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Huesca

Tres militares han muerto en acto de servicio desde 2016

Uno falleció durante la búsqueda de un desaparecido, otro durante unas prácticas de escalada y el último mientras supervisaba un ejercicio con fuego real.

Un accidente le costó la vida a un militar en Canfranc en unas prácticas de escalada
Un accidente le costó la vida a un militar en Canfranc en unas prácticas de escalada
Javier Blasco/Heraldo

Tres militares han fallecido en los dos últimos años en la provincia en acto de servicio. El 2 de agosto de 2016 murió el soldado Rubén Rangel Vizuete de 25 años, como consecuencia de un desprendimiento de rocas mientras realizaba unas prácticas de escalada en Canfranc. Otros cinco compañeros, todos de la tercera compañía del batallón Pirineos del Regimiento de Cazadores de Montaña Galicia 64 de Jaca, resultaron heridos.

Cuando sucedió el fatal accidente, esta unidad realizaba la instrucción de adiestramiento diario, que en ese día correspondía a prácticas de escalada. El militar fallecido , que llevaba casco como sus compañeros, estaba en la parte de abajo de la pared, comenzando a ascender y allí le alcanzaron las rocas.

Solo unos meses antes, el 30 de abril, Víctor Martín Rebollo, de la Unidad Militar de Emergencias, perdió la vida al despeñarse por un barranco cuando participaba en la búsqueda de un montañero desaparecido en Bujaruelo (Torla). Zaragozano, de 32 años, formaba parte del IV Batallón de Intervención en Emergencias.

El soldado se precipitó por el barranco de Ordiso y sufrió una caída de más de 40 metros, en una zona próxima a San Nicolás de Bujaruelo . Efectivos médicos de la propia UME y del servicio 112 de Aragón, así como especialistas de los equipos de montaña de la Guardia Civil acudieron de inmediato en su auxilio, sin que pudieran salvar su vida.

El último de ellos falleció el 10 de octubre de 2018 a causa de un disparo fortuito que sufrió mientras supervisaba un ejercicio con fuego real. Fernando Yarto, de 40 años, era comandante destinado en la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca (Emmoe) y llevaba ejerciendo como profesor ahí desde septiembre.

El accidente ocurrió sobre las 7.30 de la mañana en el citado campo de tiro Las Batiellas, durante un ejercicio táctico con fuego real en el que se utilizan siluetas humanas, en ocasiones dentro de los edificios. A esa hora todavía había poca luz. Supervisaba un ejercicio programado con medio centenar de militares cuando un disparo fortuito le alcanzó en la ingle. 

La herida resultó ser fatal al afectarle la arteria femoral y, a pesar de que el militar, natural de Burgos, fue atendido sobre el terreno y luego en los hospitales de Jaca y Huesca, falleció un día después.

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