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La construcción de una mezquita en un bajo provoca quejas en Monzón

El Justicia de Aragón sugiere al Consistorio que estudie los niveles de aforo, y el Ayuntamiento defiende la legalidad de la construcción.

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Local donde se está construyendo la mezquita en Monzón
J. L. P.

La construcción de una mezquita en los bajos de un bloque de viviendas en el barrio de la Estación de Monzón ha provocado la consternación de los vecinos de la zona que llevan reclamando desde hace meses al Ayuntamiento que no concediera esa licencia de obras y que se buscara una ubicación más alejada.

El centro religioso cultural islámico se está construyendo desde hace unos días en el número 7 de la calle Lope de Vega en los bajos de una comunidad de pisos que otrora fue un espacio comercial. La compra de ese bajo se realizó a espaldas de los propietarios por un agente inmobiliario. El Ayuntamiento trato de mediar en el proceso de compra y sugirió a los vecinos que crearán una cooperativa y adquirieran el local, opción que declinaron y al final fue el colectivo musulmán montisonense quien ha adquirido ese bajo para construir su mezquita.

Desde el Ayuntamiento siempre ha defendido la legalidad de la actividad, pese a las críticas de los vecinos que llegaron a reunir 400 firmas contra su instalación en un escrito en el que pedían que se trasladará a zonas más periféricas para no molestar a los vecinos residentes.

Pese a ello se ha concedido licencia de obra para construir un local con un aforo de 167 personas.

Los vecinos critican que el alcalde “tardara un año” en contestar a alegaciones presentadas ante esta actividad, por lo que optaron por recurrir al Justicia de Aragón “que en dos días nos comunicó que iba a estudiar el caso”.

La última comunicación del Justicia de Aragón data del 22 de marzo y en ella sugiere al Ayuntamiento que estudie la posible aplicación de las normas de aforo del Código Técnico de Edificación y adopte, en su caso, las medidas pertinentes en relación con el centro de culto a que se refiere la queja.

Asimismo el Justicia también recomienda al Ayuntamiento que se valore la pertinencia de incorporar una regulación específica en las normas de planeamiento urbanístico en relación con los edificios destinados al culto, que, con participación de las confesiones religiosas, se acomode a los principios constitucionales de libertad religiosa y evite, en la medida de lo posible, el fenómeno de la segregación urbana.

Los vecinos valoran estas recomendaciones del Justicia y recalcan que no están en contra de las mezquitas “si no que no es el lugar idóneo”. “Monzón es un pueblo hospitalario, generoso, donde todos cabemos y convivimos, pero eso no quita que una actividad como la expuesta tenga que tener un espacio donde las liturgias se practiquen sin ser molestados ni molestar. Por ello hay que valorar previamente la incorporación específica en las normas de planeamiento urbanístico en relación con los edificios destinados al culto y esto no se ha hecho en Monzón”, cuenta el colectivo vecina del barrio de la Estación.

El alcalde de Monzón ha salido al paso ante esta polémica en un comunicado en el que matiza que la licencia se ha otorgado a “un centro religioso cultural, por lo que está amparado por el derecho fundamental de libertad de culto, lo que determina la aplicación de las normas para su autorización”.

Respecto a la resolución del Justicia de Aragón, desde el Consistorio se señala que los servicios técnicos y jurídicos municipales concluyen que el proyecto presentado ya ha tenido en cuenta el Código Técnico de Edificación. Tras haber recibido su sugerencia hace diez días, los servicios jurídicos procederán a responder al Justicia de Aragón. Además, el Ayuntamiento pone a disposición de los interesados la consulta del expediente.

Asimismo recuerdan que el Ayuntamiento de Monzón otorgó la licencia de obra en septiembre de 2018, sin embargo, los trabajos no comenzaron en ese momento debido a la intención de los solicitantes de la licencia de llegar a un acuerdo con los vecinos de la zona. “El Ayuntamiento ejerció de intermediario en dichas negociaciones en las que se planteó la compra, por parte de los vecinos, del local en el que se instalaría el centro de culto. Al no poder éstos conseguir la cantidad acordada, esa idea fue desestimada. Por tanto, al margen de las sugerencias del Justicia de Aragón, el Ayuntamiento no puede paralizar una obra que cuenta con licencia desde hace medio año y que cumple con la normativa en vigor. Así mismo, la negación de una licencia de forma arbitraria es un acto ilegal”, concluyen.

También el alcalde sale al paso de las críticas en la demora en contestar ya que asegura que ha mantenido un contacto permanente con los vecinos como los del 24 de septiembre de 2017 y el 4 de junio de 2018, además de atender otras tantas llamadas telefónicas y el intercambió 35 mensajes de móvil y dos correos electrónicos abordando este asunto. Además, el Ayuntamiento notificó la resolución que autorizaba las obras del centro de culto al colectivo que había presentado la recogida de firmas, por lo que desde septiembre de 2018 eran conocedores de que los promotores contaban con las pertinentes licencias.

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