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Huesca

Tramaced denuncia el "abandono" del Obispado de Huesca con su iglesia

El alcalde, Pascual Inglán, exige una actuación urgente de rehabilitación para eliminar el "riesgo real" que supone el templo sobre las personas y vehículos que pasan los alrededores y sobre los inmuebles colindantes

El edificio está lleno de grietas y desperfectos
El edificio está lleno de grietas y desperfectos
P. I.

El Ayuntamiento de Tramaced ha levantado la voz contra el "abandono y total despreocupación" que, a su juicio, muestra el Obispado de Huesca con su iglesia parroquial dedicada a San Miguel, un edificio de estilo gótico aragonés del siglo XVI. Y es que su "falta de mantenimiento y conservación" conlleva desde hace muchos años un "riesgo real" tanto para las personas y vehículos que circulan por los alrededores como para los inmuebles colindantes.

El alcalde de Tramaced, Pascual Inglán, critica que pese a las numerosas gestiones realizadas por la Corporación municipal, el Obispado no ha realizado ninguna actuación. Han alertado de la caída de cascotes y su último requerimiento ha sido para que vallen la iglesia con la finalidad de evitar daños "pero ni siquiera nos ha contestado", se queja.

No es la primera vez que se pone de relieve el mal estado de conservación del templo ya que en abril de 2009, en Jueves Santo, tuvo que ser clausurado por el derrumbe de parte de la torre, que obligó a desalojar cuatro viviendas. Se hizo una inversión de unos 300.000 euros (el Gobierno de Aragón asumió el 50%, la diócesis, un 35% y el Ayuntamiento de Tamaced el 15% restante con la ayuda de donativos), pero ya entonces, pidieron que continuaran las obras de rehabilitación.

Inglán asegura que al poco tiempo de aquellas obras en la torre volvieron a aparecer las grietas y actualmente la inversión que sería necesaria para acometer las necesidades que presenta el templo superaría los 400.000 euros, según sus cálculos, "y un pueblo de 100 habitantes no puede asumir ese gasto".

Además, avisa del peligro de caída que suponen los nidos de cigüeñas que ahora ocupan la torre. "Hace dos años se destinaron 6.000 euros de las colectas a arreglar los tejados y ahora están otra vez igual de mal", lamenta el alcalde.

Ante la clausura del templo, el Consistorio ha habilitado las antiguas escuelas para que se puedan realizar actos religiosos y también pone a disposición el salón de baile cuando hay entierros "sufragando todos los costes económicos que estos servicios llevan consigo", subrayan.

El alcalde de Tramaced lamenta la actitud del Obispado de Huesca y advierte de que si el peligro va en aumento, seguirán la misma política que con otros edificios que hay en ruina en el pueblo, a cuyos propietarios han requerido que actúen o que los derriben. "La iglesia se está deteriorando y al final se caerá por sí sola así que ¿por qué va a tener un trato diferente?", destaca.

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