Huesca

El Ejército atribuye a un hecho "fortuito" el disparo sufrido por un comandante en Jaca

El oficial, que supervisaba un ejercicio con fuego real, es el jefe de Instrucción y Adiestramiento de la Escuela Militar de Montaña

El campo de tiro está a 4 kilómetros de Jaca
Laura Zamboraín

El Ejército de Tierra afirma que el disparo que este martes causó heridas muy graves y posteriormente la muerte al comandante Fernando Yarto, destinado en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca (Emmoe), mientras supervisaba un ejercicio con fuego real en el campo de tiro Las Batiellas, fue "fortuito". El tiro le alcanzó la ingle. La herida fue finalmente mortal, ya que le afectó a la arteria femoral, aunque tras ser atendido sobre el terreno y luego en los hospitales de Jaca y Huesca, fue intervenido e ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos

El fallecido, Fernando Yarto, de unos 40 años, era profesor del curso de montaña que se está impartiendo en la Emmoe desde septiembre. De hecho era el jefe del departamento de Instrucción y Adiestramiento. Natural de Burgos, estaba asentado en Jaca desde hace 20 años. Miembro del Grupo Militar de Alta Montaña desde el año 2000, era el responsable de la planificación de sus actividades. Había participado en varias expediciones internacionales y posee dos cimas de 8.000 metros: el Cho-Oyu en el año 2001 y el Gasherbrum II en el 2006.

El accidente que le causó la muerte ocurrió sobre las 7.30 del martes en el campo de tiro Las Batiellas, zona de entrenamiento situada a 4 km de Jaca, durante un ejercicio táctico con fuego real en el que se utilizan siluetas humanas, en ocasiones dentro de los edificios. A esa hora todavía había poca luz. Supervisaba un ejercicio programado, afirmó la oficina de prensa  del Ejército de Tierra, "cuando un disparo fortuito le alcanzó en la zona inguinal".

La práctica se desarrolló a lo largo de la noche, y concluyó por la mañana, con medio centenar de militares procedentes de otras unidades de España, según declaraciones de la oficina de comunicación de la Escuela de Militar de Montaña a Europa Press.

El disparo entró por detrás

El disparo le entró por detrás, por un gluteo, y fue a parar a la zona inguinal, causando daños en las arterias femoral e ilíaca. Este tipo de heridas provoca graves hemorragias, a veces fatales. Sin embargo, pudo ser atendido rápidamente por el médico de la unidad, que como es habitual en este tipo de ejercicio siempre se encuentra presente durante su realización, precisaron desde el Ejército de Tierra.

Posteriormente fue trasladado en una uvi móvil, también de la unidad, al hospital de Jaca y tras ser estabilizado por el equipo médico, se decidió su evacuación en un helicóptero del 112 al San Jorge de Huesca, donde ingresó con pronóstico muy grave. El comandante fue intervenido quirúrgicamente para reconstruirle las arterias afectadas y posteriormente ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Hasta el campo de tiro se desplazaron efectivos del Ejército de Tierra y agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Huesca para investigar lo sucedido. Esta última es la encargada de la investigación oficial, de acuerdo con el juzgado, mientras que el Ministerio de Defensa abrirá un expediente interno.

Según han recalcado desde el Ejército de Tierra, se trata de un hecho fortuito. El general-jefe de la Tercera Subinspección, Jesús Llorente Vicente, que ayer por la mañana asistió a un acto en el cuartel Sancho Ramírez de Huesca poco después de conocerse el suceso, no pudo detallar las circunstancias concretas del mismo, que él calificó como «un accidente». «Sé que estaban haciendo instrucción en Batiellas, que es un campo de instrucción cerca de Jaca», comentó a preguntas de los periodistas, lamentando lo ocurrido.

Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Huesca, Isabel Blasco, que participó en el mismo acto en el acuartelamiento, también se refirió a «un accidente, igual que ocurren en diferentes profesiones».

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