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Huesca

Quejas por las acampadas ilegales y la suciedad en el entorno del festival Pirineos Sur en Lanuza

El éxito de los últimos conciertos, con casi 10.000 personas, desbordó la zona de acampada y el pueblo amaneció rodeado de tiendas. Hace dos años los vecinos ya denunciaron esta situación.

La cara B de Pirineos Sur. Varias personas durmiendo en sacos junto al lavadero del pueblo.
La cara B de Pirineos Sur. Varias personas durmiendo en sacos junto al lavadero del pueblo.
Heraldo

Los vecinos de Lanuza se encontraron el pasado fin de semana con el pueblo tomado por los campistas. Tiendas plantadas en las fincas que rodean el casco urbano, caravanas pernoctando en el pueblo y las calles con basura, orines y excrementos. "Es la cara B de Pirineos Sur", denuncian, una situación que achacan "a la carencia de infraestructuras" del festival. El viernes y el sábado reunió a casi 10.000 personas en los dos últimos conciertos, un público mayoritariamente joven que desbordó el área de acampada dispuesta por la organización.

"La gente aparcó y acampó donde quiso. Fue un desastre. No se trata solo del impacto visual, es un problema de seguridad. La carretera se colapsa y esto se convierte en una ratonera. Si sucede algo allí, pagaremos las consecuencias", advirtió Sandra Navarro, presidenta de la Asociación Cultural de Lanuza. Además, los dos baños portátiles montados en el pueblo resultaron insuficientes y la gente hacía sus necesidades en la calle.

Los vecinos de Lanuza, a través de la junta de propietarios, ya remitieron una carta de queja a la Diputación Provincial en 2015 por las molestias derivadas de la acampada ilegal y la suciedad, y denunciaron la dejadez de la organización en cuanto a habilitar los medios necesarios para impedirlo. "No se molestaron en contestar y todo ha ido a peor", afirmó Sandra Navarro, quien recordó que el festival lo coorganizan dos instituciones, la Diputación de Huesca y el Ayuntamiento de Sallent de Gállego.

Según denuncian los vecinos, el área habilitada a orillas del embalse es totalmente insuficiente para pernoctar cuando actúan grupos que atraen a público joven. "Hay gente que no tiene dónde acampar y lo hace donde puede. No se puede favorecer la acampada libre, que en Aragón está prohibida", indicó la presidenta del colectivo vecinal. Quiso dejar claro que Lanuza apoya el festival, "muy positivo para la economía de la zona".

Por él han pasado este año 60.000 personas. El concierto del viernes por la noche congregó a 4.200 espectadores, cifra superada el sábado, ya que Kase O. llenó el aforo con 5.300, mayoritariamente jóvenes.

"Tenemos que valorar lo ocurrido y ver posibles soluciones", señaló la diputada de Cultura, Berta Fernández, quien reconoció que hubo "mucha más gente de la que cabe en el área de acampada", una situación fuera de su control, justificó, "porque en ningún sitio dice que con la entrada del festival se tenga derecho a campin". Destacó que en los 17 días que dura no ha habido problemas, "excepto estos dos". Lamentó las posibles molestias y aseguró que "se ha intentado agilizar los servicios de limpieza y devolver todo a la normalidad lo antes posible".

La zona de acampada, a 2 km de Sallent, está acondicionada con los servicios mínimos y dispone de casi 1.000 plazas, que casi siempre son suficientes, aunque el perfil del público del pasado fin de semana era más propicio para ocupar este tipo de alojamiento, ya que solo se paga 2 euros por persona y noche y 2 euros por tienda. En previsión de una avalancha de campistas, el fin de semana del 28 y 29 de julio solo se podía acceder previa presentación de la entrada a uno de los dos conciertos. Ya en las redes sociales del festival se avisó de que estaba completo, "pero a pesar de ello siguió llegando gente", comentó Fernández.

La situación provocó no solo las quejas de los vecinos de Lanuza. En el Facebook del festival, hay comentarios que, al tiempo que alaban la programación, critican "la mala organización de la zona de acampada", "la caótica organización del tráfico" e incluso cuestionan la seguridad por el colapso de la carretera.

La Diputación no quiere ampliar ese alojamiento porque trata de potenciar el uso de los servicios hoteleros de Sallent. De hecho, reservando con la Asociación Turística del Valle de Tena se aplica un descuento de un 20% en las entradas.

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