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Elogios de los primeros usuarios a los 3 nuevos túneles y 15 kilómetros de autovía de Monrepós

Fomento abrió este jueves dos tramos completos y otro a medio gas que estará acabado a finales de verano

“¡Buah, qué chulo!”. Esta fue la espontánea expresión que dejó grabada en un vídeo de recuerdo que hizo con su móvil (con un soporte reglamentario desde el salpicadero de su furgoneta) Paco Vílchez, un trabajador de la empresa Metaosca que fue el primero en recorrer los tres nuevos túneles y los 15 km de la autovía A-23 que Fomento puso en servicio este jueves en Monrepós. Una frase que resume el sentir de la inmensa mayoría de usuarios que estrenaron el trazado.

A las 10.50 en punto, los operarios acabaron de colocar las barreras para desviar el tráfico desde la N-330 y los primeros vehículos empezaron a circular por los dos nuevos tramos entre el Alto de Monrepós y Lanave y por el nuevo túnel de Arguis, aunque este último tramo de 2,3 km se abrió solo en modo bidireccional. Y seguirá así hasta que se acabe de renovar la calzada de la actual N-330, a finales de verano o principios de otoño. Será entonces cuando los casi 30 kilómetros del puerto se puedan atravesar definitivamente con formato de autovía tras de 12 años de obras interrumpidas por la crisis.

Este jueves por la mañana se han abierto al tráfico los nuevos tramos de la A-23 en Monrepós (Huesca). El primer conductor en atravesar los dos nuevos túneles ha grabado el momento.

Paco Vílchez, trabajador de una empresa de reparación y mantenimiento de sistemas de calefacción y climatización, lleva 20 años recorriendo el puerto de Monrepós para realizar servicios en el Pirineo y afirmó que cada vez que han abierto un nuevo tramo de autovía “es de agradecer para olvidarte de las curvas y de las obras”. Lo que más le llamó la atención ayer fueron los dos túneles de Caldearenas (2.997 metros) y Escusaguas (400 m). “Son espectaculares”, dijo. Y aunque tuvo que esperar 40 minutos a las puertas del túnel de Arguis hasta que se completó el desvío de calzadas, se mostró comprensivo: “Era complicada apartar las vallas y dejarlo todo a punto para circular con seguridad y lo han hecho muy rápido”, subrayó.

“Ganas tiempo y seguridad”

Por su parte, Tomás Cano, repartidor de la empresa oscense Cabrero e Hijos, también atraviesa Monrepós con el camión todas las semanas (a veces hasta tres y cuatro veces) y se mostró encantado por estrenar este jueves los nuevos tramos después de haber “sufrido” las obras durante diez años. “Es una maravilla porque ganas tiempo y seguridad”, señaló. En su caso, estaba especialmente expectante por recorrer el túnel de Caldearenas, el segundo más largo de Aragón tras Somport, “porque cuando veía que estaba excavándolo, ya pensaba que iba a suponer un adelanto y hoy –por ayer- ya he visto que esquivas muchas curvas y mucha subida”. Y pese a que los camiones sufren sobre todo en las bajadas “porque tienes que estar muy pendiente de los frenos para que no se calienten”, cree que la pendiente del 6% que tiene el nuevo trazado es “muy segura”.

“Ha costado mucho, pero el resultado compensa”, fue la valoración de otro de los usuarios habituales de Monrepós, Daniel Jiménez, conductor de autobuses de la empresa oscense Alosa que desde hace 7 años cubre esta ruta a diario. “Está muy bien porque se adelanta en tiempo y sobre todo se gana en seguridad, que al final es lo importante y más si llevas un autobús y en este puerto, donde siempre veías adelantamientos malos por las curvas. Y creo que el próximo invierno, cuando ya esté acabado del todo, aún se notará más”.

Este conductor incidió en la importancia de la seguridad “porque la empresa ha apostado en los últimos años por comprar autobuses de último modelo para ganar en seguridad del viajero y del conductor y si ahora le sumas ya la mejora de la carretera...”. Además, se congratuló de decir adiós a los atascos que sufría muchos viernes y domingos. “Los viajeros hoy estaban encantados porque decían que ahora se pasa el puerto enseguida y sin notar tantas curvas”, manifestó.

A la espera del primer gran test

La primera gran prueba de fuego llegará este fin de semana con el aluvión de vehículos de las estaciones de esquí ya que las previsiones meteorológicas y las buenas condiciones de la nieve hacen prever una alta ocupación en el Pirineo. Y es que aunque la autovía tiene un intensidad media diaria de casi 9.000 vehículos, muchos fines de semana de la temporada de invierno y en operaciones de tráfico, se dispara.

Además, a partir del próximo lunes, 25 de marzo, y durante las tres próximas semanas habrá afecciones al tráfico en el sentido Huesca del tramo Caldearenas Lanave para extender la nueva capa de rodadura (unos 800 metros cada día) en los tres carriles de la calzada. Hasta entonces tampoco se abrirá el nuevo viaducto de Fontanal, de 465 m.

Aparte de una evidente mejora de la seguridad, eliminando muchos tramos bidireccionales de curvas (especialmente en la cara sur), y de la capacidad de la vía, al duplicar el número de calzadas, los conductores se ahorrarán 3,5 kilómetros en el sentido Jaca y 1,5 en el sentido Huesca. Y es que el nuevo túnel de Caldearenas, permite recortar más tiempo y recorrido al ir hacia Jaca.

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