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Huesca

Cruz Roja pone sus vehículos al servicio del 061 y reparte comida a 433 familias en Huesca en plena crisis del coronavirus

En la capital ha recibido también más de 100 peticiones en el teléfono de atención ciudadana, ayudando a pasear al perro o comprar medicinas a personas en situación de aislamiento.  

Los voluntarios y los trabajadores de Cruz Roja de Huesca han intensificado su actividad en plena crisis del coronavirus. En los últimos días se ha encargado de atender traslados a hospitales y residencias para reforzar al 061, que no dispone de suficientes ambulancias, pero sin olvidar la labor asistencial habitual. Este jueves repartió alimentos en la nave de la Plataforma Logística de Huesca a más de 100 familias, y en total en la provincia han superado las 400. Una misión que se ha complicado al tener que cumplir un protocolo de seguridad evitando las colas y las concentraciones de personas. 

Los voluntarios se han acostumbrado ya a usar mascarillas y guantes, e incluso trajes de protección cuando se trata del traslado de un infectado. Y además han asumido nuevas necesidades surgidas del confinamiento por el estado de alarma. 

Los 36 vehículos, entre ambulancias y transporte adaptado, de toda la provincia de Huesca han estado haciendo servicios de enfermos contagiados. Unos a disposición del 061, para ir a los hospitales, y otros para desplazar a ancianos a la residencia de Yéqueda, habilitada por el Gobierno de Aragón para concentrar en ella a ancianos con coronavirus que no requieran hospitalización. 

El pasado día 23, se evacuó a este centro a los dos primeros internos, y en los días siguientes ha habido otros, en total, siete. En cuanto a los hospitales, solo en un día se realizaron diez viajes a Huesca, Barbastro, Jaca y Lérida, en apoyo de las ambulancias del 061.

Pero en plena crisis del coronavirtus, "y con todas las medidas de precaución requeridas", precisa la ONG, trabajadores y voluntarios están procediendo estos días al reparto de 31.314 kilos y litros de alimentos para que lleguen a 433 familias beneficiarias, que suman en total 1.268 personas, entre las cuales hay 14 lactantes.

La cesta alimentaria está formada por aceite de oliva, arroz blanco, batidos de chocolate, conserva de atún, conserva de carne (magro), conserva de sardina, fruta en conserva en almíbar ligero (coctel), galletas, garbanzo cocido, leche entera UHT, macedonia de verduras en conserva, pasta alimenticia tipo espagueti, tarritos infantiles de fruta y de pollo y tomate frito en conserva. Los alimentos son de carácter básico, poco perecederos, de fácil transporte y almacenamiento. "Todos ellos especialmente nutritivos, que van a contribuir a satisfacer las necesidades de personas adultas y, de manera especial, de los menores", aclara la organización.

Este reparto de alimentos constituye la tercera y última fase del programa de ayuda alimentaria 2019 del Fondo de Ayuda Europea para las personas más desfavorecidas. Las cestas se están distribuyendo desde las distintas asambleas locales y comarcales de Cruz Roja. 

Así, en Binéfar se han llevado alimentos a 44 familias, en las que hay tres lactantes. En este caso, en el lote se ha incluido una pastilla de jabón natural elaborado por voluntarios, producto imprescindible en estos momentos. Se ha querido implicar la peña El Latacín, la más numerosa de Binéfar enviando a dos jóvenes que han colaborado "con mucho entusiasmo" en el reparto.

En Tamarite de Litera son 38 familias. Cruz Roja Sobrarbe ha llegado a 41 familias. A través del Ayuntamiento de Jaca, a otras 134. La asamblea del Somontano de Barbastro ha alcanzado a nueve. En la Ribagorza, a 28 familias. En Monzón, los alimentos son para 30. Y por último, desde Cruz Roja en Huesca capital se ha llegado a 354 beneficiarios de 109 familias con 15 lactantes.

Por otra parte, estos días se ha respondido a más de cien peticiones hechas al teléfono de atención ciudadana puesto en marcha en colaboración con el Ayuntamiento de Huesca para cubrir necesidades básicas que surgen en esta situación de confinamiento, desde la compra de alimentos o medicinas a tareas como pasear a un perro o tirar la basura. Y es que se ha tenido que ayudar a alguna persona en situación de aislamiento que no podía salir de su casa por ninguna circunstancia.  

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