Despliega el menú
Huesca

Dos apuñalados en una reyerta entre familias por un matrimonio concertado

Las familias, procedentes de Sabiñánigo y Lérida, se dieron cita en Huesca. El padre de uno de los jóvenes está acusado de herir con arma blanca al progenitor y la abuela del otro

Imagen de las armas incautadas
Imagen de las armas incautadas
Policía Nacional

Agentes de la Policía Nacional detuvieron el pasado lunes en Huesca a un hombre que apuñaló a dos personas en el transcurso de una reyerta originada por un conflicto entre dos familias procedentes de otras localidades. Los dos heridos por arma blanca han sido intervenidos quirúrgicamente de las lesiones graves que presentaban y evolucionan favorablemente. El juzgado número 5 de Huesca ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza contra B. H. H. por un presunto delito de lesiones con arma blanca y/o tentativa de homicidio.

Los hechos ocurrieron la madrugada del 27 de noviembre, cuando dos familias, una residente en Sabiñánigo y otra en Lérida, concertaron un encuentro en el barrio del Perpetuo Socorro de Huesca, al objeto de "arreglarse y encontrar" a dos jóvenes, uno de cada familia. Estos, al parecer, habían mantenido relaciones sexuales, siendo la chica menor de edad, según el relato de los hechos que de forma indiciaria figura en el auto de prisión. Una vez allí, y ante la negativa de los padres de la menor a concertar un matrimonio, se inicia una pelea en la que el progenitor del otro joven, B.H.H., clava un cuchillo en el abdomen de Julián P. G. y en el tronco de María G. C., padre y abuela de la menor.

El informe médico forense de valoración de las lesiones describe que los dos heridos presentan lesiones compatibles con una etiología violenta provocada con un arma blanca. Así, Julián P. G tiene una herida en el abdomen y la abuela, en el tronco.

La familia de Lérida, a la que pertenece el presunto agresor, estaba compuesta por siete personas, y la procedente de Sabiñánigo, por seis. Según la Policía, los primeros trataron de huir a bordo de un vehículo, con fuertes acelerones, que fue interceptado por una patrulla. Los agentes observaron cómo dos de los seis integrantes de la familia de Sabiñánigo se llevaban las manos al abdomen, presentando ambos heridas incisas. Solicitaron asistencia médica para los heridos, que fueron atendidos in situ y trasladados al hospital San Jorge, donde fueron intervenidos quirúrgicamente.

En el lugar de la agresión, los agentes recuperaron el arma utilizada para acometer las lesiones, un cuchillo con filo de 17 centímetros. Asimismo identificaron al autor de las mismas, tratándose de uno de los ocupantes del vehículo que intentaba darse a la fuga, procediendo a la inmediata detención del mismo por delito de lesiones. Durante el registro efectuado en el vehículo en el que trataban de huir los miembros de la familia de Lleida, los agentes incautaron más armas blancas, concretamente un machete de 40 centímetros de hoja, una bayoneta de 16 centímetros de filo, una navaja de 16 centímetros de hoja y un arma de descarga eléctrica. Todas ellas catalogadas como armas prohibidas, por lo que sus propietarios han sido denunciados por la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana.

Riesgo de fuga y reiteración delictiva

En la comparecencia del detenido ante el juez, el Ministerio Fiscal solicitó la prisión por entender que había indicios suficientes de su participación y por existir riesgo de fuga y reiteración delictiva. Mientras, la defensa se mostró contraria a esta medida.

En el auto de prisión, el magistrado se ha inclinado a favor de las tesis de la Fiscalía, una vez leído el atestado policial, los informes del servicio de urgencias y del médico forense, y a la vista de la declaración en comisaría del  investigado, así como en el hospital de los perjudicados. "Existen motivos que justificarían la agresión, se ha encontrado armas blancas y la versión del investigado no es coherente con el informe policial", indica el auto de prisión.

El detenido, tanto ante la Policía como ante el juez, negó que clavara ningún cuchillo a los dos perjudicados y que portase ningún tipo de arma blanca, afirmando ser él la primera víctima de los hechos, ya que sufrió un golpe y se desmayó nada más bajar del coche. No obstante, sí reconoce el motivo por el que bajó y la existencia de la discusión. Pero esta versión no coincide con el informe policial y destaca el hallazgo de las armas en su vehículo, "lo que abunda en la idea del propósito hostil con el que venían", señala el magistrado.

Por último, el juez señala que la medida de prisión está justificada para evitar "la reiteración delictiva debido a la ofensa que dice el denunciado se ha producido, según su ley gitana, y al hecho de la proximidad de la reyerta, y de que la misma aún no haya sido positivamente resuelta". Igualmente existe un riesgo de fuga, derivado de la posible pena a imponer.

Etiquetas
Comentarios