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El mes de agosto más trágico en la montaña desde 2015 deja un fallecido cada cuatro días

Este verano ya han perdido la vida doce personas en Huesca: ocho por caídas, tres por infartos y una ahogada. 

Rescate del cuerpo del montañero fallecido
Rescate del cuerpo del montañero fallecido
Guardia Civil

La muerte el sábado de un joven montañero francés de 25 años de edad en la Forqueta de los Gavietos, dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, confirmó que este verano va camino de ser en uno de los peores de los últimos años en las montañas y barrancos de la provincia de Huesca. De ahí que la Guardia Civil no ceje en su empeño de seguir pidiendo precaución para frenar esta sangría.

Las cifras de víctimas, además, se han disparado en el último mes, que se ha cerrado con ocho personas fallecidas, lo que arroja una media de una cada cuatro días. De ellas, seis murieron en accidentes y las otras dos por infartos. Este escalofriante dato lo convierte, de hecho, en el agosto más trágico desde el año 2015, que registró diez muertos. Desde entonces, el balance del mes de vacaciones por excelencia en el Pirineo oscense había registrado cuatro fallecidos en 2016 y dos tanto en 2017 como en 2018.

La mitad de las víctimas de este mes de agosto han perdido la vida en el Parque Nacional de Ordesa, uno de los enclaves de la provincia de Huesca con mayor afluencia de turistas en la temporada estival. Pero la Guardia Civil también ha tenido que rescatar a personas fallecidas en otros puntos como Sallent de Gállego, Jaca, Panticosa o Bierge. Por su procedencia, dos fallecidos eran franceses y dos de Zaragoza. Los demás venían de México, Madrid, Cataluña y Andalucía.

En lo que va de verano ya son 12 las personas que han muerto en el Alto Aragón. De ellas, ocho murieron al despeñarse en zonas que en ocasiones sí eran escarpadas y con roca descompuesta, aunque también ha habido accidentes en senderos aparentemente poco peligrosos, pero donde se ha demostrado que cualquier tropiezo puede tener un resultado fatal.

La última víctima mortal sufrió una caída de 100 metros, aunque ha habido otros despeñamientos de mucha más altura como los 300 metros que cayó un montañero vasco al resbalar por un nevero del ibón de Ip cuando ascendían el pico Collarada, en Canfranc; o los 200 de caída al vacío que sufrió otro montañero madrileño cuando descendía por un canal de nieve en el pico Balaitus, en Panticosa.

Solo un muerto en barrancos

Además, llama la atención que este verano solo ha habido un accidente mortal en el barranquismo, una actividad que atrae a miles de practicantes cada año, especialmente en la sierra de Guara. Y precisamente el único fallecido no se produjo allí sino en Hecho, donde un hombre de 54 años y vecino de Valencia se ahogó en el barranco de Estriviella al quedar bloqueado bajo una cascada de agua. Entre las causas de este descenso de siniestralidad puede estar la falta de lluvias, que ha hecho que los cauces bajen con menos caudal que en temporadas anteriores, lo que ha reducido el riesgo de accidentes.

Con este balance provisional, esta temporada estival se acerca peligrosamente a las alarmantes cifras de víctimas que dejó el verano pasado, que se cerró con un total de 17 muertos y 216 heridos en el período comprendido del 1 de junio al 30 de septiembre.

El mes de agosto más trágico en la montaña desde 2015 deja un fallecido cada cuatro días
El mes de agosto más trágico en la montaña desde 2015 deja un fallecido cada cuatro días
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De momento, este 2019 ya supera las estadísticas de los veranos de 2012 (6 fallecidos), 2013 (9), 2016 (9) y 2017 (10), e iguala a los de 2014 (12). También está muy cerca de los 14 muertos de 2015 teniendo en cuenta que todavía queda un mes por delante para cerrar la temporada estival.

En lo que va de año ya suman 15 víctimas mortales en actividades de montaña, barranquismo y esquí en la provincia de Huesca con lo que se iguala el balance que dejó todo 2017 y está a siete de las que registró 2018.

Más mayores y con patologías

Los sanitarios que viajan con el helicóptero de rescate están atendiendo a pacientes de más edad y más casos de patologías médicas, cuando antes prácticamente todo eran politraumatismos. Según Juan Pérez-Nievas, coordinador de la unidad de montaña del 061, ocurre más en periodo estival, "porque en verano se diversifican los usuarios y viene todo el mundo a la montaña". "La gente debe conocer sus límites, pero la montaña tiene mucho de reto, y eso implica un riesgo", explica.

Una parte de esas patologías están relacionadas con problemas cardiovasculares, aunque este médico quiere dejar claro que este deporte "tiene más cosas positivas que negativas para la salud". "Pero no cuando alguien va más allá de sus posibilidades, y sobre todo si no hace ningún ejercicio durante el año, tiene 60 años, sobrepeso y un problema de base", añade también este especialista del 061.

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