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Huesca

Cuatro niñas de Huesca demuestran que programar también es cosa de chicas de Primaria

A través del ‘Technovation challenge’ han sumado los apoyos necesarios para sacar adelante su ‘app’ tecnológica, que prevén lanzar antes de que termine el curso escolar.

Las alumnas oscenses Alejandra, Paula, Sara y Valeria con su profesora de robótica, Patricia Heredia, en una de las fases del concurso internacional de emprendimiento tecnológico femenino.
Las alumnas oscenses Alejandra, Paula, Sara y Valeria con su profesora de robótica, Patricia Heredia, en una de las fases del concurso internacional de emprendimiento tecnológico femenino.

A Alejandra, Paula, Sara y Valeria, alumnas de primaria de los colegios Santa Ana, Salesianos y Juan XXIII de Huesca, de mayor les gustaría ser como su profesora Patricia, la ingeniera que en sus ratos libres les enseña robótica en una academia oscense.

"Yo empecé de pequeña viendo tutoriales en Youtube, pero entonces no había ninguna academia en Huesca. Cuando abrió esta me avisó mi padre y me quise apuntar. Empecé en tercero, con ocho años, y este me he apuntado otra vez", cuenta ilusionada Valeria Corrales, de 9 años, quien sueña con ser "ingeniera", como su mentora.

Juntas han desarrollado en el centro tecnológico oscense Minivinci una 'app' con la que pretenden demostrar que "la programación es también cosa de chicas", de manera que otras niñas de su edad se animen a adentrarse en el mundo de la tecnología.

"Ellas desde el principio querían ver si podían llegar a niños y niñas de todas partes, porque pensaron que si aquí en Huesca solamente hay una academia de este tipo, en pueblos más pequeños todavía es más difícil que te enseñen cosas específicas de robótica", explica Patricia Heredia, ingeniera de telecomunicaciones y profesora de todas ellas.

Desde que se embarcaron hace tres meses en esta iniciativa les unen ya tres siglas: 'G2P, Girls to Program', la aplicación de móvil que han creado para ayudar a "niñas de todo el mundo" a aprender a programar cuando no se tienen más recursos que Internet y muchas ganas.

Tras participar en el concurso internacional de emprendimiento femenino 'Technovation challenge', que premia con financiación al proyecto ganador, han sumado los apoyos necesarios para desarrollar esta app que prevén lanzar antes de que termine el curso escolar. 

"Las niñas están muy contentas porque aunque no se hayan clasificado para ir a Sillycon Valley, les ha reportado mucho la experiencia. Tenían la ilusión de ir allí, pero lo que les importaba de verdad era hacer realidad esta aplicación, y la gente nos la está pidiendo. Hemos conseguido incluyo el apoyo de multinacionales, así que vamos a sacarla igualmente dándole un empujón en estos dos meses", añade Heredia, quien avanza que probablemente para el verano esté ya la primera versión disponible para Android. 

Esta ingeniera de telecomunicaciones, que dejó la empresa privada para dedicarse a inculcar vocaciones, a "hacer que niños y niñas sean inventores", asegura que en su clase -como sucede en muchas ingenierías y en determinados puestos en empresas- las alumnas siguen siendo minoría, por eso siempre está buscando nuevos proyectos que consigan promover un cambio social en este ámbito.

Así, hace apenas unos meses, con el apoyo de otras aragonesas compañeras de profesión, fundaron en Zaragoza la asociación sin ánimo de lucro Mulleres Tech (avalada por Google) e imparten charlas tecnológicas para dar visibilidad a la mujer en el campo de la tecnología.

Para vencer estereotipos, un ejercicio que propone a diario en sus clases es cerrar los ojos e imaginar la figura de un 'hacker'. "Les intentamos hacer que busquen modelos femeninos en los que inspirarse, porque lo que sucede muchas veces es que ven a un señor gordo comiendo pizza y programando en el ordenador o en el salón de su casa... Cuando al final una niña del concurso te dice que quiere ser ingeniera de telecomunicaciones, "como tú", pienso que hemos conseguido algo", afirma agradecida Patricia.

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