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Huesca

Agua de botella para beber y para cocinar

Los vecinos de Sariñena reclaman una solución definitiva a la baja calidad del suministro. Los últimos análisis no la hacen apta para el consumo humano.

Las vecinas Cortés (izda.) y Martínez en la cocina, con agua embotellada.
Agua de botella para beber y para cocinar
P. Puértolas

Los 3.400 vecinos de Sariñena siguen sin agua potable. Para la mayoría, sobrellevar la situación es sencillo, ya que están acostumbrados a la baja calidad del suministro público y por ello, cuentan con grandes reservas de agua embotellada. Por ejemplo, Mari Mar Martínez, vecina de la localidad, tiene el trastero repleto de garrafas y de ellas tuvo que servirse ayer para beber, lo que ya es habitual, y tras el aviso del consistorio, también para elaborar la comida.

Los últimos análisis detectan alteraciones en algunos parámetros y desde el pasado miércoles, el agua no es apta para el consumo. El alcalde del municipio, Francisco Villellas, achaca el problema a la precariedad del sistema de captación. De hecho, la población se suministra de la acequia de Valdera, que carece de cerramientos y en algunos tramos, tampoco cuenta con la cimentación adecuada, lo que hace que "arrastre mucha tierra", indica. A ello, suma la turbidez actual del río Alcanadre, del que procede, que ha multiplicado por 20 su caudal tras las últimas lluvias.

Ahora bien, los vecinos insisten en que "el problema es de fondo y desde hace muchos años, la calidad del agua es nefasta. De hecho, desprende un olor desagradable y el sabor es horrible", subraya Martínez, presidenta además de la asociación local de mujeres y consumidores. El colectivo ha enviado al consistorio varias cartas informando de las numerosas quejas y solicitando una solución definitiva al problema, que "llevamos soportando demasiados años", añade otra de las afectadas, Sara Cortés. Además de las deficiencias del sistema de captación, también señalan otro problema, la ubicación de la balsa de almacenamiento, expuesta a las sustancias de las cercanas cooperativas agrarias.

El Ayuntamiento de Sariñena puso ayer en marcha una serie de medidas para lograr solventar el actual problema, entre ellas, una captación de emergencia mediante un hidrante desde la comunidad de regantes del sector XI, que se alimenta del canal del Flumen. De igual modo, ha sido reajustado el tratamiento químico y está previsto limpiar los depósitos. Tras ello, realizarán un nuevo análisis. El proceso se alargará varios días. Para el primer edil, lo ideal sería poder cambiar el sistema de captación y suministrarse desde el sector XI. No obstante, la falta de financiación impide llevar a cabo la actuación y reclama el apoyo de otras administraciones. La portavoz del PSOE, Rosa Gerbás, considera que es un tema "serio y urgente, que hay que solucionar y dejar de postergar durante más tiempo". También el portavoz del PP, Pedro Villellas, aboga por "estudiar la situación y solventarla".

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