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Más de 220 acampadas juveniles estrenan el decreto que endurece los requisitos de seguridad

El plan de evacuación, ahora obligatorio, es el aspecto que más dudas ha suscitado con la nueva normativa. El año pasado se detectaron incidencias en 91 actividades

Aragón estrena este verano el nuevo decreto de actividades de tiempo libre, que endurece los requisitos de seguridad, lo que no ha sido obtáculo para que de nuevo haya un aluvión de acampadas, colonias y campos de trabajo. El Instituto Aragonés de la Juventud (IAJ) ha contabilizado hasta ahora 224 comunicaciones de otros tantos campamentos, que moverán a 12.860 menores, 2.002 monitores, 224 directores y 447 personas de apoyo (cocina, desplazamiento, guías…), pero es seguro que la cifra se irá incrementando a lo largo del verano.

Huesca concentra el grueso de las acampadas (63%), y sobre todo las comarcas de Sobrarbe y Jacetania, promovidas por asociaciones, parroquias y, cada vez más, empresas. Hasta el día 19 se habían comunicado 29 en Teruel, con 2.401 menores, 388 monitores y 129 personas de apoyo; 52 en Zaragoza, con  2.236 participantes, 359 monitores y 52 personas de apoyo; y 143 en Huesca, 8.223 niños y jóvenes, 1.235 monitores y 292 personas de apoyo.

Los primeros arrancan la próxima semana, con las vacaciones escolares. Una de las novedades es que se pasa de simplemente tener que notificar la actividad a realizar una declaración responsable detallando el personal y sus titulaciones (director, un monitor por cada 10 participantes y responsables de primeros auxilios y seguridad). Además es obligatorio un plan de emergencia, con la realización de un simulacro de evacuación las primeras 24 horas.

La aplicación del nuevo decreto no ha afectado al número de actividades, afirma el director del IAJ, Adrián Gimeno. «Cuando se aprobó hubo muchas preguntas y dudas sobre la aplicación, sobre todo referidas a cómo presentar la declaración responsable y al plan de evacuación, que ahora es obligatorio», explica. Para facilitar los trámites, el Instituto Aragonés de la Juventud planteó un modelo que símplemente hay que adaptar a las características de cada actividad.

Las inspecciones

Los inspectores comprobarán el cumplimiento del decreto. «Intentaremos llegar al mayor número posible de campamentos, sobre todo a los más numerosos o a aquellos que en función de la ubicación o las actividades de aventura tienen más riesgo», asegura Gimeno. En todo caso, las infracciones son escasas. En la campaña de 2017 se detectaron incidencias en 91 actividades, ninguna grave, por lo que se les indicó que procedieran a subsanarlas. La más frecuentes eran por retrasos en el simulacro de evacuación (48%), principalmente, precisa Gimeno, porque antes de darles tiempo a realizarlo, llegaban los inspectores. El resto tenían que ver con el director (10,4%), requisitos de instalación (16,8%), equipamiento (6,4%), documentación (4,8%) y otros (12,8%).

El número de monitores del nuevo decreto ya se venía respetando anteriormente, pese a no ser obligatorio, de manera que en 2017 solo dos actividades no alcanzaban esta ratio.

Otra de las novedades es la obligación de disponer en las salidas y durante la realización de actividades de aventura «de los medios técnicos necesarios que les permitan contactar en todo momento con el 112», aunque se esté en una zona sin cobertura de telefono móvil. El IAJ ha publicado un tríptico en su página web con distintas opciones, como los teléfonos por satélite, los localizadores Spot o las app para el envío de coordinadas mediante una llamada al 112. Resultan útiles, aclara el director del IAJ, para acampadas itinerantes, que son las menos (hubo 14 en 2017), ya que las instalaciones fijas situadas en zonas de sombra ya cuentan con medios.

Los datos de todas las acampadas que figuran en la declaración responsable se comunicarán al centro de emergencias del 112, a la Guardia Civil o a las Comarcas para que sepan cuántos menores hay, su localización o dónde se deben evacuarlos llegado el caso.

Villanúa, el primero del ránquin

El municipio de Villanúa encabeza el ranquin de los lugares elegidos para realizar acampadas juveniles en sus distintas modalidades. Aunque aún no hay una cifra cerrada, en 2017 pasaron por la localidad más de 3.000 niños. Dispone de tres albergues y tres instalaciones municipales para campamentos. Los hay deportivos, de actividades en la naturaleza, de circo y hasta de mini-chefs. Ya la próxima semana habrá dos campus de fútbol y baloncesto.

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