimidad que "tuvo voluntad de matar a Naiara porque los golpes producidos en la cabeza fueron únicamente tendentes a su muerte teniendo en cuenta que el imputado tenía capacidad volitiva, intelectiva y cognitiva". También han declarado culpables a su hermano Carlos y a su madre Nieves del delito de malos tratos habituales a la niña.

Ahora, el presidente magistrado del tribunal, Santiago Serena, redactará el fallo y decidirá si dicta la primera condena por prisión permanente revisable de Aragón al ser la víctima menor de 16 años, como han vuelto a solicitar tras la lectura del veredicto la fiscal María Ángel Hernández y las dos acusaciones particulares ejercidas Luis Marín y Marcos García Montes en nombre de la madre y el padre biológicos de la niña, respectivamente.

Además, Iván Pardo se enfrenta a otra pena de entre 3 y 5 años de cárcel por el delito de violencia física y psíquica en el ámbito familiar. Mientras, para su hermano y su madre, las acusaciones han pedido 3 de cárcel para cada uno por este mismo delito.

María Gabasa, la abogada del principal acusado, únicamente ha solicitado que pueda acceder en su día a beneficios penitenciarios, rechazando la petición hecha anteriormente por García Montes. Y José Luis Vivas, letrado de Carlos Pardo y Nieves Pena, pidió aplicar "en su grado mínimo" la pena por malos tratos habituales, que va de 6 meses a 3 años. Ambos ya fueron exonerados de la acusación de asesinato por omisión planteada por el letrado del padre biológico -pedía 15 años de cárcel- ya que el magistrado justificó que no habían aparecido pruebas de cargo en el juicio.

El jurado ha atendido las tesis de las acusaciones, que pidieron una condena por asesinato al concurrir las circunstancias de alevosía y ensañamiento (la defensa lo calificó de homicidio). Para ello se apoyaron, entre otras cosas, en los informes psquiátricos realizados a Iván Pardo, que confirmaron que fue "consciente" de lo que hizo y de sus consecuencias, descartando además que presentara un estado emocional alterado antes de los hechos. 

Los miembros del tribunal popular han identificado la causa de la muerte con el traumatismo craneoencefálico "severo" ocasionado por los golpes infligidos en la cabeza, y se han mostrado en contra de suspender la pena o de otorgarle un posible indulto.

Carlos Pardo "alentaba" los malos tratos y Nieve Pena "no los evitó"

Por otra parte, han basado la culpabilidad de los tres acusados por el delito de malos tratos en las periciales tecnológicas de los teléfonos móviles con los que intercambiaron fotos, vídeos y mensajes de humillaciones realizadas a Naiara, aunque el hecho de grabar solo se lo atribuyen a Iván Pardo. En este sentido, han señalado que a través de los wasaps, Carlos Pardo estaba "al corriente" de los maltratos a Naiara "y los llegaba a alentar", además de que en ninguno de los mensajes había intentos de pararlos. Y en cuanto a Nieves Pena, han destacado que no existía "ningún hecho o prueba" de que hubiera intentado "evitar" las acciones de Iván.

El jurado ha dado "credibilidad" a los testimonios de las dos sobrinas menores de edad , que acusaron a su tío de obligarlas a colaborar en las torturas. A su juicio, el relato de hechos del día 6 de julio coincidió con las pruebas halladas en el domicilio y con las 56 lesiones recogidas en el informe de la autopsia, compatibles con instrumentos como la raqueta eléctrica, los grilletes, el calcetín o el cinturón que usó en las torturas.

En su declaración ante las defensas -no quiso contestar ninguna de las preguntas de las tres acusaciones, Iván Pardo negó que matara a Naiara "premeditadamente" y achacó su violenta acción a "al estrés y al cúmulo de problemas que tenía con la empresa porque no encuentro otra explicación", dijo. Además, en la última sesión del juicio pidió perdón "a todos, sobre todo a mi cuñada Mariela, porque es a la que más le he amargado la vida, a mi familia y a mis sobrinas".

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