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Huesca

Agricultura

"Cada primero de mes tengo que pagar nóminas, abonos... pero aún no sé a cuánto venderán el kilo"

Los pequeños agricultores de la provincia de Huesca piden que el sector esté asegurado para saber que van a contar con un mínimo para seguir adelante.

Carlos Serrar (dcha), con dos de los temporeros de su finca
Tres de los trabajadores que tiene contratados Carlos Senar en su finca de Belver de Cinca.
C. S.

"Nosotros pagamos cada primero de mes las nóminas, la Seguridad Social, los fitosanitarios, los abonos... pero a estas alturas aún no sabemos cuánto dinero nos va a quedar al final porque no hay precios de venta de la fruta. Yo no he visto en ningún otro gremio esta incertidumbre". Es la reflexión de Carlos Senar, un pequeño agricultor de Belver de Cinca que está al cargo de una explotación familiar de unas 15 hectáreas y que por ahora solo ha cobrado un anticipo de seis céntimos por kilo.

Senar, como muchos otros agricultores, reclama una regulación de los precios. "Es un sector que no recibe ninguna subvención, pero yo no pido eso. Solo que esté regulado para saber que tu producto vale algo y que vas a contar con un mínimo para seguir adelante", subraya. Y es que lamenta que los precios cada vez se desploman más. "Yo me acuerdo de cobrar 100 pesetas por kilo y ahora hay años que si recibes 20 o 25, céntimos tienes suerte. Y a esos precios, o produces mucho e intentas rebajar costes al máximo o es inviable", apunta.

De ahí que esté pensando en aumentar las plantaciones para alargar la campaña hasta mediados de septiembre aprovechando que ya tiene los trabajadores "porque es la única forma de sobrevivir, no queda otro remedio".

Este año ha tenido contratados a entre 4 y 6 temporeros en función de la carga de trabajo. Igual que él, muchos otros pequeños agricultores intentan ahora tener contratados a uno o dos trabajadores fijos todo el año y reforzar luego en temporada alta. Y aunque le gustaría repetir cada año con los mismos temporeros, afirma que es "complicado". "El problema es que falta mano de obra porque cada vez hay más producción de kilos para que te salgan las cuentas y se necesita más gente en el campo. Pero muchos vienen sin papeles y no puedes contratarlos", dice.

Carlos Senar pide más apoyo para el sector porque, advierte, es la única salida posible para luchar contra la despoblación en una comarca como la del Bajo Cinca, "porque si la fruta se parara aquí, sería una catástrofe ya que toda la economía gira en torno a ella, los comercios, los talleres...".

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