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Huesca

Fiestas de San Lorenzo

Bravos y mansos enfilan a los corredores en el segundo encierro infantil en Huesca

Los pequeños, equipados con periódicos y capotes, exhibieron gran valentía ante los astados de fibra de vidrio que este martes a las 12.00 vuelven a recorrer el Coso Bajo

Cinco toros, cinco, de la ganadería de Tauroemoción, han protagonizado este lunes 12 de agosto el segundo de los encierros infantiles programados durante las Fiestas de San Lorenzo. de Huesca. Los morlacos, entre los que había bravos, mansos y enamorados de la luna, ha enfilado a los corredores desde la plaza Santo Domingo hasta la de Navarra recorriendo el Coso Bajo tras los osados participantes.

La carrera ha sido  limpia y calurosa y, afortunadamente, no ha habido que lamentar heridas por asta, a pesar de que los animales, con cuerpo de fibra de vidrio, están terminados con pitones reales. Sí ha habido algún susto, tropezones y caídas entre los mozos, sin consecuencias.

El encierro, organizado por las peñas recreativas oscenses, se ha desarrollado, además, bajo un intenso calor. El cansancio de algunos de los participantes, que trasnocharon porque asistieron al concierto de la Pegatina en el palacio de Congresos o se quedaron bailando hasta la madrugada en la plaza de Navarra, se ha dejado notar.

No obstante, la nobleza de los toros y la pericia de los jóvenes para guiarlos hasta su destino, periódico en mano, ha posibilitado que se produjeran bonitas carreras allí donde había espacio.

Algunos de los participantes han optado, por si acaso, por equiparse con un capote, como Mario y Emma Escribano, de 9 y 4 años. Junto a su padre, aguardaban impacientes la salida de los astados en la plaza de Santo Domingo. Debido a la gran afluencia de corredores ha resultado difícil ‘coger toro’, aunque varios valientes han podido correr unos metros asidos a un cuerno o pegados a los lomos del animal. Algún que otro mayor no ha dudado en sentarse en medio de la calle a esperar a la torada. Rodrigo Castellar, de 6 años, ha decidido no seguir el ejemplo de su progenitor.

En la recta final del recorrido, los veladores han obligado a los toros a reducir la velocidad. Izarbe Grasa y Lola Constante, de 6 y 7 años, iban a la plaza Navarra contentas con su participación porque ya tienen «experiencia». Ya en su destino, el toro morado ha enfilado a pequeños y mayores al tiempo que echaba agua desde su testuz. La diversión se ha prolongado con un morlaco hinchable,

José Silvestre, de la empresa Tauroemoción, que organiza los festejos taurinos de San Lorenzo 2019, ha señalado que la masiva presencia de corredores ha condicionado el movimiento de los animales porque aquí, en Huesca, es «donde hay más participación».

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