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Huesca

"La pobreza tiene rostro de mujer"

Manos Unidas Huesca ha presentado su proyecto de solidaridad para este año, con el que ayudará al desarrollo de Manangué, un municipio de Colombia

La periodista Nuria Garcés ha relatado su experiencia durante nueve días en Colombia.
La periodista Nuria Garcés ha relatado su experiencia durante nueve días en Colombia.
Pablo Segura

Ni independiente, ni segura ni con voz. Son las tres denuncias acerca de la situación de las mujeres de los países en vías de desarrollo que Manos Unidas utiliza como lema de la campaña contra el hambre que impulsa en 2019 y que, además, coincide con el 60 aniversario de su fundación. La ONG en Huesca he presentado este miércoles su proyecto, que tiene un coste de 78.577 euros y se desarrolla en la localidad de Manangué (Colombia). Les ha acompañado la periodista oscense Nuria Garcés, que ha relatado el viaje que realizó en diciembre al país sudamericano con esta asociación.

Manos Unidas Huesca deposita su mirada en una zona que depende de las actividades agropecuarias, pesqueras y comerciales que se realizan y que aparece afectada por un alto índice de incertidumbre debido a fenómenos naturales como las inundaciones y las sequías. Presenta un estado crítico y necesita acciones reales duraderas y sostenibles en el tiempo.

El proyecto trabajará con seis asociaciones, cuatro grupos familiares y una Unidad Educativa Técnico Acuícola y se realizarán actividades como la construcción y refección de estanques de cría de pescado, adecuación de salas de reproducción, introducción de alevines o asistencia técnica. La aportación de Manos Unidas supone el 55% del presupuesto, siendo los beneficiarios directos 1.202 personas y los indirectos, 9.644.

La responsable de comunicación de Manos Unidad Huesca, Araceli Cavero, ha recordado durante el acto que se ha celebrado en el Salón Azul del Casino que “una de cada tres mujeres no viven según los cánones occidentales”. La ha acompañado el obispo de las diócesis de Huesca y de Jaca, Julián Ruiz, quien ha agradecido “los 60 años de lucha de Manos Unidas contra el hambre, la pobreza y la exclusión”. El prelado ha destacado que este iniciativa “nos ayuda a reflexionar sobre un problema real, la desigualdad”.

Ruiz ha subrayado el dato de que, según la ONU, 1.300 millones de personas de todo el mundo viven por debajo del umbral de la pobreza. Y que este dato tiene, “sobre todo, rostro de mujer”. Manos Unidas está presente en 72 delegaciones y “su acción se prolonga en el tiempo y en el espacio. Es mucho lo que nos ofrece: cada año, un compromiso; cada año, un testimonio; cada año, un estímulo. Así, año tras año, sin retrasos, porque las necesidades son urgentes; sin excusas, porque las personas esperan respuestas eficaces”, ha añadido el obispo.

Nuria Garcés viajó a Colombia durante nueve días, entre el 1 y el 9 de diciembre, invitada por Manos Unidas y reflejó su experiencia en varios reportajes emitidos en Huesca Televisión y que pueden asimismo encontrarse en Youtube. Su recorrido le sirvió para conocer las realidades de dos departamentos colombianos, Chocó y Guajira. El primero, al oeste del país y a orillas del océano Pacífico, presenta una naturaleza exhuberante, amazónica, pero sufre abundantes inundaciones por el desborde de los ríos y ha sufrido durante décadas la violencia de las FARC.

En la Guajira, un territorio desértico en la frontera con Venezuela, no llueve dese hace seis años y la mina de carbón del Cerrejón ha contaminado sus tierras durante generaciones. Garcés ha constatado con este viaje “la diferencia tremenda con nuestro mundo. El que emigra no lo hace porque quiere, sino por necesidad. Hay muchos mundos más allá del nuestro pero todos son peores que el nuestro”.

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