Despliega el menú
Huesca

Piracés: admirar la Peña Mediodía, un lujo visual

La belleza del entorno, con parajes que recuerdan a un pequeño cañón del Colorado, convive con reivindicaciones básicas de los habitantes del pueblo, como una emisión estable de la televisión.

Escala de madera para acceder a la base de la Peña Mediodía, enclave emblemático de Piracés.
Escala de madera para acceder a la base de la Peña Mediodía, enclave emblemático de Piracés.
Laura Uranga

Hace unos años, Piracés era popular en la provincia de Huesca por la fiesta de los tractores Ebro, que ya no se celebra. Ahora sigue siendo popular entre los amantes de la geología y la montaña gracias a su majestuosa Peña Mediodía, y también en el sector de los cazadores gracias a un coto municipal de 2.450 hectáreas, que está actualmente al cuidado de Antonio Cortés, funcionario jubilado que nació, creció y vive en el pueblo. "Es una buena fuente de ingresos para el ayuntamiento, ya que aquí no tenemos gran cosa; queda la agricultura, porque no hay ganadería clásica hace años ya, apenas quedan tres granjas intensivas. Desde la llegada del Canal del Cinca y la posterior concentración parcelaria hay regadío, maíz y alfalfa sobre todo, y en la zona donde no ha llegado la concentración, aunque está en proceso de hacerse, hay cereal de invierno. No hay negocios de ningún tipo: el pan llega de Novales tres días a la semana, el resto de alimentos de primera necesidad en camiones semanales. Casi todos los que trabajan las tierras viven en Huesca, y la escuela cerró hace 30 años, aunque en la posguerra nos llegamos a juntar más de 60 niños aquí; el cuento que os habrán contado en todas partes. Mucho me temo que en 15 años aquí no queda ni el tato, y mira que esto es bonito".

Fiestas arraigadas

La Asociación Cultural Peña Mediodía es la responsable de mover actividades en las diferentes fiestas, y asistir así al consistorio. El nombre evoca el mentado peñasco de arenisca de 80 metros de altura; la semana próxima, la Asociación se desvivirá por preparar todos los detalles de una fiesta muy popular en las tres provincias aragonesas; la hoguera de San Antón. Antonio, no obstante, explica que la actividad de la asociación a la que también pertenece no se extiende a las habituales salidas a otros puntos de Aragón. "Ya no estamos suficientes ni de edades adecuadas para salir en autobús de excursión, ya sea por muy mayores o por jóvenes, que ahí meto a los de 40, porque ya se buscan ellos la vida. Donde sí coincidimos todos es en la romería a la Corona, una tradición arraigada en varios pueblos del contorno. Los diferentes ayuntamientos colaboran para dar un vino español a los romeros. En la tercera semana de mayo celebramos las patronales en honor a Santa Quiteria".

En Piracés están muy institucionalizados los apodos. Al alcalde, Jesús Sánchez, pocos le llaman por su nombre y apellido en el área circundante: es Pitorro. También hay un Tractor en el ayuntamiento. "Supongo que tendré uno –ríe Antonio– aunque yo no lo conozco. Cristina tampoco tiene". La aludida, Cristina Felicia, sonríe en una mesa del club social del pueblo, situado junto a la iglesia. Ejerce de alguacila. "Vivo en Sangarrén, aquí cerca; soy de Rumanía y llegué a Piracés buscando trabajo, aquí salió una plaza y me quedé. La gente es muy amable, y eso te hace estar a gusto, no pensar en ir a otro sitio. La Peña Mediodía me encanta, y también pasear cuando tengo tiempo".

Otro enclave muy querido en Piracés es la Fuente del Pozo, con su escalinata y el hermoso verdor sobre la piedra en la caverna; hasta mediados de los 70 surtía de agua al pueblo, aunque se racionaba. "No era muy caudaloso, y había guarda para que solamente se llevaran una cántara por persona; yo recuerdo llegar de crío con la burreta y mi tío Marcos a llenar para mi casa", apunta Antonio.

Una de las reclamaciones más encendidas de los habitantes de Piracés tiene que ver con la televisión. Desde hace un año hay cortes continuos en las emisiones, y Antonio entiende que eso ya es inadmisible. "No vemos la televisión con tranquilidad. Ya no sabemos si es problema de repetidor, de señal o qué. Se para y tarda en llegar; depende de lo que estés viendo te quedas sin saber el tiempo que va a hacer, quién ha metido el gol o quién es el traidor en la película. Mucho político hablando de 4G, y los cuatro abuelos que queremos ver la tele tranquilamente no podemos, resulta que hay que ir a Grañén o Huesca para verla tranquilos. Es verdad que han venido muchas veces a revisar el tema, y parece que no hay una solución clara. El alcalde ha hablado con todo el mundo para tratar de arreglar el problema, y nada. La carretera hacia Huesca también tiene cinco kilómetros muy malos desde aquí, porque falta mantenimiento. Al menos en ese terreno ya dicen que se va a arreglar; a ver si es verdad".

Una escultura del proyecto ‘Arte y Naturaleza’
Junto a otras cinco localidades oscenses, Piracés participó en su día del proyecto ‘Arte y Naturaleza’. La obra que luce en las afueras de la localidad es ‘Árboles como arqueología’, del gallego Fernando Casás, erigida en 2003. Consta de ocho monolitos de granito negro de más de cinco metro de altura, dispuestos en semicircunferencia irregular, con dos olivares centenarios en el centro. La poética de este trabajo alude al antiguo bosque negro de la zona, y está situada en un alto de arenisca roja que permite divisar buena parte de los Altos Monegros. La Maladeta, Abiego, Pineta, Berdún y Belsué también tienen obras de este proyecto.

En cuanto al patrimonio religioso, la principal referencia es la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol. El templo se halla en obras y se espera que concluyan en esta próxima primavera. Se levantó en la segunda mitad del siglo XVI y está construido en sillería, de planta rectangular, con nave única y dos capillas laterales. El acceso a la iglesia, situado en el muro meridional, se realiza atravesando un pórtico moderno abierto en su frente que cuenta con cubierta de teja a una sola vertiente sostenida por vigas. La portada tiene una composición clásica y es de arco de medio punto moldurado, que se apoya en impostas en resalte y con semicolumnas encajadas en las jambas. La torre campanario es una obra de sillería de cuatro cuerpos; los tres primeros son de planta cuadrada y el último sería un añadido del siglo XVIII.

En datos

Comarca: Hoya de Huesca.

Población: 104.

Distancia a Huesca, su capital de provincia: 18 km.

Los imprescindibles

Virgen de la Corona

Esta ermita, de orígenes románicos (siglo XII) exhibe importantes remodelaciones de los siglos XVI y XVIII. Acuden a ella romeros de buena parte de los pueblos de alrededor. También hay una fuente aljibe de origen árabe, del siglo X.

La fauna ornitológica

En Piracés son abundantes los nidos de abejaruco (foto), una de las especies más típicas de toda la zona junto con el alcotán, el águila real o el mismísimo búho real. Los amantes de la aves tienen al municipio como un destino privilegiado.

Yacimiento del Portillo

Son los restos de un asentamiento del período Calcolítico; allí se halló cerámica campaniforme, hoces y molinos, un hogar de piedras en disposición circular, botones con perforaciones en ‘V’, punta de sílex y un punzón de cobre.


Etiquetas
Comentarios