Huesca

Ansó muestra a los visitantes las grandes joyas de su ropero

El Día del Traje Tradicional Ansotano celebra este domingo una nueva edición.

Una mujer con su traje regional ansotano, en una imagen de archivo.
Ansó muestra a los visitantes las grandes joyas de su ropero
Javier Blasco

El traje de comunión o saigüelo, de bautizo, el de confirmación o del periquillo, o el de fiesta, que irá acompañado de un tocado con churros si la que lo porta está soltera, y que se cubre con un pañuelo en el caso de estar casada. Estos son algunos de los más de una docena de tipos diferentes de trajes tradicionales con los que cuenta la localidad de Ansó, y que podrán contemplarse este domingo en cada rincón del pueblo. La vestimenta típica de este municipio del Pirineo es una de las más admiradas y llamativas dentro de todo Aragón, y también a nivel nacional, ya que la alcaldesa, Montserrat Castán, puntualiza que está considerado "uno de los diez trajes más peculiares de España", y así lo confirma esta jornada dedicada exclusivamente a darlo a conocer, casi a modo de homenaje, que no deja de crecer cada edición en el número de visitantes. De hecho, desde el año 2011 se considera Fiesta de Interés Turístico Nacional.

En la entrega de este domingo, la número 47, se espera que pasen por Ansó en torno a 2.000 personas, atraídas por la riqueza de las telas, la forma y sus complementos que se exhibirán durante todo el día. "El corte que tiene, el colorido... llaman mucho la atención, además dentro de un escenario tan pintoresco como es el propio pueblo de Ansó, típico de montaña y muy bien conservado, resulta una estampa muy bonita", relata la alcaldesa de la localidad.

Así, saldrán de los roperos ansotanos un centenar de vestimentas diferentes, ya que estas ropas típicas varían en función de la edad del portador, además de si se utilizaban para una ceremonia o bien como ropa diaria de labor. Algunas pertenecen al fondo municipal, que consta de 82 prendas diferentes, donadas o compradas por el Ayuntamiento, muchas restauradas. Aunque con la llegada de este día, todos los vecinos del pueblo abren sus propios roperos para ataviarse de manera tradicional y poder lucir los trajes durante toda la jornada. "A partir del mes de agosto se abre una lista en la que los vecinos que lo deseen se pueden apuntar para lucir uno de los trajes que componen el ropero municipal. Después se reparten en función de las características de cada uno", relata Castán, que asegura que siempre es más el número de peticiones que de prendas, porque la gente "vive con intensidad esta jornada":

Todos ellos se podrán apreciar con detalle en el desfile que tendrá lugar en torno a las 11.45 en la plaza de Domingo Miral, y en el que participarán unos centenar de vecinos del pueblo, vestidos con los trajes que pertenecen al consistorio, además de particulares. Antes, los visitantes ya habrán podido conocer las vestimentas dentro de las escenificación de las costumbres típicas ansotanas en el núcleo urbano, que se desarrollará desde las 10.00. "En ese aspecto, son los propios vecinos los que se organizan, y muestran en diferentes calles y plazas escenas de la vida cotidiana de principios de siglo, como un fogaril o el momento de colocarse el traje y peinarse", relata la representante municipal.

El programa se iniciará a primera hora de la mañana, con el reparto de migas a modo de bienvenida, a partir de las 9.00 en la Fuente Alta. La jornada transcurrirá similar a la de entregas anteriores, variando cada año el merecedor del galardón que entrega el Ayuntamiento como reconocimiento a personas o instituciones que colaboran con el Traje Ansotano. En este caso, la premiada será Elena Gusano por sus estudios sobre Ansó, que recibirá la distinción minutos antes de que se inicie el desfile y después de que la alcaldesa salude a los vecinos desde el balcón del ayuntamiento.

Después, habrá misa cantada por la Coral Ansotana, y comida conjunta para los invitados. Finalizará la jornada la actuación en la plaza de Ciria y bueno en aragonés’.

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