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Huesca

La catedral de Huesca, que lleva tres años con una malla protectora, tendrá por fin un plan director

La red se colocó en la fachada sur en julio de 2014 de forma provisional, tras la caída de cascotes a la calle. La DGA reserva 25.000 euros para elaborar el reclamado documento técnico.

Para retirar las mallas de la fachada sur de la catedral hace falta una intervención presupuestada en 150.000 euros.
La catedral de Huesca, que lleva tres años con una malla protectora, tendrá por fin un plan director
Rafael Gobantes

La catedral de Huesca tendrá, por fin, un plan director. Está pendiente desde 1998, cuando se marcaron las directrices para que, a través de convenios entre el Ministerio de Cultura y los gobiernos autonómicos, las sedes catedralicias contaran con un programa de restauración de futuro. Se redactaron los de las seos de Barbastro y Jaca, pero no el templo oscense, a pesar de que es el único que conserva todo su entorno. Este se halla en condiciones lamentables.

El departamento de Cultura del Gobierno de Aragón ha reservado 25.000 euros para empezar a elaborar el documento. Es el único dinero que, salvo urgencias, se destinará este año a la catedral de Huesca, que no aparece en el anexo de inversiones de los presupuestos autonómicos de 2017, a pesar de que se lleva tiempo esperando una partida de 150.000 euros para reparar la parte superior de la fachada sur. Hace tres años que este lateral, que da la calle Palacio, luce una malla protectora ante el riesgo de que vuelvan a desprenderse cascotes a la vía pública, como ocurrió en julio de 2014. La solución se adoptada entonces de forma provisional.

La redacción del plan director responde al mandato de las Cortes de Aragón, que recientemente aprobaron, con la abstención del PSOE y el Grupo Mixto, una petición del PP en este sentido. El documento incluirá el proyecto topográfico, el fotogramétrico (fotografías con dimensiones reales del monumento en las que se permite apreciar cualquier detalle) y otros trabajos técnicos previos. Unas semanas antes, Ciudadanos y Cambiar dieron su respaldo a la misma petición por parte del grupo popular en el Ayuntamiento de Huesca.

José María Nasarre, responsable de patrimonio de la diócesis, afirma que la catedral necesita un plan director porque el mantenimiento y las obras de urgencia "es un complejo enorme, un compendio de estilos, formas y elementos artísticos que necesita un diagnóstico global, que incluya todas las dependencias y su entorno". De hecho, la iglesia ocupa unos 2.500 m² de los 9.000 que tiene el conjunto, indica el arquitecto del Obispado de Huesca, Joaquín Naval. Según explica este, la seo se empezó a levantar en 1294, en el lugar de la antigua mezquita mayor, pero no se terminó hasta 1514. En el exterior destaca la portada principal y en el interior, el retablo de Damián Forment. Por el templo pasan al año unas 32.000 personas.

Nasarre incide en que el diagnóstico que supone el plan director debe contemplar una excavación arqueológica sistematizada en el entorno del edificio, declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931 y Bien de Interés Cultural en 2003. El documento debe prever, además, qué hacer en esa zona, donde se ha propuesto ubicar un parque arqueológico mediante un convenio interinstitucional. "Eso supondría homologar los muros perimetrales del entorno de la catedral, viales y plantas que no requieran para evitar humedad en los muros", explica el responsable de patrimonio de la diócesis.

El plan director también debe incidir sobre el antiguo palacio episcopal, con interesantes dependencias abovedadas que podrían integrarse en el futuro parque arqueológico. "Y en los ábsides de la catedral, en la fachada este, donde los pináculos sufren el agua, el viento y el daño de las cigüeñas que acamparon sobre ellos durante 60 años", señala Nasarre. "La piedra sillar de Aragón es de la calidad que es, y con el paso del tiempo se desprenden fragmentos como escamas" dice.

Es lo que ocurre en la fachada de la calle Palacio, donde está la malla. El departamento de Cultura pagó el año pasado 20.000 euros por un estudio petrológico que determinó el origen de la piedra y las canterías donde se puede conseguir la que convenga para la restauración. Pero el proyecto de intervención, estimado en unos 150.000 euros aún no se ha redactado. Esta obra, que ahora parece supeditada a la redacción del plan director, conllevaría la recolocación de una vidriera del crucero sur que se restauró hace unos 10 años y que no ha podido reponerse por falta de financiación. "El marco arquitectónico está tan erosionado que para que esté bien sujeta y no entre el agua hay que hacer una operación de envergadura", explica Nasarre.

Desde el Gobierno de Aragón recuerdan que en 2015 se invirtieron más de 565.000 euros en la restauración del Salón Tanto Monta (pendiente de su apertura al público) y otros 2.320 en la reparación de la cubierta.

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