Despliega el menú
Huesca

La restauración del castillo de Montearagón, cada vez más cerca

El proyecto de consolidación del monumento se encuentra ya en proceso de revisión por parte del Instituto de Patrimonio Cultural de España, tras la asignación de un total de 1,6 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado de 2017 y 2018.

Imagen de archivo del castillo de Montearagón.
Imagen de archivo del castillo de Montearagón.
Rafael Gobantes

Hace casi mil años, en 1085, el castillo de Montearagón fue fundado por el rey Sancho Ramírez, en medio de las operaciones de conquista del reino de Osca (Huesca). Pedro I cedió la fortaleza a la orden de San Agustín para la construcción de un monasterio, que se convertiría durante la Edad Media en una de las abadías más poderosas de Aragón. Entre sus muros, llegaron a albergarse los restos del rey Sancho Ramírez y de Alfonso I el Batallador, pero su abandono y posteriores avatares históricos, como la desamortización de Mendizábal o un incendio, ambos en el siglo XIX, lo llevaron al declive.

En 1931, fue declarado Monumento Histórico-Artístico y, desde entonces, se han acometido diferentes trabajos de conservación, especialmente en la iglesia, si bien su estado general dista mucho de lo que fuera en otro tiempo, ya que a los episodios históricos se han sumado el desgaste natural, las inclemencias meteorológicas y el vandalismo. Los vecinos de Quicena llevan años luchando por que, como mínimo, se garantice su supervivencia y se mejoren las condiciones de seguridad para los visitantes, unos anhelos que ahora están más cerca de cumplirse que nunca.

El proyecto de consolidación y restauración del castillo de Montearagón y su cerro se encuentra ya en proceso de revisión por parte del Instituto de Patrimonio Cultural de España, tras la asignación de un total de 1,6 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado de 2017 y 2018. El siguiente paso será la licitación y la adjudicación de las obras, que el alcalde de Quicena, Javier Belenguer Anzano, espera pueda producirse a finales de verano, para que los trabajos comiencen en el último trimestre del año.

El proceso de redacción del proyecto se prolongó ligeramente, dada la exhaustiva labor de documentación requerida por la relevancia histórica de la fortaleza. “El equipo redactor, compuesto por José María Sanz y Sergio Izquierdo, ha tenido que revisar muchos documentos y ha hecho un trabajo muy minucioso y exquisito”, reconoce el alcalde.

Las actuaciones necesarias en la fortaleza podrían agruparse en dos bloques, tal y como explica el presidente de la Asociación de Amigos del Castillo de Montearagón, Antonio Turmo. Por un lado, consolidar el castillo y el terreno del cerro sobre el que se erige y, por otro, mejorar la seguridad tanto de los visitantes como del monumento.

Un problema geológico

El suelo sobre el que se asienta el castillo presenta “un problema geológico de estabilidad”, señala Turmo. “Hay un antemural que sujeta el firme y que se prevé reconstruir por donde está más afectado e introducir rellenos para ensancharlo”, apunta Belenguer, quien añade que también se “taparán algunos tramos de muralla” para evitar derrumbes.

Otra de las actuaciones previstas es el retirado de escombros que se acumulan, sobre todo, en las “instancias subterráneas” de la fortaleza, así como la mejora de la evacuación de aguas, que empujan los escombros contra los muros, haciendo peligrar su estabilidad. “Hay que mejorar la canalización del agua y eliminar los escombros para que no vayan contra las paredes”, comenta el presidente de la Asociación.

La seguridad, fundamental

Respecto al refuerzo de la seguridad del castillo, son varias las actuaciones que se precisan. Quizá la más acuciante sea la mejora de los accesos, ya que uno de los pasos “está sin proteger y es muy peligroso, y es fundamental garantizar una visita segura”, indica el alcalde de Quicena.

El acceso al castillo es precisamente uno de los puntos más conflictivos para los visitantes, ya que presenta un tramo “muy estrecho con una caída de unos 10 metros que no tiene barandilla”, comenta Manuel J. Giménez, un vecino de Huesca que acude con frecuencia hasta el monumento practicando senderismo desde la capital oscense. “Ese trozo es peligroso, sobre todo para niños y ciclistas”, resalta.

Uno de los pasos de acceso al castillo de Montearagón que resulta peligroso para los visitantes.

El alcalde de Quicena asegura que “la idea es ensanchar ese acceso y colocar una barandilla para asegurar el paseo de Ronda por el perímetro exterior de la muralla”. En cuanto al acceso con vehículos, esperan que también se consiga mejorar la vía y construir un pequeño aparcamiento para los visitantes.

Además de la seguridad de los usuarios, se prevé mejorar la del monumento, ya que ha sido víctima de continuos actos vandálicos a lo largo de los años. Actualmente, tan solo dos estancias están restringidas con puertas o rejas: la cripta y la iglesia. Javier Belenguer asegura que lo ideal sería cerrar el perímetro “por completo” para poder controlar los accesos y evitar este tipo de prácticas.

Electricidad y agua

Otra de las medidas que se contemplan como necesarias es llevar energía eléctrica hasta el monumento, para poder instalar un alumbrado y algún punto de iluminación en el castillo. “Hubo una toma aérea de luz, pero desaparecieron los cables y los postes. Lo que se plantea ahora es una toma subterránea desde un transformador hasta el castillo”, comenta Antonio Turmo.

“Queremos hacer muchas cosas, pero el dinero es escaso”, lamenta el alcalde de Quicena. En un futuro, le gustaría que también se pudiera llevar una toma de agua corriente hasta el castillo, para instalar “un centro de acogida al visitante con aseos”. El presidente de la Asociación de Amigos del Castillo de Montearagón añade que sería interesante crear “un circuito de visita con paneles interpretativos”.

Por el momento, el proyecto en marcha dará solución a las necesidades más básicas del monumento. “Podremos ver poco, pero ganaremos en accesibilidad y seguridad”, concluye Belenguer. Con estas mejoras y con la inclusión del castillo en la ruta de panteones reales de Aragón promovida por el Gobierno autonómico, los vecinos del municipio oscense esperan que la fortaleza recupere la relevancia que le corresponde.

Etiquetas
Comentarios