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Huesca

Empiezan a llegar ancianos a la primera residencia para contagiados por coronavirus en Aragón

Dos internos procedentes de Castejón de Sos son los primeros usuarios del centro habilitado por la DGA cerca de Huesca, al que le seguirán otros en Teruel y Zaragoza. 

Traslado de contagiados con coronavirus
Traslado de contagiados con coronavirus
Rafael Gobantes

La residencia La Abubilla de Yéqueda (a 5 km de Huesca), la primera habilitada para acoger a ancianos con coronavirus que no requieran hospitalización, empezó a recibir internos la noche de este lunes. Desde por la mañana, el centro, todavía por estrenar, estaba preparado para cumplir la misión, con médicos y enfermeras de refuerzo facilitados por la consejería de Sanidad. El objetivo es evitar la propagación del virus en las residencias. Se sumarán otras tres con 180 plazas. 

Los primeros usuarios llegaron pasadas las 23.00. Lo hicieron en un vehículo adaptado de la Cruz Roja de la Comarca de la Ribagorza. Los voluntarios de la ONG iban provistos de equipos de protección individual (EPIS) y contaron con el soporte técnico de la asamblea provincial de Huesca. El traslado se realizó en medio de fuertes medidas de seguridad, ya que los sanitarios que los recibieron también iban con trajes especiales. Uno de los ancianos iba en silla de ruedas y el otro entró por su propio pie.  

Procedían de Castejón de Sos. En la residencia de esta localidad se han vivido días "muy, muy duros", ha asegurado su alcalde, José Manuel Abad, sobre todo desde la confirmación del primer positivo hace una semana, al que siguieron otros dos. La escasez de personal ha sido un grave problema. "Nadie era capaz de darnos una solución al principio", ha declarado, ya más aliviado porque se han tomado medidas: se han hecho tests a la plantilla y el Ejército ha desinfectado el edificio, que comparte con el centro de salud. 

Los dos ancianos de Castejón de Sos son los primeros usuarios de La Abubilla, pero no serán los únicos. Con 47 plazas, el centro da el perfil requerido por las consejerías de Sanidad y Servicios Sociales: está vacío, pero listo para empezar la actividad. De hecho, solo le faltaba un trámite para abrir y la inauguración estaba prevista para la semana pasada, pero se paralizó por el estado de alarma.

"Desde el minuto uno que entraron en contacto con nosotros nos ofrecimos a acoger a los ancianos, porque somos conscientes de lo que hay", declaraba su director, Mateo Ferrer, para quien es "una obligación moral intentar salvar el mayor número posible de vidas". No hubo que llegar al extremo de apelar al estado de alarma para contar con la residencia privada. Ferrer se pone en la piel de los ancianos y sus familias y dice que se sentiría "muy tranquilo y muy orgulloso si hubiera una institución que atendiera a mi padre enfermo".

Aquí se trasladará en los próximos días a las personas mayores con Covid-19, a los sospechosos con vínculo epidemiológico y a los que hayan estado ingresados por esta patología y deben pasar un periodo de aislamiento de 14 días. El director de la residencia aplaude la medida porque "necesitamos apoyarnos entre todos para salir adelante en esta batalla contra el virus". Entiende que pueda parecer "drástica", pero sin duda "es necesaria".

Sanidad les ha provisto de recursos materiales y humanos, mientras la empresa realizará el servicio asistencial de una residencia común. Habrá médicos y enfermeras en todos los turnos para la atención directa a los pacientes y el personal dispondrá de EPIS, aseguró Ferrer.

Masiva respuesta de personal

Ya tenían comprometida la plantilla, de entre 25 y 30 trabajadores, ante el inminente estreno del centro, pero ayer hicieron un llamamiento en busca de más auxiliares de enfermería y/o sociosanitarios con el siguiente anuncio: "Nos hace falta tu apoyo para luchar juntos por esta causa".

La reacción fue inmediata. En pocas horas habían recibido un aluvión de currículos de "decenas de personas" ofreciéndose a trabajar. "Somos un colectivo que ya estamos muy concienciados y todo el personal ha respondido muy positivamente, y sobre todo con la tranquilidad que da el mensaje que nos ha transmitido Sanidad: en cuanto a la protección vamos a tener un nivel similar a un centro hospitalario como San Jorge o el Miguel Servet. Nos relaja saber que vamos a hacer nuestra tarea con plenas garantías", manifestó el director.

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