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Huesca

Pueblos cercanos a Huesca buscan alternativas de suministro de agua por la contaminación

En el depósito de Plasencia del Monte se ha instalado un grifo para coger agua sin nitratos. Chimillas, Alerre y Banastás impulsan un proyecto para abastecerse desde la capital oscense

Vecinos de Plasencia del Monte junto a los depósitos provisionales de aguaPablo Segura

Escaldar unos tomates o hacer un café son acciones cotidianas cuyo primer paso es abrir el grifo. Es algo que los vecinos de Plasencia del Monte, Quinzano, Lierta y otros municipios del entorno de Huesca no pueden hacer porque el agua supera los niveles máximos de nitrato, un compuesto químico que está en los fertilizantes y los purines de los cerdos y es el causante de la contaminación del 25% de los acuíferos de España, que abastecen a las poblaciones más pequeñas.

El mismo problema existe en Chimillas, Alerre y Banastás, también muy cercanos a Huesca y donde los vecinos llevan años consumiendo agua embotellada por el elevado nivel de nitratos en el agua de la cual se abastecen. El agua embotellada o las fuentes de ósmosis en los domicilios son hasta ahora la solución.

Un bando de alcaldía comunicó en mayo de 2017 a los cerca de 80 habitantes de Plasencia del Monte que el agua de la red no era apta para el consumo al superar el parámetro de nitrato, 50.0 mg/l. La última analítica registra 93.0 mg/l. Tras las protestas de los vecinos, que incluso comparecieron en las Cortes de Aragón para explicar la situación, se ha instalado un punto de suministro en el propio depósito que abastece a la población.

La ósmosis inversa

Mediante un grifo colocado en la pared se obtendrá agua de calidad a través de un sistema de ósmosis inversa. "Está mejor que las cisternas colocadas en verano o tener que ir a comprar garrafas, pero habrá que seguir saliendo a la calle a por agua para beber y cocinar", comentan los vecinos de Plasencia del Monte.

Esta fuente colectiva empezará a funcionar en cuanto estén los informes de Salud Pública, señala el alcalde, Pedro Bergua. También es provisional, ya que la solución definitiva es la instalación de un planta completa de ósmosis con 10 módulos (ahora son dos), que permitirá purificar toda el agua que llega al depósito y distribuirla por la red. Entonces sí se podrá beber del grifo.

De momento, solo hay dinero para dos módulos, a cargo del Ayuntamiento y que se aprovecharán cuando pueda instalarse la planta, señala el alcalde. Bergua indica que esta es la mejor de las alternativas posibles. "Hemos valorado otras soluciones, como el óxido de titanio, que estaba en experimentación y que al final se desechó, como las plantas orgánicas", dice. La subida de agua del embalse de la Sotonera está descartada. "La obra y el mantenimiento son inviables por la distancia", explica. "En el Instituto Aragonés del Agua (IAA) nos dijeron que la única manera era una plantas de ósmosis, que también supone una inversión importante y un coste mantenimiento", añade el primer edil

En Quinzano, en el centro social, también se colocará una fuente de purificación de agua. Y en Lierta se ha localizado un acuífero libre de contaminación y ya han adjudicado las obras para hacer una captación. Costará cerca 62.170 euros sin IVA.

El alcalde insiste en que se han estudiado todas las posibilidades. El IAA está redactando los proyectos de la plantas de ósmosis para Plasencia y Quinzano. El coste de cada un rondaría los 200.000 €. "Ahora, estamos a expensas de que haya un compromiso de financiación por parte del Gobierno aragonés", apunta.

Nueva mancomunidad

Alerre, Chimillas y Banastás, municipios más cercanos a Huesca que Plasencia del Monte y que hace algo más de una década crecieron gracias a las urbanizaciones, sufren el mismo problema, la contaminación por nitratos. Los tres han constituido una mancomunidad para impulsar la construcción de una tubería desde la red de Huesca que suministre a los tres municipios y solucione, de forma definitiva los inconvenientes que supone no poder beber agua de grifo.

La Diputacion de Huesca asumirá el coste de las obras, que se estima entre 400.000 y 500.000 euros, y la mancomunidad se encargará del mantenimiento y de la distribución. El alcalde Chimillas, Juan Manuel Ramiro, indica que los tres municipios "nos suministramos del mismo acuífero y la contaminación se produce desde hace tiempo, pero no tenemos otra fuente alternativa".

En junio de 2017, los niveles de nitrato se elevaron de tal forma que se avisó a los vecinos que no podían consumir agua de grifo. Entonces, desde Huesca se llevaron varias cisternas que se echaron al depósito para neutralizar la contaminación. No obstante, el mismo alcalde comenta que hace 15 años que vive en Chimillas y que "ese es el tiempo que llevo consumiendo agua embotellada". Para permitir el consumo del agua de la fuente se ha colocado una desnitrificadora .

Ramiro señala que hace tiempo que, con los ayuntamientos de Alerre y de Banastás, se trabaja en "una solución que garantizará que eliminemos definitivamente este problema del suministro". "El agua cumple todos los parámetros salvo el de la presencia de nitratos", apunta. Según la última analítica, en Chimillas el nivel es de 86 mg/l .





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