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Los antivacunas utilizan un estudio de sanitarios de Barbastro que relaciona el covid-19 con la antigripal

El presidente de los médicos de Huesca recalca que es una línea de investigación que todavía debe de ser corroborada y lanza el mensaje a la población de que no se entienda que vacunarse de la gripe puede tener más riesgo de mortandad por coronavirus entre las personas de mayor edad.

La avería afecta al TAC del hospital de Barbastro
Hospital de Barbastro
Rafael Gobantes

Un estudio realizado por personal sanitario del Hospital de Barbastro en el que se concluye que un componente de la vacuna de la gripe aumenta en cuatro veces la mortandad por coronavirus en personas mayores se está convirtiendo en viral por los grupos antivacunas.

El presidente del Colegio de Médicos de la provincia de Huesca, Pepe Borrel, mostraba su “satisfacción” porque en el Hospital de Barbastro se abra una vía de investigación sobre la pandemia del coronavirus, “del que está claro que no sabíamos nada y todo es posible. Hay muchas hipótesis y se está investigando desde muchos frentes y para nosotros es una satisfacción que desde Barbastro se inicie una línea de investigación en ese sentido. Pero no se puede traspolar a nivel internacional, ya que los propios autores hablan de muchas variables estacionales, de edad, de residencia, … Está bien planteado pero seguro que otros grupos de investigadores avanzarán en ese tema”.

Si bien el presidente de los médicos de Huesca recalcaba que se trata de una línea de investigación que todavía debe de ser corroborada y lanzaba el mensaje a la población de que no se entienda que vacunarse de la gripe puede tener más riesgo de mortandad por coronavirus entre las personas de mayor edad. “El estudio habla de una sustancia que lleva esa vacuna, y hay otras vacunas de la gripe que no la llevan y se podrá suprimir ese adyuvante para el año que viene si se confirma este estudio o si se tiene dudas sobre si influye. Este años es cuando más los médicos vamos a insistir en la necesidad de vacunarse de la gripe, con los conocimientos que tenemos a día de hoy. Si no nos vacunamos este año va a ser caótico. Si estamos vacunados y tenemos síntomas, sabremos que nos tendremos que tomar en serio que tenemos coronavirus”. 

Desde el miércoles varias redes sociales y webs de movimientos antivacunas están anunciando a bombo y platillo un estudio todavía sin publicar elaborado por el responsable de Farmacia del Hospital de Barbastro, Juan F. Gastón, la farmacéutica Elisa Sahún y la enfermera Ana Martínez.

Según explican sus autores, “partiendo de un análisis epidemiológico de las defunciones por covid-19 en el Sector Sanitario atendido por el Hospital de Barbastro, y del estudio de la historia farmacoterapéutica de los pacientes afectados, se encontró que el fármaco más común a todos los fallecidos era Chiromas®. Esto llevó a plantear la hipótesis de que la vacunación antigripal de la campaña 2019-2020 pudiera estar asociada a un mayor riesgo de fallecimiento por covid-19 en mayores de 65 años, es decir, a la sospecha de una posible yatrogenia, sospecha que se confirmó al acceder a datos de otro sector”.

El estudio se realizó en un espectro de 94 casos, fallecidos en el Hospital y en el Sector Barbastro desde le 30 de abril, procedentes de una residencia de ancianos. El primer dato relevante encontrado es el hecho de que los 20 fallecidos en el Sector eran todos mayores de 65 años. De ellos, 17 tenían registrada la administración de la vacuna y su lote por parte de Atención Primaria, y de los otros 3 no consta. “Los vacunados contra la gripe representarían por tanto como mínimo el 85% del total de fallecidos. Según estos resultados, la vacunación antigripal no sólo no habría mejorado el pronóstico de los mayores vacunados con respecto al covid-19, sino que lo habría empeorado”. El dato encontrado llevó a plantear la hipótesis de que la vacunación antigripal de la campaña 2019- 2020 pudiera estar asociada a un mayor riesgo de fallecimiento por covid-19 en mayores de 65 años.

Los investigadores plantean que la sustancia polisorbato 80, que se encuentra en algunas vacunas de la gripe, ofrece un alto riesgo de mortandad por coronavirus entre las personas mayores de 65 años. “Hay ciertos individuos con un sistema inmunitario no 100% eficiente y a los que en noviembre-diciembre de 2019 se les administró polisorbato 80 por vía parenteral como parte de la vacuna adyuvada, que solo sufran el síndrome infeccioso inicial de carácter leve debido al SARS-CoV-2, y serían aquellos infectados por la cepa que generarían anticuerpos contra ella y la vencerían. En cambio, en aquellos otros infectados por la cepa, o bien en aquellos en que la cepa mutase, podría tener lugar la interferencia inmunológica descrita, desencadenándose una reacción de hipersensibilidad grave, el proceso inflamatorio conocido como “tormenta de citoquinas”, que es la que en definitiva provocaría el fallecimiento”, concluye el informe.

Sus conclusiones ya han sido trasladadas a las autoridades sanitarias aragonesas con la intención de que se estudien otras alternativas a este adyuvante.

Uno de los autores del estudio, el farmacéutico Juan Gastón, se mostraba sorprendido por el revuelo mediático causado por este estudio que como explica “fue elaborado hace dos meses, y no entiendo porqué se difunde ahora”. Además matizaba que la versión que circula por redes sociales y en los medios de comunicación “está sin actualizar”.

Desde la Consejería de Salud declinaron valorar este informe, tampoco desde los responsables del Hospital o la Gerencia al tratarse de un estudio realizados por trabajadores pero que no representa a la entidad sanitaria. Fuentes médicas consultadas indicaban que el estudio todavía no cuenta con ningún aval de la comunidad científica que respalden tan llamativas conclusiones.

Médicos que trabajan en el Hospital de Barbastro consultados por HERALDO mostraron su sorpresa por las conclusiones del estudio. Consideran que debe ser tomado como un estudio entre tantos otros que puedan surgir relacionados con el coronavirus y consideran arriesgado relacionar la vacuna antigripal con la mortandad por covid-19.

Y el doctor Roberto Aznar, médico de la Unidad de Infecciosas del Servicio de Medicina interna del Hospital de Barbastro, y responsable de la asociación Martínez Vargas del propio centro –que beca anualmente proyectos de investigación- , indicaba que “no se trata de un estudio, sino de una hipótesis a explorar. Como todas las hipótesis, habría que realizar en primer lugar un estudio retrospectivo para ver si los pacientes vacunados tuvieron una peor evolución que los no vacunados”.

Para el farmacéutico barbastrense, profesor e investigador de la Universidad San Jorge, y director científico de la Sociedad Española del Medicamento Individualizado, Edgar Abarca, este estudio “abre un debate científico muy interesante y merecedor de que se le tenga en consideración. Metodológicamente le falta músculo, por los habría que conseguir más muestra, ver qué ha pasado en otros hospitales con la población vacunada. Con eso, hacer un buen estudio estadístico y ver si hay o no diferencias estadísticamente significativas. Pero desde luego no obviarlo y por supuesto, no utilizarlo y y malversarlo con fines que nada tienen que ver con lo que el equipo de Juan Gastón plantea, como por ejemplo, relacionarlo con el movimiento antivacunas”. Y añade que su planteamiento de base “es que un componente de una de las vacunas antigripales que se ponen a los mayores de 65 años, el Polisorbato 80, puede estar empeorando el pronóstico de los pacientes y argumentan por qué creen que puede ser así. Nada más ni nada menos. Si el equipo de Gastón ha detectado esa situación, científica y deontológicamente debe ponerlo en conocimiento de las autoridades sanitarias”.

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