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Huesca

Un jabalí malherido por la caída a una poza ataca a un grupo de barranquistas en Fago

El animal embistió en varias ocasiones a los deportistas, que lograron salir ilesos.

Los barranquistas encontraron al jabalí junto a las cuerdas que se usan para escalar la pared de roca.
Los barranquistas encontraron al jabalí junto a las cuerdas que se usan para escalar la pared de roca.
J. R. Allué

"El jabalí se lanzó al agua y estuvo diez segundos intentando morderle, pero al final mi amigo consiguió separarse de él dándole varias patadas como defensa". Así rememora José Ramón Allué el "gran susto" que se llevaron él y otros seis amigos cuando realizaban el descenso del barranco de la Foz de Fago. Y es que fueron atacados por un jabalí que estaba malherido después de haber sufrido una caída de unos diez metros a una poza. Por suerte, resultaron ilesos.

El incidente se habría quedado casi en una anécdota particular si no hubiera sido por un vídeo que grabaron con una cámara adosada al casco y que se ha propagado por las redes sociales. En él se observa cómo el jabalí embiste al grupo en varias ocasiones cuando intentan sortearle.

José Ramón Allué es guía profesional de barrancos y de media montaña y la semana pasada, aprovechando que tenía un día libre, acompañó, junto otro guía, a cinco amigos de Huesca y de Barcelona que se querían iniciar en el barranquismo. Todo había ido bien hasta que llegaron al tramo final de la Foz de Fago. "Yo iba el primero del grupo y al doblar una esquina de una pared de roca, me encontré de repente al jabalí enfrente y me quedé alucinado. Estaba esperando encima de una roca junto a unas cuerdas que teníamos que usar para salir de allí", relata. Y entonces surgió el problema ya que acababan de bajar un rápel y tenían que pasar "sí o sí" por delante del animal para seguir el descenso. "Es un paso obligatorio porque no tienes salida hacia atrás. La única opción hubiera sido volver a escalar la pared, pero habría sido también muy peligroso", asegura.

Así, tras barajar las posibles opciones, los dos guías profesionales decidieron que "la única forma era intentar pasar". José Ramón Allué se temía que el jabalí les pudiera atacar al sentirse acorralado "y al primer intento ya se lanzó a por mí, aunque intenté retroceder nadando hacia atrás lo más rápido que pude y al final se marchó", señala aliviado.

El animal regresó a la misma piedra y en un segundo intento de José Ramón Allué –esta vez  agarrado de una cuerda por si necesitaba la ayuda de sus compañeros–, se volvió a abalanzar sobre él en el agua "pero el animal se asustó también y retrocedió, y yo aproveché para llegar nadando hasta la zona de las cuerdas".

Una vez a salvo, indicó al otro guía del grupo por dónde podía pasar, pero cuando estaba cruzando la poza uno de los barranquistas noveles, el jabalí se volvió a tirar al agua "y esa vez sí le intentó morder varias veces aunque al final logró escaparse".

Lo esquivaron con una tirolina

Al ver que el animal no cejaba y que podía resultar peligroso que pasaran más compañeros tan cerca de él, optaron por montar una tirolina guiada por encima del jabalí "y los fuimos pasando uno por uno sin problema". José Ramón Allué sospecha que el animal, ya adulto, se cayó accidentalmente a la poza y al no poder escapar de allí, "estaba igual de asustado que nosotros o más y por eso reaccionó así".

Admite que "fue un susto enorme porque estás atrapado en una zona muy vulnerable del Pirineo y cualquier accidente allí puede ser gordo". Y la lección que ha sacado es que "el barranquismo es una actividad de riesgo en un entorno natural y salvaje y puedes encontrarte de todo".

Tras dar el aviso a la Guardia Civil, los especialistas de montaña se desplazaron al lugar y aunque intentaron sacar al animal por todos los medios, al final no tuvieron más remedio que sacrificarlo "porque estaba muy agresivo y suponía un enorme riesgo para las personas ya que es un barranco muy frecuentado en esta época del año", indicaron fuentes de la Guardia Civil.

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