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Huesca

El estrecho vínculo con Huesca de Laurentino Ceña, el rostro de la Guardia Civil en la crisis del coronavirus 

El director adjunto operativo estuvo 25 años destinado en el Alto Aragón, fundó la unidad de helicópteros de rescate y participó en un millar de salvamentos. Hoy se ha conocido su positivo en el Covid-19.

El DAO de la Guardia Civil Laurentino Ceña
El DAO de la Guardia Civil Laurentino Ceña
EFE

Laurentino Ceña es desde hace varios días la imagen de la Guardia Civil en la crisis del coronavirus. Cada mañana, el director adjunto operativo (DAO) comparece en la habitual rueda de prensa del comité técnico de seguimiento del estado de alarma junto a Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, o al DAO de la Policía Nacional, el comisario José Ángel González. 

Desde el primer día ha dado la cara frente a las cámaras de televisión recordando a muchos oscenses, sobre todo a los amantes de la montaña, su profunda vinculación con Huesca. En esta provincia trabajó durante casi 25 años, buena parte de ellos como piloto del helicóptero de rescate en montaña. De hecho, fue uno de los fundadores de esta unidad en 1986. El martes ya no estuvo en la rueda de prensa, fue sustituido, y este miércoles se ha confirmado su positivo en coronavirus

Laurentino Ceña, en su etapa como piloto de la Guardia Civil en Huesca.
Laurentino Ceña, en su etapa como piloto de la Guardia Civil en Huesca.
Javier Blasco

Nacido en Colunga (Asturias) en 1955, ingresó en la Academia Militar de Zaragoza en el año 1972. Ceña se siente profundamente unido al Alto Aragón, donde desarrolló la mayor parte de su carretera profesional como piloto y donde dejó una profunda huella. En su historial se contabilizan un millar de salvamentos. En el 2002 se despidió de los rescates para iniciar una nueva etapa en Tarragona. Luego, como general de División, estuvo al mando de la zona de Andalucía. 

En una entrevista en Heraldo de Aragón con ocasión de los 30 años de la unidad de helicópteros, recordaba la fundación de la unidad junto a Juan Miguel Arribas y Juan Villafranca, y "la gran revolución" que supuso el helicóptero en el rescate en montaña para reducir los tiempos de atención al accidentado. O su participación en salvamentos dramáticos, como el alud de la Tuca Paderna, en 1991, en el que fallecieron nueve militares, o la riada de Biescas, con 87 víctimas mortales.

En 2018, el ministro Grande-Marlaska lo designó con mano derecha del director general de la Guardia Civil, el aragonés Félix Azón, puesto en el que ha permaneció cuando este fue relevado. 

El pasado mes de enero recogió el premio que el Diario del Altoaragón le otorgó a la Guardia Civil. También estuvo en la celebración de los 50 años de los grupos de rescate, junto a los presidentes de las federaciones y numerosos clubes de montaña. Y más recientemente en el homenaje que se rindió al cuerpo en Torla, con motivo del centenario del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. 

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