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Huesca

El caballo vuelve a vencer al hombre en el desafío de Lanaja

Por primera vez, han medido sus fuerzas un equipo mixto de relevistas y dos caballos, que han sido montados por un jinete y una amazona.

Desafío hombre -caballo en Lanaja
Desafío hombre -caballo en Lanaja

El caballo ha vuelto a ganar al hombre en el singular desafío de Lanaja. El duelo, de larga tradición, ha resultado vibrante. De hecho, la victoria ha estado en juego hasta la última vuelta.

Además, ha sido una edición especial. Por primera vez, han medido sus fuerzas un equipo mixto de relevistas y dos caballos, Rayo y Pachi, que han sido montados por un jinete, Sergio Alayeto, y una amazona, María Teresa Avilés. De este modo, hombres y mujeres han compartido protagonismo y por supuesto, ilusión y nervios.

El equipo humano ha estado formado por reconocidos atletas: César Larrosa, Erika Torner, Daniel Fuentes, Blanca Sayas, Alberto Susín y Anais Cazo, que han realizado una gran carrera. "Hemos dado todo, pero ha sido imposible", han señalado. Del conjunto, algunos eran veteranos, entre ellos, Daniel Fuentes, que ha participado en seis ediciones. En dos de ellas, logró vencer al caballo. Además de buscar la revancha, el joven ha asegurado que repite año tras año al tratarse de una experiencia "única, emocionante y muy divertida".

En total, caballos y atletas han completado 12 vueltas al circuito diseñado, es decir, unos 3 kilómetros, que han resultado apasionantes para los asistentes, que han llenado la pista situada junto al campo municipal de fútbol. Antes de tomar la salida, la amazona ha asegurado estar "muy nerviosa, ya que la yegua está habituada a travesías, pero nunca ha participado en una carrera". "No sé cómo reaccionará", ha señalado Avilés, que ha tenido que sustituir en el último momento a su hija, Adriana Rodríguez, aquejada de una lesión en el tobillo.

A pesar de sus temores, Pachi ha tenido un gran comportamiento y ha mantenido el ritmo de los atletas. Por su parte, Rayo, que contaba con la ventaja de haber participado en las dos últimas ediciones, ha sido el encargado de intensificar el ritmo y en el último relevo, adelantar a los relevistas, que habían logrado colocarse de forma momentánea por encima de la yegua.

Para equilibrar las fuerzas, el hombre ha corrido por el interior del circuito y el caballo, por fuera. En otras ocasiones, las trabas han sido mayores y por ejemplo, el equino ha cambiado de jinete o ha tenido que superar una curva en forma de vértice. También ha llegado a enfrentarse con un tractor o con varios ciclistas. A pesar de ello, de las 20 ediciones disputadas, 14 han sido para el caballo y 6 para el hombre.

La actividad, que se desarrolla en el marco de las fiestas de San Mateo, surgió en los años 50. En aquel entonces, el alcalde de Lanaja, Jesús Abad, apostó con el médico Serafín Gazol a que el vencedor de la carrera pedestre sería capaz de ganar a un caballo. Así, tras recoger una recompensa entre el público, se celebró la carrera. El hombre fue Alberto Murillo, de Leciñena, y el caballo estuvo montado por Jenaro Cazcarro. La carrera constó de 25 vueltas y venció el caballo.

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